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Europa

La población musulmana podría triplicarse en Europa en 2050

Redacción

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Yolanda Couceiro Morín.- Aunque todos los países comunitarios cerrasen sus fronteras, la población musulmana seguiría creciendo a un ritmo elevado en la Unión Europea. Pero en el escenario de que no lo hicieran y continuase el intenso flujo de refugiados que han llamado a la puerta de Europa en los últimos dos años, los musulmanes en toda la UE aumentarían del 4,9% del total de la población en el 2016 al 14% en el 2050. Se triplicarían.

Estas son las predicciones del último estudio del centro Pew Research.

El informe hace predicciones sobre la evolución de la población musulmana en los 28 países de la UE, contando con el Reino Unido, más Noruega y Suiza. Se basa en la evolución de la migración (calculan que el 53% de los inmigrantes en Europa son musulmanes) y las tendencias demográficas del colectivo (un hijo más por mujer)

A partir de esto, elaboran tres escenarios diferentes para estimar la fracción que representarán del total de la población en el 2050, sin entrar a valorar si habría consecuencias positivas o negativas de este crecimiento.

En el improbable escenario de que se bloqueara por completo la llegada de inmigrantes y que la UE entera se niegue a acoger un solo refugiado más, la población musulmana representaría un 7,4% del total con 35 millones de musulmanes en el 2050. Los investigadores lo explican por el hecho de que los musulmanes tienen una media de trece años menos que el resto de europeos, además de la mayor tasa de fertilidad. «Una de las conclusiones sorprendentes a las que llegamos es ver cómo la población no musulmana tiende a decrecer de cualquier forma», valora Hackett.

El centro calcula que se necesitan cien años para que los ritmos de descendencia de los musulmanes y de los no musulmanes se equiparen, algo que cuestiona el investigador del Cidob Moussa Bourekba. «No entiendo hasta qué punto se han tenido en cuenta las fases de la fertilidad. A partir de dos generaciones ya hablamos de convergencia, por lo que tiendo a pensar que tomará menos de un siglo», estima el experto.

Por el contrario, en el también improbable supuesto de que se mantuviesen los niveles de la última ola de inmigración causada por los conflictos en Oriente Medio, el estudio cifra en 75 los millones de musulmanes en el 2050 del total de 538 millones de europeos. En este escenario, Alemania y Suecia –los mayores receptores de refugiados– experimentarían los aumentos más visibles, hasta más del triple del actual porcentaje de musulmanes. Suecia pasaría del 8,1% de musulmanes sobre el total de la población al 30,6%; y Alemania del 6,1% al 19,7%. Otros lugares donde advertirían un crecimiento muy elevado serían el Reino Unido, Francia, Italia y España, que tiene un porcentaje de musulmanes menor que el resto. Aquí los musulmanes pasarían de representar el 2,6% al 7,2% del total de españoles en el 2050.

«Este último escenario no se debe interpretar como el correcto, pero nos da una idea de las consecuencias demográficas de la actual ola de refugiados», considera el autor del estudio. «Y aunque lo consideráramos válido, se aleja de los discursos sensacionalistas que dicen que la población musulmana pronto superará a la no musulmana en Europa», subraya.

Para Hackett, el escenario más plausible es uno «algo más elevado» que lo que el Pew Research –una de las bases de datos más reconocidas en el mundo, sobre todo por sus estudios religiososconsidera como un flujo de migración regular. Es decir, una llegada continuada basada en motivos económicos, educativos o familiares, pero no por necesidades de asilo a causa de conflictos. Bajo esta premisa en el 2050 habría 57,9 millones de musulmanes que representarían el 11,2% de la población europea.

En cualquiera de las situaciones, existe una diferencia acusada entre el comportamiento de crecimiento en Europa del Este y en el resto del viejo continente. El estudio demuestra que países como Polonia, cuyos dirigentes gubernamentales han institucionalizado un discurso arriesgado respecto a la inmigración musulmana y sus supuestos efectos negativos, tienen una representación casi inexistente de este colectivo entre sus fronteras. «No comprendo por qué el 66% de la población de estos países les considera como una amenaza», se pregunta Hackett. En el escenario más extremo de los tres que plantea el estudio, Polonia contaría con un 0,2% de población musulmana en el 2050.

Los autores del informe reconocen que las predicciones no se pueden tomar en ningún caso como conclusiones empíricas por las dificultades de extraer el porcentaje de musulmanes del censo y la sensibilidad que despierta uno de los mayores retos a los que se enfrenta Europa. A la hora de delimitar el concepto de población musulmana, Hackett explica que se basaron en aquellos que se identifican con este apelativo, más allá de su práctica religiosa. También calculan, teniendo en cuenta patrones franceses –el país europeo con más musulmanes en la actualidad– que el 10% de los que son criados como musulmanes dejan de identificarse así con el paso del tiempo.

(La Gaceta.eu)

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España

Lo único bueno que nos trae Europa: retuercen el brazo a Sánchez para aumentar el gasto en Defensa

Redacción

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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado

La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas

Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.

El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.

El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.

El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.

La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.

Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.

Modernización total

El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».

Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión».

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española

 

Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».

Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.

El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.

Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.

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