Internacional
Militares de Myanmar embargan fondos bancarios de entidad de Soros por injerencia política en el país
El régimen militar de Myanmar embargó las cuentas bancarias de la organización Open Society Foundation (OSF), del multimillonario financiador de grupos de izquierda del mundo, George Soros, sospechosa de interferir en la política del país.
Además, 11 funcionarios de OSF habrían sido detenidos por posible financiación a la oposición, luego de que transfiriera 1,4 millones de dólares del banco una semana después del golpe militar del 1.° de febrero, sin pedir permiso al Departamento de Gestión de Divisas según Reuters del 16 de marzo.
Al parecer el dinero habría financiado al movimiento de desobediencia civil creado por la oposición al régimen, para promover huelgas que presionen una reversión del golpe, lo que niegan los representantes de OSF.
Asimismo, se publicaron varias fotos de la líder gubernamental detenida, Aung San Suu Kyi, en reuniones con Soros en 2016 en Nueva York y de ella con su hijo, Alexander Soros, en Myanmar, presentadas por el medio pro militares Global New Light de Myanmar.
Soros es reconocido por subvencionar a través de una extensa red de fundaciones y oficinas nacionales y regionales, proyectos izquierdistas que socavan el ordenamiento y la independencia de muchos países, entre ellos Estados Unidos, donde es rechazado por muchos de los ciudadanos.
Tan solo el mes pasado Soros fue acusado por el fundador del medio indio Goa Chronicle, Savio Rodrigues, de engañar en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, intentando enfrentar a hindúes contra musulmanes.
Rodrigues dijo: “Usted es un mentiroso, señor George Soros. Y lo que es más importante, es usted un terrorista económico y una amenaza para las democracias de todo el mundo”.
Y agregó: “Usted es el combustible que financia a los anarquistas de todo el mundo”, en lo que coincide con la percepción que generan las intervenciones de Soros en muchos países, de varios de los cuales expulsaron a las instituciones financiadas con su dinero, entre ellas a la OSF.
Igualmente, Rodrigues vinculó a la activista del supuesto cambio climático, Greta Thunberg, con la Open Society Foundation, de Soros en interferencias contra el gobierno de la India.
Por otro lado, Soros financia en Estados Unidos una amplia campaña para reemplazar a los fiscales por otros de inclinación izquierdista, que tienden a relajar la aplicación de la ley y en consecuencia a aumentar la criminalidad.
Además de ser uno de los grandes donantes de los demócratas, varios de los funcionarios del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, han estado vinculados a las organizaciones de Soros, por lo que se infiere que su influencia será creciente en el presente período presidencial.
José Hermosa
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
