Economía
Otro «éxito» del Gobierno Comunista de Pedro Sánchez: La OCDE sitúa a España a la cabeza del desplome económico mundial
La economía española será la más afectada de todos los países que componen la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con una contracción de su producto interior bruto (PIB) en 2020 que llegará hasta el 14,4%.
Según las previsiones económicas presentadas este miércoles por el organismo que preside el mexicano Ángel Gurría, se estiman contracciones similares para todas las principales economías de la zona euro, aunque España será la principal afectada entre todos los países que componen la moneda común.
La OCDE ha decidido en esta ocasión presentar dos posibles escenarios. El primero contempla que no habrá un segundo rebrote del Covid-19 en 2020, por lo que el PIB de España se contraerá un 11,1% este año y experimentará un repunte del 7,5% durante 2021.
En este escenario, el país más afectado de la OCDE sería Reino Unido, con una caída de su PIB del 11,5% en 2020 y un crecimiento del 9% en 2021. Por detrás se situarían Francia, que se contraerá un 11,4% en 2020 y crecería un 7,7% el año que viene; e Italia, cuyo PIB descendería un 11,3% este año y aumentaría también un 7,7% el próximo.
Alemania, la mayor economía de la UE, se contraería un 6,6%, pero en 2021 experimentaría un repunte del 5,8%. El conjunto de la eurozona observaría un descenso del PIB del 9,1% en 2020, mientras que en todo el mundo la contracción sería del 6%.
SEGUNDO ESCENARIO
El segundo escenario contemplado por la OCDE contempla que se producirá una nueva oleada de contagios en la segunda mitad del año. Si esto ocurriera, España pasaría a ser el país más afectado de toda la OCDE, ya que su PIB bajaría un 14,4% en 2020 y únicamente crecería un 5% en 2021.
Por detrás de España se situarían el resto de economías europeas. Francia se contraería un 14,1% este año para crecer un 5,2% el que viene, mientras que Italia descendería un 14,1% en 2020 y repuntaría un 5,2% en 2021. Reino Unido registraría una caída del 14% este año, mientras que la de Alemania será del 8,8% y en el conjunto de la zona euro alcanzará el 9,4%.
La OCDE ha explicado que la recuperación más lenta de España en el escenario más pesimista se debe a que un segundo brote del virus provocará tenga «efectos más persistentes» en el mercado laboral, en la situación financiera de las empresas y en los hogares.
«En ambos escenarios, la caída en la demanda doméstica, debido a la destrucción de empleo y la paralización de la actividad, es la clave de la contracción. La reducción de la demanda externa, especialmente del turismo, afectaría mucho a la economía en 2020», ha explicado la OCDE.
En este sentido, el club de países ha señalado que la expansión de la capacidad de los hospitales y de testeo de casos, así como la rápida identificación de personas infectadas, serán «cruciales» para prevenir futuros brotes.
Con respecto al mercado laboral, las previsiones de la OCDE suponen eliminar la mejora de los niveles de empleo en los últimos años. En el escenario con un solo brote, la tasa de paro llegaría hasta el 19,2% este año, cinco puntos porcentuales más que el año pasado, mientras que en 2021 todavía estaría situada en el 18,7%.
El peor escenario posible sería en caso de que haya un segundo brote. En ese caso, la tasa de desempleo escalaría hasta el 20,1% en 2020 y volvería a subir en 2021 hasta llegar al 21,9%, lo que supondría volver a máximos desde 2015.
La OCDE no daba previsiones para España desde noviembre, ya que en las actualizaciones que realiza entre sus previsiones de otoño y primavera únicamente incluye a Alemania, Italia y Francia como países de la zona euro. En ese momento, el organismo preveía un crecimiento del 1,6% para este año.
En abril, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que la contracción de la economía española sería del 8% en 2020, mientras que en 2021 el crecimiento se limitaría al 4,3%.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
