Connect with us

Deportes

Mundial de Qatar 2022: Estas son las fechas clave

Redacción

Published

on

Tras derrotar las candidaturas de Estados Unidos, Corea del Sur, Japón y Australia, Qatar es la primera ciudad de Oriente medio elegida para celebrar la copa mundial de futbol. Quedan poco más de 4 meses para que tenga su primer encuentro, un torneo esperado por aficionados de todo el mundo.

Y no es para menos: el título elegirá al mejor equipo de futbol de todo el planeta en la actualidad. La copa del mundo se celebrará entre el 21 de noviembre y el 18 diciembre, momento que se proclamará el ganador de este 2022.

Los “elegidos” para el mundial

Aunque las eliminatorias para la Copa del Mundo 2022 comenzaron hace tres años, no es hasta hace unos meses cuando conocemos las 32 selecciones que competirá por uno de los premios más importante del panorama deportivo. Qatar, como era de esperar, obtuvo el billete VIP de manera directa.

Los 31 cupos que quedan se repartieron de la siguiente manera:

AFC, de Asia con 4.5 cupos.

CAF, de África con 5 cupos.

CONCACAF, de la parte de Norteamérica y Caribe, con 3.5 cupos.

CONMEBOL, de Sudamérica con 4.5 cupos

OFC, de Oceanía con 0.5 cupos

UEFA, de Europa con 13 cupos

Los equipos clasificados se han divido en 9 grupos mediante un sorteo celebrado el pasado 1 de abril de este mismo año.

GRUPO A: Qatar, Ecuador, Senegal, Países Bajos.

GRUPO B: Inglaterra, Irán, Estados Unidos, Gales.

GRUPO C: Argentina, Arabia Saudí, México, Polonia.

GRUPO D: Francia, Australia, Dinamarca, Túnez.

GRUPO E: España, Costa Rica, Alemania, Japón.

GRUPO F: Bélgica, Canadá, Marruecos, Croacia.

GRUPO G: Brasil, Serbia, Suiza, Camerún.

GRUPO H: Portugal, Ghana, Uruguay, República de Corea.

Las fechas clave

El primer partido oficial del mundial será el 21 de noviembre en el Estadio Al Bayt. Los equipos protagonista que se verán las caras son Qatar y Ecuador.

Los octavos de final se jugarán el día 3, 4, y 6 de diciembre

Los cuartos de final tendrán lugar los días 9 y 10 de diciembre.

La semifinal se llevará a cabo el martes 13 y 14 de diciembre.

Concomerse el tercer puesto el sábado 17 de diciembre.

Finalmente, conocernos el ganador de la Copa Mundial de Futbol el 18 de diciembre en el Lusail Stadium.

Muchos candidatos, solo un ganador.

A pesar de que faltan más de 4 meses para el inicio del mundial, muchos aficionados y profesionales ya comienzan a barajar cuáles serán los equipos que consigan llegar a finales y lo más importante: quién será el equipo ganador.

La clasificación mundial de la FIFA sigue poniendo en primer puesto a Brasil como referente mundial. Datos similares a los que podemos encontrar en rankings de aficionados y profesionales del sector que otorgan a Brasil la mejores cuotas del mundial 2022 con una media de 6 puntos, seguido de Francia, Inglaterra y Argentina. Según las previsiones, España quedaría entre los primeros 5 puestos del ranking.

¿Podrá España contradecir las estadísticas y celebrar el año nuevo como campeón mundial por segunda vez? Ya queda menos para conocer el resultado.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

Zapatillas: comodidad, moda y decisiones de compra en el Perú de hoy

Redacción

Published

on

zapatillas: la palabra suena cotidiana, pero en el Perú de hoy concentra una discusión más grande sobre consumo, identidad y hasta salud pública, porque lo que nos ponemos en los pies dice mucho de cómo vivimos y de lo que priorizamos. En Lima y en regiones, la escena se repite: gente que se mueve más, que combina trabajo con trayectos largos y que, en medio de un ritmo acelerado, busca algo que aguante el trote sin castigar la espalda ni el bolsillo.

La “zapatilla” ya no es un objeto reservado para el deporte. Se metió en la oficina (cuando el código de vestimenta se relajó), en el campus, en la combi, en el mall, en la salida familiar del domingo y en la caminata improvisada por el malecón cuando el día se presta. Y, sobre todo, se instaló como una compra que no se hace a ciegas: se compara, se calcula y se decide con una mezcla de gusto, necesidad y presupuesto. Lo interesante es que el mercado lo entendió antes que muchos: el abanico de opciones se ha ampliado al punto de que, en una sola vitrina digital, conviven líneas urbanas, deportivas y “de uso diario”, con marcas globales y otras más accesibles que apuntan al volumen.

