Sociedad
Ofrecen a Greta Thunberg un burro criado en Talavera para su desplazamiento Lisboa-Madrid
La Asociación de vecinos Fray Hernando de Talavera de la Reina ha invitado a Greta Thunberg a realizar el trayecto Madrid-Lisboa montada en un burro.
La activista medioambiental, que se encuentra en Lisboa, tiene prevista su llegada este viernes a la Cumbre del Clima que se celebra en Madrid. Aún no se sabe qué medio de transporte utilizará en este desplazamiento por lo que la Asociación Fray Hernando no ha dudado en ofrecerle uno: un burrito.
Greta Thunberg rechazó el coche eléctrico que le ofreció la Consejería de Transición Ecológica y Sostenibilidad de la Junta de Extremadura y todo apunta a que la joven sueca podría viajar a bordo del tren hotel nocturno Lusitania, cuyo trayecto tiene una duración de diez horas con varias paradas en distintas ciudades.
En una nota difundida por todas sus redes sociales, la asociación vecinal manifiesta que “conscientes de la importancia de sensibilizar al mundo por la situación medioambiental, esta asociación de vecinos se suma a tu lucha y te apoyará poniendo a tu disposición un burro criado en la comarca de Talavera de la Reina para tu desplazamiento entre Lisboa y Madrid para asistir a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio climático de 2019”.
Los vecinos recuerdan que el burro es “el medio de transporte que han utilizado nuestros antepasados y el más respetuoso con el medio ambiente en los desplazamientos humanos”
Desde la Asociación se le invita a Greta Thunberg a apoyar la recuperación del Camino Real de Guadalupe que está llevando a cabo este colectivo desde hace unos años. Los vecinos comentan en la nota que así “tú también nos apoyarás para que la gente conozca que el próximo mes de agosto de 2020 comienza el AÑO SANTO GUADALUPENSE y podrás vivir en persona una de las formas que han utilizado durante siglos miles de personas para realizar el camino secular de 257 km que une el Monasterio de los Jerónimos de Madrid y el Monasterio de Guadalupe en Cáceres, por el que estamos trabajando y volcando todos nuestros esfuerzos».
La asociación concluye comentando que todos los gastos del viaje corren de su cuenta.
Se despide “impaciente de recibir tu respuesta” y le desea una feliz estancia en España.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
