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Las 15 claves del 28-A

El próximo 28 de abril los españoles estamos convocados a las urnas, en un cita clave para el futuro de España. A continuación analizamos las 15 claves de esta convocatoria electoral:
1. La fecha
Para Pedro Sánchez no es la mejor fecha, sino la menos mala. Aguantar hasta otoño sin apoyo parlamentario suponía acelerar el desgaste en su imagen. El superdomingo contaba con la oposición de los barones socialistas al meter en campaña de locales y regionales temas que les perjudican, como les pasó en Andalucía. Comenzar la campaña el Viernes de Dolores, para que coincida con Semana Santa y Pascua, podría tener como objetivo impedir que se juzgue su acción de gobierno.
2. Unidad de España
Son las primeras elecciones en una democracia occidental convocadas por quien ha llegado a la Presidencia del Gobierno gracias al apoyo de formaciones que buscan la ruptura del propio país. Sólo hay dos ejemplos similares, el intento del Partido Liberal de Canadá de gobernar con el Bloque quebequés una vez perdidas las elecciones de 2008, y el del líder laborista británico en 2015. En ambos casos no sólo no lograron gobernar con los independentistas, sino que se hundieron en las urnas. La igualdad de los españoles con independencia del lugar de nacimiento y la unidad de España, estarán muy presentes en la campaña.
3. Escaños nacionalistas
Los partidos nacionalistas de Cataluña y del País Vasco tienen garantizados 25 escaños que pueden volver a ser determinantes en la investidura. Por eso Pedro Sánchez no dirigió a ellos sus ataques pues es consciente que puede volver a necesitarles.
4. Debate territorial
El adelanto electoral permite que voten también los electores de la comunidad más beneficiada en los presupuestos del gobierno Sánchez, Cataluña. En esta comunidad el Partido Socialista pasará a ser el más votado.
5. Partido Popular
Por primera vez tiene el reto de proteger su flanco derecho sin olvidar que la mayoría social está en la moderación y que en la gran mayoría de los debates sociales huye de las visiones simplistas de los extremos. Se trata del único partido capaz de presentar batalla electoral al PSOE en todas las provincias, y por tanto también el único capaz de desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa.
6. Podemos
La convocatoria electoral es una «moción de censura» a Podemos al pillarle en horas bajas. El descenso de esa formación con el retorno de votantes al Partido Socialista puede convertir a Pedro Sánchez en el más votado, tras haber perdido las anteriores elecciones de 2015 y 2016. En todo caso, no hay que descartar una remontada de Podemos durante la campaña: ya lo hicieron en las últimas europeas y en las generales de 2015.
7. Ciudadanos
Aunque ha perdido fuelle desde máximos de hace un año, mejorará su representación de forma significativa respecto a 2016 por lo que puede convertirse nuevamente en la llave de gobierno. En estos momentos es más que probable una mayoría absoluta del PSOE y Ciudadanos.
8. Vox
Podría superar los dos millones de votos pero será el más castigado por el sistema electoral, como lo fue tradicionalmente Izquierda Unida. El tamaño medio de las circunscripciones en el Congreso de los Diputados es de seis, frente a los trece del Parlamento de Andalucía. Es decir, cada escaño cuesta el doble de votos, lo que penaliza a los partidos con menor apoyo. Con el resultado de diciembre, VOX se habría quedado sin representación en las 3 provincias andaluzas menos pobladas. En cualquier caso, su mera entrada en el Congreso supondrá un revulsivo, como fue la de Podemos hace cuatro años.
9. El CIS
La encuesta pública será la menos fiable mientras Tezanos siga al frente del CIS: tiene el récord de haber sido el encuestador que más se ha desviado en las últimas europeas, en las últimas municipales, en las generales de 2015 y en las últimas andaluzas; estas últimas pagadas con los impuestos de todos los españoles. Ahora bien, aunque en todos los casos el desvío haya sido entre 8 y 12 puntos, siempre a favor de su propio partido, en esta ocasión es probable que sea el PSOE el partido mejor estimado. Las estimaciones del CIS del resto de formaciones habrá que tomarlas con gran escepticismo.
10. Encuestas
La fecha electoral complica extraordinariamente el trabajo de los institutos por culpa de la prohibición de publicar encuestas en la última semana. Las entrevistas de los últimos sondeos publicados deberán hacerse en plena Semana Santa, cuando la mitad de la población está en la playa y la otra mitad de procesiones. Consejo: más prudencia que nunca con los sondeos.
11. Valle de los Caídos
No es casual que en el último consejo de ministros se haya vuelto a decidir sobre la exhumación de Franco. Sánchez está haciendo con el Valle de los Caídos lo mismo que Trump con el muro de México: alargar un debate con propósito meramente electoral. El debate sobre los restos de Franco le permite al líder socialista compensar algunos incumplimientos de compromisos de corte más social y progresista, al tiempo que contribuye a abrirle al PP una vía de agua a su derecha. Un sistema electoral que castiga extremadamente la división del voto pone el resto.
