Sucesos
«Open Arms» la oenegé mafiosa. FRONTEX investiga su posible coordinación de con las mafias libias de tráfico de ilegales
La flota de la ONG de Òscar Camps, Open Arms, puso rumbo a principios de marzo hacia el denominado triángulo de las mafias libias para desarrollar sus cuestionados operativos frente a las costas del Estado africano. Una actividad que ha motivado, una vez más, que desde Varsovia se haya abierto una nueva línea de investigación sobre la citada organización humanitaria.
En esta ocasión, en los días previos a la llegada de la embarcación de Open Arms, las mafias comenzaron a movilizarse a través de las redes sociales. Grupos de WhatsApp, Facebook y Telegram avisaban con suficiente antelación de la llegada de la ONG a la zona del Mediterráneo Central frente a las costas de ciudades como Zuara o Abu Kammash. Son puntos concretos de Libia donde los traficantes suelen llevar a cabo sus actividades, según diversas investigaciones de FRONTEX, autoridades libias y organizaciones humanitarias como XChange.org.

Publicaciones en grupos y páginas controladas por las mafias que operan en Libia. Fuente: Facebook
Este tipo de movimientos han motivado, una vez más, que las autoridades libias hayan permanecido durante días en alerta, a fin de poder dar con la localización exacta de los puntos desde los cuales se estaban produciendo agrupamientos de cientos de inmigrantes ilegales para ser fletados con posterioridad hacia las coordenadas donde la ONG (Open Arms) iba a desarrollar sus operaciones.
Tal ha sido la actividad en la zona durante los días de permanencia de la ONG frente a costas libias, que agentes de la seguridad nacional en la ciudad de Sabratha, a 60 kilómetros de la capital de Libia, Trípoli, desarrollaron un amplio operativo el pasado 5 de marzo a través del cual lograron detener a uno de los traficantes de origen subsahariano que estaba preparado para fletar a decenas de inmigrantes ilegales de forma inminente. Al detenido se le incautó diverso material logístico así como grandes cantidades de dinero que había cobrado a estos inmigrantes.
Por su parte, las publicaciones de las mafias en redes sociales han ido en esta ocasión más allá de lo habitual. Y es que, aunque se sospechaba desde hace años de una posible coordinación entra dichas mafias y las ONG que operan en el Mediterráneo Central, no ha sido hasta ahora cuando este tipo de publicaciones en Facebook han puesto de manifiesto la realización de actividades estratégicamente organizadas en las que incluso se comparten con total precisión las coordenadas de la ONG española cuando esta se encuentra a escasas millas náuticas de la costa libia.
Este tipo de publicaciones han sido las que han motivado que tanto agentes libios, como agentes de FRONTEX, hayan abierto una nueva línea de investigación para esclarecer el grado de conexión entre los traficantes que operan en zonas muy concretas de Libia y la ONG de Òscar Camps. Toda esta serie de irregularidades demuestra, una vez más, que “hay mucho dinero en juego”, según confiesan fuentes de FRONTEX a este medio. Los agentes aseguran que esta investigación puede suponer un punto de inflexión para que Open Arms sea nuevamente imputada por delitos de favorecimiento de la inmigración ilegal.

Traficante comparte en un grupo de Facebook las coordenadas de la ONG y su número de teléfono a fin de fletar a inmigrantes ilegales hacia la embarcación de Open Arms
Por último, observadores internacionales que desarrollan sus actividades en territorio libio, aseguran a este medio que este tipo de operaciones no son aisladas. Confiesan que estas actividades coordinadas también se desarrollan con el apoyo de otras organizaciones encargadas de compartir las ubicaciones de las embarcaciones una vez estas han sido fletadas por las mafias a fin de que puedan ser localizadas por las ONG. Se refieren concretamente a Alarm Phone, que desde hace años señala con suma precisión la posición donde se encuentran en un momento dado decenas de inmigrantes ilegales.
Alarm Phone, Open Arms y otras entidades están en estos momentos en el punto de mira de Varsovia y de las autoridades libias, como ha podido constatar este medio a través del acceso a diversos informes que así lo evidencian.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
