Connect with us

Deportes

Los grandes éxitos del deporte español en 2019

Redacción

Published

on

Acaba 2019 y con él se marcha un año plagado de alegrías para el deporte español. Medallas y títulos que confirman la buena salud de este sector que es ya una de las señas de identidad del país en el resto del mundo. Porque cuando se habla de España en el extranjero, se hace de Rafa Nadal, de Marc Márquez o de Ona Carbonell. Imagen todos ellos de una España moderna que tiene en el deporte una de sus banderas más importantes.

Tenis – Rafa Nadal

Dentro de esas figuras no hay ninguna más relevante que la de Rafa Nadal, que sigue un año más alumbrando al deporte nacional. El balear ha terminado de nuevo como número uno del tenis mundial, campeón de Roland Garros por duodécima ocasión y pilar básico para el triunfo de España en la Copa Davis. El tenista coronó su gran temporada con ese título logrado en Madrid, el quinto con España. Uno de los más emocionantes de su carrera.

Baloncesto – Eurobasket y Mundial

Junto a la raqueta de Nadal, el baloncesto ha sido el deporte más exitoso de 2019 para el deporte español. Nunca antes había vivido un año así la canasta nacional, reinas del Europeo ellas y campeones del mundo ellos. Las chicas de Lucas Mondelo se proclamaron campeonas de Europa a principios de un verano que coronó a los chicos de Scariolo como los mejores del mundo en China semanas después. Para redondear este histórico año, la NBA volvió a hablar español con el anillo conseguido por Marc Gasol, Serge Ibaka y el propio Sergio Scariolo con la camiseta de los Raptors.

Motociclismo – Marc Márquez

Ocho títulos de campeón del mundo, seis de ellos en MotoGP. En 2019 nadie pudo con Marc Márquez, rey indiscutible del campeonato de motociclismo desde hace años. Su dominio volvió a ser incontestable esta temporada y no parece que vaya a cambiar en el futuro próximo. Solo la llegada de su hermano Álex -campeón en Moto2- o el ascenso de Ducati parece que podrían perturbar al campeón español en 2020.

Atletismo – Orlando Ortega

La imagen de Orlando Ortega cruzando trastabillado la línea de meta de los 110 metros vallas del Mundial forma parte ya del imaginario colectivo del deporte español de 2019. El atleta español, cuarto en esa carrera, fue finalmente recalificado y ganó la medalla de bronce en el campeonato del Mundo de Doha. El jamaicano McLeod había arruinado su carrera al golpearle en plena carrera, pero la reclamación de España terminó por hacer justicia (a medias) para subir al cubano al podio. Sin ese golpe, Ortega podía haber sido oro en un Mundial que no encontró para España más medallas que la suya.

Sí las tuvo en el Europeo de pista cubierta, donde Ana Peleteiro se colgó el oro en triple salto. Jorge Ureña (heptatlón) y Álvaro de Arriba (800 metros) también ganaron el oro continental bajo techo.

Natación – Ona Carbonell

Antes de anunciar su renuncia a los Juegos de Tokio, Ona Carbonell tuvo tiempo de coronar su 2019 con tres medallas en el Mundial de Gwangju (Corea del Sur). Un éxito que la convierte en la nadadora con más metales de los campeonatos del mundo. Leyenda viva de la natación española, que no termina de encontrarle relevo.

En Gwangju, España vivió más alegrías, sobre todo en la piscina de waterpolo. Las selecciones masculina y femenina se quedaron a las puertas del oro, cayendo ambas en la final. Italia fue el verdugo de los chicos de David Martín, mientras que Estados Unidos frenó a las chicas de Miki Oca. En cualquier caso, ambos resultados sientan las bases para la esperanza en los Juegos de Tokio, donde ambos equipos lucharán por estar en el podio.

Balonmano – Plata en el Mundial

Un final cruel dejó a la selección femenina de balonmano sin su primer Mundial. Una decisión controvertida a pocos segundos del final condenó a España ante Holanda, aunque la medalla de plata conseguida confirma el buen momento y la renovación acertada de la selección rumbo a Tokio 2020. No es segura su participación en la cita olímpica, ya que la derrota obligará al equipo de Carlos Víver a ganarse su plaza en el preolímpico.

Hockey hierba

Tras varios años sin subir al podio, la selección española volvió a tocar metal en los Europeos de 2019. El equipo femenino venció a Inglaterra en la lucha por el bronce, mientras que los chicos cayeron frente a Bélgica en la final y se conformaron con la plaza. Ambos equipos lograron también su clasificación olímpica y en Tokio confían en volver a un podio que no logran en los Juegos desde Pekín 2008 (los chicos) y Barcelona 92 (las chicas).

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

Zapatillas: comodidad, moda y decisiones de compra en el Perú de hoy

Redacción

Published

on

zapatillas: la palabra suena cotidiana, pero en el Perú de hoy concentra una discusión más grande sobre consumo, identidad y hasta salud pública, porque lo que nos ponemos en los pies dice mucho de cómo vivimos y de lo que priorizamos. En Lima y en regiones, la escena se repite: gente que se mueve más, que combina trabajo con trayectos largos y que, en medio de un ritmo acelerado, busca algo que aguante el trote sin castigar la espalda ni el bolsillo.

