Europa
La UE mutila la lista negra de los paraísos usados para financiar terroristas por las presiones de Arabia Saudí

Nadie quiere ni se atreve a incomodar a Riad. Ni París, ni Londres ni Madrid. Y si hay que plegarse a las exigencias de Arabia Saudí para mantener el lucrativo negocio de las armas, pues la UE se pliega sin mayores dramas. Eso es lo que hicieron esta semana los Veintiocho países al echar por tierra la lista negra de territorios utilizados por los criminales para blanquear dinero y financiar el terrorismo. El índice propuesto por la comisaria de Justicia, Vera Jourova, el pasado 13 de febrero podría quedar mutilado si prosperan las maniobras de maquillaje de las cancillerías europeas.
Hasta 27 capitales se mostraron en contra de la lista y solicitaron su revisión. Solo Bélgica se mantuvo al margen y lo hizo porque su Gobierno está en funciones.
El resto cumplieron con la orden del rey saudí Salman y bloquearon su aprobación.
Según Reuters, el monarca saudí puso toda la carne en el asador para evitar que su país figurase en la lista de la vergüenza. No solo envió cartas amenazantes a los Veintiocho, a los que chantajeó sugiriendo que pondría fin a las importaciones de armas de Europa, también convocó a sus embajadores para discutir el asunto: «Por un lado puede dañar la reputación y crear dificultades en el comercio y los flujos de inversión entre el reino y la UE», advirtió en la misiva. El rey Salman también aprovechó su peregrinaje por la cumbre euroárabe esta semana en Sharm el-Sheikh (Egipto) para reunirse con la primera ministra británica, Theresa May, a la que trasladó su enfado. Y ahí encontró una aliada. También en Washington. Estados Unidos quiere evitar a toda costa que algunos territorios bajo su jurisdicción como Puerto Rico, Samoa o las islas Vírgenes consten en el documento.
Imagen de subordinación
El mensaje fue recibido en París, Berlín y Madrid con pavor. Algunos gobiernos como el francés se pusieron manos a la obra para sabotear con rapidez los esfuerzos de la Comisión Europea para sacar adelante la lista negra. «Hicieron un lobby fantástico», se escuchó en los cuarteles de Bruselas. Las cancillerías coordinaron sus movimientos para asestar un golpe mortal al censo de paraísos terroristas, que podría quedar cercenado por una selección de criterios más blandos.
¿Cómo acabará la polémica? Nadie puede ocultar en la Comisión Europea su enfado. No solo por la derrota política infligida por las capitales a la comisaria Jourova, también por la imagen de servilismo que ofrecen los Gobiernos europeos. El desenlace de esta nueva crisis podría conocerse el día 12, en la reunión de ministros de Finanzas de la UE. Los Veintiocho deberán decidir si apuestan por enmendar su actuación o seguir y guardar la lista negra de Bruselas en un cajón de la Comisión Europea.
Esta no es la primera controversia que afecta a las relaciones entre Riad y la UE. Las cancillerías europeas se vieron sometidas a mucha presión cuando se vinculó al príncipe saudí con el asesinato del periodista Khashoggi en el consulado saudí de Turquía. Solo algunos gobiernos como el alemán anunciaron que dejarían de exportar armas al país árabe.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






