Opinión
Los abogados del estado, una plaga para el pueblo español
Los abogados del estado constituyen uno de los cuerpos jurídicos más nefastos del panorama jurídico español, y siento decirlo, pero la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. En este caso yo soy el porquero.
El reciente “fichaje” de la ex vicepresidenta del gobierno por un despacho jurídico de campanillas, de esos que emiten unas facturas que pueden producirte un infarto, me obligan a volver sobre el asunto, al que ya he dedicado varios artículos precedentes.
Un cuerpo jurídico que “gracias” a un real decreto de 1985 pueden ejercer privadamente la abogacía, con lo cual cuadro ves a un abogado del estado circular por los juzgados, nunca sabes si defiende al Estado, o intereses privados, tan defendibles como los públicos, por supuesto, salvo cuando están en clara contradicción, pues hay conflictos de intereses, o más bien, intereses contrapuestos, como sucede en la mayoría de los casos.
Hace años, cuando “tropezaba” con un abogado del estado, acudía rápidamente a esa portería llamada Internet, y rápidamente veía que era consejero de varias empresas, en la mayoría de los casos, no siempre, por supuesto.
Empresas generalmente importantes, de las que acuden a licitaciones públicas, que obtienen obra pública, o que suministran bienes o servicios a organismos oficiales.
Entidades en cuyas mesas de contratación es fácil ver a abogados del estado, o que, aunque no den la cara, son los que redactan las condiciones contractuales, el articulado de los pliegos de subastas, etc.
Es más, estoy seguro de que ese real decreto de 1985 que les permite ejercer la abogacía privada –contra el que el CGAE no dice nada, curiosamente-, fue debidamente “informado” por la abogacía del estado, cuando no redactado por ellos mismos.. ¡Qué lo encontraron totalmente ajustado a Derecho, faltaría más!
Como también estoy seguro consideran de lo más correcto que un abogado del estado haya estado asesorando y defendiendo jurídicamente a una universidad pública en su despacho privado, percibiendo por ello sumas que ascendieron hasta prácticamente un millón de euros, ¡que como sobresueldo no está nada mal, la verdad, y para mí ya quisiera!
En una ocasión interpelé en conferencia pública al director de los servicios jurídicos del Estado sobre esta anomalía –en mi opinión, claro-, y contestó diciendo que era la única forma de que los abogados del estado no se marchasen a la empresa privada, dónde sin duda ganarían más dinero.
¡Pues que se vayan!, pero que pierdan la plaza, pues la excedencia no deja de ser un privilegio más de los empleados públicos, ya que en las empresas privadas, aunque también existe, para poder reincorporarse deben cumplirse tantos requisitos que, en la práctica, quien va a Sevilla, pierde su silla.
Esta confusión entre lo público y lo privado creo que genera graves perjuicios al Estado, pues se confunde lo uno con lo otro, y al final no se sabe a quién sirven realmente, si a nosotros, o a sí mismos, como testaferros de intereses espurios.
¿Se imaginan ustedes a un fiscal –al fin y al cabo, un abogado del estado, pero con otro nombre-, persiguiendo por la mañana a los delincuentes en nombre del Estado, y, sin solución de continuidad, defendiéndoles por la tarde en su despacho privado? Sería y es algo inimaginable, entre otras razones porque tanto los fiscales como los jueces, tienen totalmente prohibido prestar cualquier tipo de asesoramiento jurídico a nadie. Y, por supuesto, poder actuar como abogados en su “tiempo libre”, como sí pueden hacer los siniestros abogados del Estado.
Y no digo más, ni menos.
Por supuesto esta reflexión en público no supone ningún ataque a las personas, pues nada tengo contra ellas, pero como contribuyente y ciudadano, creo estoy en mi Derecho, de poder decir lo que pienso de esta incalificable situación, que me produce vergüenza ajena.
Adiós, Soraya, adiós, que te vaya bonito. Lo malo será que dentro de unos años, cuando ya hayas cobrado por tus servicios, o dejes de interesar a la empresa privada, tendremos que seguir pagándote el sueldo…, aunque tus servicios no sean necesarios, o podamos pasar perfectamente sin ti, que San Preciso ya murió.
Abogado y escritor.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
