Deportes
La sanción más dura de la historia del fútbol
Conforme pasan las semanas, los rumores sobre el ejemplar castigo que la UEFA va a aplicar a algunos equipos por el incumplimiento del fair play financiero van tomando forma. Según detallan los diarios británicos ‘The Telegraph’ y ‘Daily Mail’, el Manchester City será expulsado de la Champions League por dopaje financiero. Así lo aseguró Yves Leterme, director del Comité de Control Financiero de la UEFA, en declaraciones a la web belga ‘Sport and Strategy’.
«Será la sanción más dura si se confirma lo revelado por ‘Der Spiegel’. Si es verdad lo que se ha escrito en ‘Der Spiegel’, puede haber un serio problema. Puede llevar a la sanción más dura, que es la exclusión de las competiciones de la UEFA».
UEFA y Premier League investigan emails y contratos en los que el club inglés habría recibido 59,5 millones de libras en 2015 procedentes de los dueños de Abu Dhabi United Group, y no de Etihad como aseguró el Manchester City. Si el organismo dirigido por Ceferin logra demostrar que esto fue así, el equipo de Pep Guardiola sufrirá la sanción más dura del fútbol.
El City no es el único club investigado
El club de Mánchester no es el único que está bajo la lupa por este aspecto. El PSG está pendiente de una resolución del TAS a raíz de la petición de la UEFA de reabrir una investigación de las cuentas del club parisino. Sobre la entidad francesa recae la sospecha de que se ha beneficiado del llamado dopaje financiero procedente de Qatar. Este dinero le habría permirido efectuar grandes fichajes como el de Neymar y Mbappé y moverse en unas cifras superiores a las permitidas por sus ingresos.
El PSG ya fue sancionado en 2014 por infringir las reglas. La multa fue entonces de 60 millones de euros, a pagar en tres temporadas, se le redujo la inscripción de jugadores en la Champions de 25 a 21 integrantes de la plantilla y le limitó la contratación de nuevos futbolistas a un solo fichaje de un coste máximo de 60 ‘kilos’.
Deportes
Las ciudades incorporan zonas deportivas abiertas para reducir el sedentarismo urbano
Los espacios públicos están adquiriendo un papel cada vez más activo dentro de las políticas municipales relacionadas con salud y bienestar. En muchos municipios, la instalación de áreas deportivas abiertas forma parte de estrategias destinadas a fomentar hábitos saludables sin depender exclusivamente de instalaciones cerradas o de pago.
El crecimiento de estas zonas responde a una realidad evidente: gran parte de la población pasa demasiadas horas sentada y encuentra dificultades para incorporar actividad física a la rutina diaria. La posibilidad de entrenar en parques o paseos urbanos facilita un acceso más directo y espontáneo al ejercicio.
El entrenamiento al aire libre gana usuarios de todas las edades
Lo que empezó como una iniciativa orientada principalmente a personas mayores o circuitos básicos de movilidad ha evolucionado hacia espacios mucho más completos. Actualmente, jóvenes, adultos y usuarios habituales de gimnasios utilizan estas instalaciones como complemento o alternativa a centros deportivos tradicionales.
Los aparatos para gimnasios en exterior se diseñan cada vez con mayor variedad de usos, incorporando ejercicios de fuerza, resistencia y movilidad dentro de un mismo recorrido. Esto permite adaptar el entrenamiento a distintos niveles físicos sin necesidad de grandes infraestructuras.
Además, muchas zonas deportivas urbanas se integran en parques o áreas verdes, favoreciendo una experiencia más abierta y menos condicionada por horarios.
Materiales preparados para uso intensivo y condiciones climáticas
Uno de los principales retos en este tipo de instalaciones es garantizar su durabilidad. El uso constante y la exposición a lluvia, humedad o altas temperaturas obligan a trabajar con materiales especialmente resistentes.
Las máquinas de gimnasio al aire libre actuales incorporan tratamientos anticorrosión, estructuras reforzadas y sistemas que requieren poco mantenimiento. Los municipios buscan soluciones capaces de mantenerse operativas durante años sin deteriorarse rápidamente.
La resistencia del equipamiento se ha convertido en un aspecto prioritario, especialmente en ciudades costeras o zonas con gran afluencia de usuarios.
Espacios deportivos integrados en la vida cotidiana
Otro de los factores que explica el crecimiento de estas instalaciones es su facilidad de acceso. Al estar ubicadas en espacios públicos, permiten realizar actividad física sin necesidad de desplazamientos específicos ni cuotas mensuales.
Muchas personas incorporan estos espacios a sus rutinas diarias aprovechando paseos, trayectos habituales o momentos de ocio al aire libre. Esto favorece una práctica más espontánea y constante del ejercicio.
Los aparatos para gimnasios de exteriores empiezan así a formar parte del paisaje urbano cotidiano en numerosos municipios.
Nuevos diseños para fomentar la interacción y el uso compartido
Las áreas deportivas abiertas también están cambiando en su diseño. Ya no se plantean únicamente como zonas individuales de entrenamiento, sino como espacios donde conviven distintas actividades y perfiles de usuario.
Circuitos funcionales, zonas de calistenia y áreas de estiramiento se combinan con bancos, recorridos peatonales y espacios verdes para generar entornos más dinámicos. El objetivo es favorecer tanto la actividad física como la interacción social.
Esta combinación contribuye a aumentar el uso continuado de los espacios públicos.
El urbanismo incorpora la actividad física como elemento estructural
La expansión de las máquinas de gimnasio al aire libre refleja un cambio más amplio en la planificación urbana. Las ciudades comienzan a integrar la actividad física dentro del diseño cotidiano de calles, parques y zonas comunes.
El ejercicio deja de entenderse como algo reservado exclusivamente a instalaciones deportivas cerradas y pasa a ocupar un lugar visible dentro del espacio público. Este enfoque busca crear entornos más activos y accesibles para distintos perfiles de población.
La tendencia apunta hacia ciudades donde deporte, ocio y vida urbana conviven de forma mucho más natural dentro del mismo entorno.
