Sociedad
Los vecinos de Barcelona arman patrullas de vigilancia ante la inacción de Colau

Hace un año Eliana Guerrero se recorría sola el Metro de Barcelona señalando y cazando a carteristas únicamente acompañada por un silbato. Hoy lidera un organizado sistema de patrullas vecinales que ya reúne a medio centenar de personas que vigilan, día y noche, a los ladrones que campan a sus anchas por las entrañas de la capital catalana. No en vano, los vacíos legales, la inacción manifiesta del gobierno de Ada Colau en materia de seguridad y la falta de efectivos policiales han creado un caldo de cultivo perfecto para que sean los propios ciudadanos quienes acaben organizándose al margen de la administración para garantizar la seguridad urbana.
«No solo roban a turistas, también a discapacitados, ciegos y personas con síndrome de Down. A los niños les arrancan los móviles de las manos si están viendo dibujos. Es horrible», relata Cecilia, una joven boliviana que se unió a las patrullas hace unos meses. La mayoría de miembros de estas agrupaciones son extranjeros que se sorprenden cuando se les expone que su actividad es vista por algunos como un acoso de trasfondo xenófobo. «Es absurdo, esto no va sobre de dónde vienes, sino si delinques o no», expone Eliana.
Las patrullas se organizan a través de de Whatsapp, donde se convocan las rondas. Estas tienen lugar en las estaciones, vagones y pasillos del Metro de Barcelona. Las patrullas de vecinos-vigilantes cuentan con al menos cinco personas uniformadas con camisetas negras que las identifican.
Uno de ellos ejerce el papel de «líder» y coordina el grupo, otro graba las distintas acciones para luego difundirlas o usarlas en caso de litigio y el resto se dedica a identificar, señalar y «cazar» carteristas.
También tratan de lograr que los usuarios del metro se unan para acabar expulsando por la fuerza cualquiera que tenga intención de delinquir. Los ladrones ya les conocen y solo de verles abandonan rápidamente vagones y estaciones. «No volváis más, sinvergüenzas», exclama Cecilia mientras enseña una pancarta que advierte en siete idiomas de la presencia de una pareja de ladrones.
En la mayoría de ocasiones las patrullas apenas se enfrentan a los carteristas, que se van al escuchar los gritos y silbatos de los activistas vecinales como si la cosa no fuera con ellos. Sin embargo, a veces estos buscan el cuerpo a cuerpo. «Por supuesto que pasamos miedo, cuando increpo a un ladrón se me pone la piel de gallina pero es la única forma de lograr que se vayan y vean que no son los dueños de esta ciudad», relata todavía nerviosa una de las participantes de la patrulla tras lograr que tres supuestos carteristas más abandonen la estación de Diagonal del metro barcelonés. Las acciones de las patrullas son aplaudidas por los vecinos, que no paran de acercarse al grupo para agradecerles su labor.
«Seremos más»
Los agentes de seguridad del suburbano, que tienen buena relación con patrullas como la de Eliana, llevan meses desbordados por la llegada incesante de ladrones que, a pesar de ser identificados, detenidos y procesados recurrentemente, siempre vuelven a la calle. De allí otra vez al metro. «Un ladrón me dijo una vez: ‘me da igual lo que hagas, mañana estaré libre y volveré a robar’. A mí también me da igual, seguiré aquí, y seremos más», resume Eliana.
A lo largo de los últimos años, la cuestión de la seguridad ha ido ganando peso entre las preocupaciones de los barceloneses. Así, mientras en 2015, cincidiendo con el inicio del gobierno de Colau, el 3,4% de los vecinos afirmaba estar preocupado por la inseguridad, según el Barómetro Municipal más reciente, el 27,4% ya reconocía vivir con preocupación este problema. No se trata de una percepción alarmista: los números cantan. Los hecho delictivos han pasado de 153.063 en 2016 a 194.212 en 2018, y los datos del primer semestre de 2019 (9%) aceleran esta tendencia. Los robos con violencia, los que más alarma generan, se han disparado un 35% entre enero y junio.
Ante esta realidad, los ciudadanos se movilizan, y la red ha sido otro espacio que ha servido de altavoz para la frustración vecinal. Los perfiles de redes sociales dedicados a denunciar y compartir casos de agresiones y robos se han multiplicado hasta convertirse en auténticos guardianes digitales. «Helpers» es una de las más populares. Su cuenta de Twitter suma casi diez mil seguidores y se actualiza cada pocas horas con fotos de robos, atracos o peleas que registran y comparten sus miembros desde cualquier punto de la capital catalan. También escrutan la red buscando más casos que compartir con el método «Socmint» de filtrado. «Somos una inmensa red ciudadana con cientos de ojos en todos los puntos calientes de la ciudad», presumen desde la plataforma. Asimismo, afirman querer «presionar» a las administraciones para que vuelvan a garantizar la seguridad ciudadana, como es su obligación.
Al margen de la ley
Los expertos en seguridad ven por contra con recelo el auge de estas patrullas de autodefensa vecinal. El decano del Colegio de Criminólogos de Cataluña y profesor de la UOC, Daniel Limones, expone sus dudas y apunta que su eclosión es normal en un momento en el que cualquier caso de robo o violencia se torna «viral» gracias a las redes sociales. «La sociedad puede participar más en la seguridad, pero de una forma reglada. Si grupos al margen de la ley actúan por libre se pueden generar reacciones adversas», explica a este diario este experto en delincuencia urbana. «Hay que tratar esta cuesión con sumo cuidado», añade.
(ABC)
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






