España
Cuando el amigote de Presidente del Gobierno «secuestró» por las bravas la correspondencia de VOX sin pararse a pensarlo…
Vox presentó este miércoles por la tarde alegaciones a la denuncia presentada por Correos ante la Junta Electoral Central (JEC) por los sobres electorales de la formación, que la sociedad Estatal ha ‘secuestrado’. En concreto, la formación ha solicitado que se archive la denuncia y se ordene “urgentemente al envío masivo de la propaganda electoral”.
Para no proceder a la distribución de los sobres electorales de Vox, la Sociedad Estatal ha invocado el artículo 16 del Reglamento por el que prohíben envíos postales cuya envoltura contenga textos o dibujos que vulneren los derechos fundamentales.
Sin embargo, los sobres enviados por Vox, explica la formación a la JEC, no pueden suponer lesión alguna de derecho fundamental, puesto que todos ellos han sido extraídos de publicaciones que ofrecieron los datos basándose en fuentes fidedignas, sin que se tenga noticia de que ninguna persona haya ejercitado acción alguna contra los medios que los publicaron.
En los sobres enviados por Vox a los votantes de Galicia se reprodujeron algunos textos como: “Los separatistas del BNG invitaron a un grupo terrorista a su mitin en Santiago”. La formación explica que de esta noticia se hicieron eco diversos medios de comunicación.
En el caso de la Comunidad Autónoma Vasca, algunos de los sobres llevaban escrito: “El País Vasco proporciona ideología de género a los futuros maestros”. Una frase, explica Vox, que, según la noticia, está fundamentada en el cumplimiento de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
Otra de las frases impresas en la propaganda electoral que se envió a la Región Vasca era: “Las violaciones aumentaron el 37% en el País Vasco, con un incremento de la delincuencia del 7,8%”. Según la noticia, la fuente de origen de estos datos es el propio Ministerio del Interior.
La formación insiste en que estas afirmaciones realizadas en medios de comunicación no fueron desmentidas ni rectificadas ni denunciadas, por lo que “de ninguna manera puede ser considerado como vulnerador de ningún derecho fundamental”.
En su escrito, la formación alega que impedir la entrega de los sobres con propaganda electoral vulnera derechos fundamentales como el de Igualdad (Art. 14 CE) y el acceso en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos con los requisitos que señalen las leyes (art. 23.2 CE) y de la Loreg.
Vox explica a la JEC que la medida adoptada por Correos, “motu proprio”, de intervenir el correo postal es “absolutamente desproporcionada”, ya que “no existe fundamento de consistencia para paralizar los envíos postales”.
La JEC ordena a Correos volver a distribuir la propaganda electoral de VOX
Tras el ‘secuestro’ de la propaganda electoral de Vox en Galicia y País Vasco, la JEC ha ordenado a Correos que reanude la repartición de sus sobres debido a que no ha identificado “una correcta y específica vulneración de algún derecho fundamental en los mensajes incluidos en los sobres.” Además, “tampoco la Junta aprecia que tales mensajes incurran en una vulneración de este tipo”.
Por ello la JEC dicta que “no procede paralizar la distribución postal de la propaganda electoral” y ordena a correos que “reanude de inmediato dicha distribución”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.



