Connect with us

Europa

Los ataques contra bomberos, sanitarios y policías en Francia crecen cada día: «La población está siendo abandonada»

Redacción

Published

on

Los asaltos físicos contra bomberos, personal de emergencia y policías en Francia se están volviendo cada vez más comunes, mientras los medios franceses lo describen como «la nueva normalidad».

Los ataques contra los bomberos han aumentado un 23%.

Durante el pasado fin de semana, Francia vivió varios ataques violentos contra bomberos.

Después de ser avisados de una emergencia en Noisy-le-Roi, los bomberos fueron atacados por un joven de 15 años tras responder a una llamada de la madre que sospechaba que había tomado una sobredosis de drogas o alcohol.

“Cuando llegaron, el adolescente amenazó con ‘matarlos’. Siguió golpeando y pateando a los bomberos hasta que lograron controlarlo. Dos bomberos tenían cortes y contusiones en la cara; no podrán trabajar durante seis y 10 días respectivamente”.

Advertisement

En Aix-en-Provence, mientras los servicios de emergencia intentaban resucitar a un hombre de 80 años en el barrio de Jas-de-Bouffan, robaron su vehículo. Los servicios de emergencia encontraron el vehículo no muy lejos tras estrellarse contra una pared y otro automóvil.

En Córcega, un bombero fue atacado por un hombre herido al que intentaba ayudar. Aunque la llamada comenzó normalmente, el hombre herido de repente se volvió violento y golpeó en la cara a uno de los bomberos de 52 años. El bombero sufrió heridas que requirieron seis puntos de sutura y le hicieron perder ocho días de trabajo.

«La población está siendo abandonada», dice André Goretti, presidente del sindicato de bomberos en Francia.

«Los servicios de emergencia ya no pueden satisfacer las necesidades de las personas y los bomberos son el último eslabón de esta cadena», continuó Goretti, y agregó: «Estamos totalmente abandonados por quienes nos gobiernan y quienes nos emplean».

Los ataques violentos de pandillas contra policías franceses también están en aumento.

Advertisement

En julio, en el famoso suburbio de París «Seine-Saint-Denis», la policía fue atacada por unos 20 «individuos hostiles que obviamente habían preparado el asalto». Solo unos días antes, una comisaría de policía local en el departamento de Eure en el norte de Francia fue asediada por un grupo de 15 a 30 jóvenes musulmanes encapuchados que lanzaron proyectiles y fuegos artificiales, mientras gritaban ‘Allahu Akbar’.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

Lo único bueno que nos trae Europa: retuercen el brazo a Sánchez para aumentar el gasto en Defensa

Redacción

Published

on

El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado

La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas

Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.

El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.

El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.

El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.

La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.

Advertisement

Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.

Modernización total

El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».

Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión».

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española

 

Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».

Advertisement

Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.

El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.

Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here