Salud
Los farmacéuticos alertan de la venta de restos de fármacos por internet

El presidente del Consejo de Colegios Farmacéuticos, Jesús Aguilar, ha advertido este miércoles de la existencia de páginas web donde los ciudadanos ponen a la venta restos de sus medicamentos «que los están comprando otras personas».
Un «problema de seguridad del paciente» que el Consejo ha denunciado a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), ha señalado Aguilar, quien ha reconocido la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en el cierre de esas web, aunque «por cada una que se cierra se abren tres».
Durante su intervención en el Foro Salud, el presidente de los farmacéuticos ha destacado la importancia de «poner una puerta a este campo», para lo cual ha pedido a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) que los portales se hagan responsables para que esos restos de medicamentos no se oferten en la red.
Aguilar ha incidido en que es en la parte «online» «ilegal» en la que se encuentran estos medicamentos y también es el canal de entrada de los fármacos falsificados.
«Otra cosa» es la venta «online» a través de páginas oficiales autorizadas por el Ministerio de Sanidad, ha señalado Aguilar, quien ha subrayado que gracias al sistema español de farmacia «nunca ha entrado en España un medicamento falsificado» en el canal legal.
Fármacos que no se encuentran pero que no aparecen como desabastecidos
Además, ha avisado de que, además del desabastecimiento que se está produciendo en algunos medicamentos, lo que más les está preocupando a los profesionales de las oficinas de farmacia son la falta de fármacos que no están declarados como productos desabastecidos.
«Estamos muy preocupados con todo lo que es la falta de suministro de medicamentos, pero una cosa es el desabastecimiento que está marcado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y otra distinta, que es lo que más nos preocupa, es la falta de medicamentos que no están declarados como desabastecidos y que nos resulta imposible encontrarlos para atender a las necesidades de los pacientes», ha dicho Aguilar durante su participación en este foro.
En este sentido, Aguilar ha recordado la puesta en marcha del Centro de Información sobre Suministro de Medicamentos (CISMED), en el que participan 7.800 farmacias, y que permite conocer la realidad de las faltas de suministro en España con «datos reales». Así, ha defendido la labor realizada por los farmacéuticos quienes, en su día a día, están «solucionando» las incidencias continuas que se generan, informando a los pacientes, sustituyendo cuando es posible los medicamentos o derivándole al médico.
«Lo que nos está permitiendo CISMED es anticiparnos, prever las faltas de suministro y disponer de medicamentos alternativos para garantizar la continuidad de los medicamentos. Los farmacéuticos pasan siete horas de su trabajo buscando los medicamentos que necesitan los pacientes», ha recalcado el presidente de Consejo General de Farmacéuticos, al que han asistido el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco, y algunos consejeros autonómicos como, por ejemplo, el de Andalucía, Jesús Aguirre.
Dicho esto, Aguilar ha recordado que este problema no sólo ocurre en España, aunque sí ha reconocido que las diferencias entre las comunidades autónomas agravan el problema. Por ello, ha trasladado a la AEMPS la responsabilidad de liderar la solución para acabar con estos problemas. «A los médicos tampoco se les informa de los desabastecimientos de fármacos por lo que hay muchas cosas que hay que mejorar y solucionar para evitar perjudicar al ciudadano», ha detallado.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






