Internacional
Nueva gilipollez «progresista» de género: Los bebés «saben» que son «trans» desde el vientre de la madre, declara en su delirio una psicóloga
Los bebés saben que son trans desde el vientre, nuevo delirio «progresista»
«Pueden decir frases como ‘soy una niña’ o ‘soy un niño'», afirma la psicóloga promotora de la «infancia trans» que sostiene en un video que «desde la matriz (…) una buena parte» de los niños conoce su identidad de género
«Desde la matriz (…) una buena parte» de los niños conoce su identidad de género, según declara una psicóloga en el canal de YouTube del Boston Children’s Hospital.
La «infancia trans» es un tema que ha causado conmoción. Incluso el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha pedido demandar a médicos que operen a menores que aleguen disforia de género. Pero ahora los promotores han cruzado todas las fronteras. Ya no se habla solo de niños o adolescentes trans, sino incluso de fetos. De acuerdo con el nuevo delirio progresista, los bebés saben que son trans desde que están en el vientre.
«Desde la matriz (…) una buena parte» de los niños conoce su identidad de género, según declara una psicóloga en el canal de YouTube del Boston Children’s Hospital. La especialista atiende en la clínica del Servicio de Especialidades Múltiples de Género (GeMS) del hospital. Aunque el video fue eliminado, el Daily Mail logró capturarlo y está disponible en su página web.
«Cuidando a niños pequeños transgénero»
El video lleva por título «Cuidando a niños pequeños transgénero«. Allí la Dra. Kerry McGregor dice que algunos niños expresan su identidad de género tan pronto pueden hablar. «Pueden decir frases como ‘soy una niña’ o ‘soy un niño’», afirma.
«Los niños saben muy, muy temprano», afirma el psicóloga. «Vemos una variedad de niños pequeños, desde los 2 y 3 años y generalmente hasta los 9 años».
Podría comprometer a Harvard
Lo preocupante del Hospital Infantil de Boston es que podría perjudicar a Harvard, pues está afiliado a la universidad. En Boston crearon el primer programa de salud transgénero pediátrico y adolescente en Estados Unidos, según su sitio web del Centro de Cirugía de Género.
Por esta razón, la Dra. Nan Hayworth, la primera mujer médico en cumplir un mandato completo como miembro del Congreso, advierte que este incidente podría arruinar la credibilidad de Harvard.
No es el único caso
No se trata de un caso anecdótico. Es uno de los principales hospitales pediátricos de EE. UU. Y, desde la autoridad que le da su reputación, la institución sostiene que los menores pueden reconocer su identidad de género desde antes de nacer.
Pero no es el único. El Children’s National Hospital, en Washington, D.C., incluye «atención médica de afirmación de género e histerectomía de afirmación de género» entre los servicios ofrecidos para «pacientes entre 0 y 21 años».
El hospital cambia su política para cirugías de menores
Paradójicamente, pese a que el Boston Children’s Hospital promueve las infancias trans desde el vientre, acaba de postergar las cirugías para modificar el cuerpo hasta después de la mayoría de edad.
Y es que hasta el 1 de agosto el hospital infantil aún ofrecía cirugías para amputar el pene de los varones menores de edad. También operaciones que requieren remover piel de un muslo o de un antebrazo para crear un pene falso para las niñas.
Ahora el sitio web del hospital indica que «para calificar para la afirmación de género en el Boston Children’s Hospital se debe tener al menos 18 años para faloplastia o metoidioplastia y al menos 17 años para vaginoplastia».
El portal digital del centro de salud afirma que la clínica GeMS trata a «niños, adolescentes y adultos jóvenes de género diverso» con «atención de afirmación de género» que incluye «evaluación física y psicológica, atención médica continua y referencias adicionales según sea necesario».
Jóvenes detrans luchan para proteger a menores de ser mutilados
Para enfrentar esta agenda gubernamental, nace Detrans United. Son personas que ya pasaron por una cirugía y/o proceso de hormonización para parecerse al sexo opuesto. Chloe Cole, a quien le amputaron los senos antes de los 16 años y cambió su voz para siempre con hormonas, es la creadora. Asegura que Detrans United se inspira en la carta penal escrita por la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Asociación Americana de Psicología (APA) al fiscal general Merrick Garland en nombre de quienes han transicionado.
«Los niños merecen algo mejor»
Chloe detalla que lejos de ayudar a los jóvenes a amarse y aceptarse, las infancias trans los empujan a rechazar quienes son. Los esterilizan y niegan la posibilidad de poder ser padres en el futuro.
Reprocha que es tal la promoción de las infancias trans que han aumentado 400 %, y que a menudo los padres de familia terminan cediendo al chantaje de que si sus hijos no modifican su cuerpo se van a suicidar. Ella lo llama maltrato. Ahora promueve una ley para proteger a los menores y demandar a quienes les practiquen cirugías permanentes.
«Los niños merecen algo mejor», dijo Chloe desde el Capitolio. Sugiere a los padres que en lugar de modificar los cuerpos de sus hijos, pasen más tiempo con ellos.
Persecución a periodistas por exponer la agenda de «infancia trans»
La legisladora Mary Miller sostiene que «el Departamento de Justicia (DOJ) no puede atacar a los periodistas por exponer la agenda transgénero radical de la Administración Biden porque el DOJ no puede operar como una fuerza de policía política para Joe Biden. ¡Se viene la vigilancia!».
Al respecto, el investigador Christopher Rufo exclamó: «Tengo un mensaje para el fiscal general Merrick Garland: puede amenazarnos, puede movilizar al FBI contra nosotros, puede sacarnos de nuestras casas en una redada antes del amanecer. Pero no vamos a dejar de informar sobre cirugías radicales de género en menores”.
Y no termina ahí. Recientemente Rufo denunció que el hospital infantil más grande de Chicago, el Lurie Children’s Hospital of Chicago, ofrece juguetes sexuales «pervertidos» y «amigables para personas trans» para niños.
Acorde avanza la agenda que ahora sostiene que existen bebés trans, este delirio progresista gana más detractores. Entre ellos los jóvenes que se arrepienten de haber transicionado y sirven como testimonio del peligro que esto conlleva.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