Ese crecimiento se nota en la oferta. En el catálogo de marcas de zapatillas de Ripley, por ejemplo, la variedad es tan amplia que el listado se cuenta por miles de resultados y reúne nombres que van desde Adidas, Nike y Puma hasta New Balance, Converse, Skechers, Reebok y Steve Madden, entre muchas otras marcas presentes en el mismo espacio de búsqueda. No es un detalle menor: cuando el consumidor encuentra tanta diversidad en un solo lugar, la competencia deja de ser únicamente “quién vende” y pasa a ser “quién orienta mejor”, “quién ofrece mejor experiencia” y “quién resuelve rápido” si algo no calza como uno esperaba.

También hay un componente económico que empuja la conversación. Las campañas de descuento, cupones y temporadas comerciales han convertido a las zapatillas en uno de los productos emblema del e‑commerce, con mensajes agresivos de precio y urgencia. En esa misma página se promocionan ofertas “hasta 30% OFF” y se menciona incluso la dinámica de cupón en app, un guiño directo al nuevo consumidor que compra desde el celular y caza promociones con paciencia. No estamos hablando solo de calzado: hablamos de un hábito de compra cada vez más sofisticado, donde la gente no solo busca “algo bonito”, sino “algo que rinda” y que, si puede, salga con descuento.

Pero la zapatilla no vive únicamente en la lógica del ahorro. Hay un fenómeno cultural, silencioso y persistente: el calzado se volvió una forma de pertenecer. En el Perú urbano, sobre todo entre jóvenes, la zapatilla comunica. Una silueta ancha o minimalista, un color sobrio o una combinación llamativa, un modelo clásico o uno más “tech”: todo eso funciona como lenguaje. No hace falta decirlo en voz alta. Se ve. Y esa lectura se ha normalizado tanto que hoy hay personas que planifican su outfit alrededor del par que tienen, no al revés.

En paralelo, la demanda de comodidad dejó de ser “un gusto” para convertirse en criterio principal. El ciudadano promedio camina más de lo que cree: para llegar al paradero, para atravesar centros comerciales, para hacer trámites, para moverse en jornadas largas. En ese escenario, la amortiguación, el soporte y la durabilidad pesan tanto como la apariencia. Por eso se ha vuelto común que una misma persona tenga distintos pares según uso: uno para entrenar, otro para calle y otro para el día a día, incluso si todos se llaman “zapatillas”. Y esa segmentación explica por qué los catálogos se han hecho tan extensos y detallados: no se compra lo mismo para correr que para caminar o para estar de pie ocho horas.

La otra cara de esta historia es la digitalización del consumo. Comprar zapatillas por internet —antes visto con desconfianza— hoy es rutina, especialmente cuando el usuario siente que puede filtrar por marca, talla, estilo y precio en segundos. Esa “sensación de control” es clave. La navegación por grandes listados, donde aparecen decenas de marcas y una cantidad muy alta de opciones, refleja que el consumidor peruano ya no quiere una tienda con pocas alternativas: quiere un buscador con muchas puertas. Y el retail ha respondido con páginas que organizan el caos: filtros, categorías y un lenguaje comercial que insiste en el beneficio inmediato (descuento, envío, cupón, campaña).

Ahora bien, en medio de tanta oferta, surge la pregunta que vale oro para cualquier comprador: ¿cómo elegir sin perderse? Aquí, más que recetas, hay criterios prácticos. Primero, tener claro el uso: no es lo mismo una zapatilla urbana, pensada para caminar y combinar, que una de entrenamiento, que debe priorizar estabilidad y soporte. Segundo, mirar el material: la promesa de “ligereza” puede ser buena, pero si el uso es intenso conviene revisar costuras, suela y ventilación. Tercero, no subestimar la talla: el pie cambia con el tiempo, con el calor y con el tipo de media; comprar por impulso suele ser el camino más corto a la incomodidad.

Al final, las zapatillas concentran un retrato bastante exacto del Perú contemporáneo: un país que se mueve, que mezcla lo formal con lo práctico, que compra con más información que antes y que, pese a las diferencias de ciudad y bolsillo, comparte una misma idea básica: caminar cómodo ya no es un lujo, es una necesidad. Y en esa necesidad caben muchas historias: la del estudiante que quiere durar todo el ciclo con un solo par, la del trabajador que prioriza salud y resistencia, la del padre o madre que busca calidad sin desbalancear el gasto, y la de quien —simplemente— encuentra en un buen par una pequeña certeza para enfrentar el día.

 

Continue Reading
ALERTA NACIONAL