La “zapatilla” ya no es un objeto reservado para el deporte. Se metió en la oficina (cuando el código de vestimenta se relajó), en el campus, en la combi, en el mall, en la salida familiar del domingo y en la caminata improvisada por el malecón cuando el día se presta. Y, sobre todo, se instaló como una compra que no se hace a ciegas: se compara, se calcula y se decide con una mezcla de gusto, necesidad y presupuesto. Lo interesante es que el mercado lo entendió antes que muchos: el abanico de opciones se ha ampliado al punto de que, en una sola vitrina digital, conviven líneas urbanas, deportivas y “de uso diario”, con marcas globales y otras más accesibles que apuntan al volumen.

Ese crecimiento se nota en la oferta. En el catálogo de marcas de zapatillas de Ripley, por ejemplo, la variedad es tan amplia que el listado se cuenta por miles de resultados y reúne nombres que van desde Adidas, Nike y Puma hasta New Balance, Converse, Skechers, Reebok y Steve Madden, entre muchas otras marcas presentes en el mismo espacio de búsqueda. No es un detalle menor: cuando el consumidor encuentra tanta diversidad en un solo lugar, la competencia deja de ser únicamente “quién vende” y pasa a ser “quién orienta mejor”, “quién ofrece mejor experiencia” y “quién resuelve rápido” si algo no calza como uno esperaba.

También hay un componente económico que empuja la conversación. Las campañas de descuento, cupones y temporadas comerciales han convertido a las zapatillas en uno de los productos emblema del e‑commerce, con mensajes agresivos de precio y urgencia. En esa misma página se promocionan ofertas “hasta 30% OFF” y se menciona incluso la dinámica de cupón en app, un guiño directo al nuevo consumidor que compra desde el celular y caza promociones con paciencia. No estamos hablando solo de calzado: hablamos de un hábito de compra cada vez más sofisticado, donde la gente no solo busca “algo bonito”, sino “algo que rinda” y que, si puede, salga con descuento.

Pero la zapatilla no vive únicamente en la lógica del ahorro. Hay un fenómeno cultural, silencioso y persistente: el calzado se volvió una forma de pertenecer. En el Perú urbano, sobre todo entre jóvenes, la zapatilla comunica. Una silueta ancha o minimalista, un color sobrio o una combinación llamativa, un modelo clásico o uno más “tech”: todo eso funciona como lenguaje. No hace falta decirlo en voz alta. Se ve. Y esa lectura se ha normalizado tanto que hoy hay personas que planifican su outfit alrededor del par que tienen, no al revés.

En paralelo, la demanda de comodidad dejó de ser “un gusto” para convertirse en criterio principal. El ciudadano promedio camina más de lo que cree: para llegar al paradero, para atravesar centros comerciales, para hacer trámites, para moverse en jornadas largas. En ese escenario, la amortiguación, el soporte y la durabilidad pesan tanto como la apariencia. Por eso se ha vuelto común que una misma persona tenga distintos pares según uso: uno para entrenar, otro para calle y otro para el día a día, incluso si todos se llaman “zapatillas”. Y esa segmentación explica por qué los catálogos se han hecho tan extensos y detallados: no se compra lo mismo para correr que para caminar o para estar de pie ocho horas.

La otra cara de esta historia es la digitalización del consumo. Comprar zapatillas por internet —antes visto con desconfianza— hoy es rutina, especialmente cuando el usuario siente que puede filtrar por marca, talla, estilo y precio en segundos. Esa “sensación de control” es clave. La navegación por grandes listados, donde aparecen decenas de marcas y una cantidad muy alta de opciones, refleja que el consumidor peruano ya no quiere una tienda con pocas alternativas: quiere un buscador con muchas puertas. Y el retail ha respondido con páginas que organizan el caos: filtros, categorías y un lenguaje comercial que insiste en el beneficio inmediato (descuento, envío, cupón, campaña).

Ahora bien, en medio de tanta oferta, surge la pregunta que vale oro para cualquier comprador: ¿cómo elegir sin perderse? Aquí, más que recetas, hay criterios prácticos. Primero, tener claro el uso: no es lo mismo una zapatilla urbana, pensada para caminar y combinar, que una de entrenamiento, que debe priorizar estabilidad y soporte. Segundo, mirar el material: la promesa de “ligereza” puede ser buena, pero si el uso es intenso conviene revisar costuras, suela y ventilación. Tercero, no subestimar la talla: el pie cambia con el tiempo, con el calor y con el tipo de media; comprar por impulso suele ser el camino más corto a la incomodidad.

Al final, las zapatillas concentran un retrato bastante exacto del Perú contemporáneo: un país que se mueve, que mezcla lo formal con lo práctico, que compra con más información que antes y que, pese a las diferencias de ciudad y bolsillo, comparte una misma idea básica: caminar cómodo ya no es un lujo, es una necesidad. Y en esa necesidad caben muchas historias: la del estudiante que quiere durar todo el ciclo con un solo par, la del trabajador que prioriza salud y resistencia, la del padre o madre que busca calidad sin desbalancear el gasto, y la de quien —simplemente— encuentra en un buen par una pequeña certeza para enfrentar el día.

 

Continue Reading
ALERTA NACIONAL