12. Senado
La división del voto de centro derecha en varias opciones puede darle al PSOE la mayoría absoluta en la Cámara Alta, pues en cada provincia salen elegidos tres senadores del partido más votado y uno del segundo más votado. El resto de formaciones se quedan sin representación en el Senado. Este patrón de comportamiento electoral se repite elección tras elección.
13. Debates
Vista la escenificación del anuncio de elecciones generales y el estilo comunicativo del gobierno cabe esperar que Pedro Sánchez huirá en lo posible de los debates electorales. Intentará hacer los mínimos, y desde luego nunca en directo a dos. Además, el horario de verano reduce mucho el seguimiento televisivo de las campañas electorales.
14. Pactos
No habrá mayorías absolutas, pero ningún partido estará dispuesto a pactar la investidura del presidente de gobierno hasta que pasen las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo. El Gobierno actual seguirá en funciones hasta entonces.
15. Volatilidad
Faltan diez semanas para la cita con las urnas. Si algo nos han enseñado los procesos electorales recientes es la gran volatilidad del voto durante la campaña electoral. Uno de cada cuatro electores reconoce que es probable que cambie su opción de aquí a las elecciones. De cómo se decante ese voto indeciso dependerá el Gobierno de España.
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Los dos minutos de odio. Por Diego Fusaro

Quienes hayan leído 1984 de George Orwell (una lectura muy recomendable siempre, y más aún en nuestra época tan orwelliana), recordarán sin duda la emblemática figura de Emmanuel Goldstein.
Él es el principal enemigo del Partido que gobierna Oceanía.
Debido a su oposición al Gran Hermano, todos los días, a partir de las 11:00, en todas las oficinas y lugares públicos, se celebran manifestaciones de histeria colectiva contra él: los «dos minutos de odio», como los califica la obra maestra de Orwell. Las masas hipnotizadas por la propaganda del Gran Hermano suspenden toda actividad para manifestar histéricamente su odio hacia Emmanuel Goldstein, del que no saben nada más que lo que el partido les dice a diario sobre él, presentándolo precisamente como el enemigo por excelencia, como la amenaza que pone en peligro la paz de su mundo.
También en este caso, como en muchos otros, la fantasía distópica de Orwell parece superada con creces por nuestro presente completamente distópico. También el Occidente actual, rectius uccidente, tiene su Emmanuel Goldstein, que sin embargo se llama Vladimir Putin.
A todas horas, la radio, la televisión y los periódicos de la civilización falsamente democrática del Gran Hermano repiten propagandísticamente que él es el enemigo, el peligro máximo, la amenaza suprema para el paraíso occidental Y las masas tecnonarcotizadas y teledependientes se prestan con estúpida euforia a esta representación de histeria colectiva, exhibiéndose en otras tantas variaciones tragicómicas de los dos minutos de odio de la memoria orwelliana.
Es una práctica antigua y probada del poder hacer creer que la contradicción y el enemigo están al otro lado del muro, en el espacio exterior con respecto a la sociedad totalmente administrada por el propio poder: de este modo, desviando siempre la mirada de las contradicciones internas de nuestra sociedad, se produce una unificación ficticia del interior, llamado a cooperar en función de la resistencia al enemigo exterior, del que tal vez, como hoy (pero lo mismo vale para Emmanuel Goldstein), se dice que está listo para invadir nuestra civilización.
Al igual que en la novela de Orwell, siempre hay un Emmanuel Goldstein detrás de cada contradicción, detrás de cada distorsión, detrás de cada mal, y lo mismo ocurre hoy en día en el orden discursivo dominante, que siempre y de nuevo señala a Putin —el nuevo Emmanuel Goldstein— como responsable de todos los males.
¿Alguien se atreve a discrepar de la Unión Europea de la vestal de los mercados apátridas Ursula von der Leyen?
Debe haber detrás la longa manus de Putin. ¿Alguien se atreve a criticar las políticas imperialistas de las barras y estrellas? Debe ser un agente secreto enviado por Putin a Occidente. ¿Alguien se atreve a cuestionar los equilibrios de la globalización neoliberal, cada vez más asimétrica? Por necesidad, es un infiltrado solapado de la Rusia de Putin. Releer a Orwell puede ser realmente beneficioso para un despertar colectivo del hechizo hipnótico de la sociedad del espectáculo y la manipulación milimétrica de las conciencias.
Apaguen la radio y la televisión, lean a Orwell. Quien se lo sugiere es, por supuesto, un espía enviado por Emmanuel Goldstein…
Por Diego Fusaro






