España
Pablo Casado: «Sánchez ya ha pactado y por eso no dice si indultará a los golpistas»

Los líderes del PP, Pablo Casado, y Ciudadanos, Albert Rivera, han presionado el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, para que reconociera los posibles pactos a los que estaría dispuesto a llegar su partido tras las elecciones del próximo domingo, durante el debate a cuatro que ha tenido lugar esta noche en RTVE.
Así, Casado ha recriminado al jefe del Ejecutivo que con tal de mantenerse en el poder es capaz de «pactar con el lucero del alba» y le retó a decir de manera explícita si indultará o no a los líderes independentistas que están siendo juzgados por el Tribunal Supremo. «Sánchez ya ha pactado y por eso no dice si indultará a los golpistas» señaló el líder del PP.
Tanto Casado como Rivera han centrado en Cataluña gran parte de sus discursos y exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez que diga públicamente si piensa indultar a los dirigentes independentistas responsables del «procés» si son condenados.
Sánchez les ha respondido insistiendo en que respeten la separación de poderes y dejen trabajar al Tribunal Supremo, que está en plena celebración del juicio por el procés, y se ha remitido a unas palabras de Felipe González para señalar que «no puede haber ni indulto ni negación preventiva de un indulto antes de una sentencia firme».
Casado y Rivera han dedicado buena parte del bloque sobre política territorial a reclamar a Sánchez que respondiese a esta cuestión y a dar por hecho, en cualquier caso, que el presidente va a indultar a los independentistas porque es algo que «ya ha pactado», según ha dicho el líder del PP.
Y como Casado, Rivera ha considerado que Sánchez ha acordado «indultos a cambio de escaños», pues sabe que «necesita a los separatistas».
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha criticado por su parte a los dos dirigentes de centroderecha por insistir en su pregunta.
«Es como si el señor Marchena (presidente de la sala de lo Penal que juzga el caso) estuviera en un juicio farsa», ha lamentado Iglesias, quien ha pedido esperar «a ver qué pasa» antes de hablar de posibles indultos.
Debate económico
La política fiscal de PSOE y Unidas Podemos, a favor de un sistema más redistributivo en el que se dé prioridad a la justicia social, y la de PP y Ciudadanos, partidaria de bajar impuestos y de erradicar algunos, como el de Sucesiones, se ha colocado en el centro del debate económico que emite este lunes RTVE.
Ha comenzado esta primera parte del debate electoral el aspirante del PP, Pablo Casado, para anunciar un compromiso de creación de dos millones de puestos de trabajo durante la próxima legislatura, en el caso de que llegue al Palacio de La Moncloa.
Y para avanzar la «mayor revolución fiscal de la historia», que consistirá, entre otras iniciativas, en suprimir los impuestos de Sucesiones, de Donaciones o de Actos Jurídicos Documentados y en «bonificar el ahorro».
No ha eludido las críticas a la gestión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno durante estos diez meses, y le ha reprochado que se haya beneficiado de una recaudación de 26.000 millones de euros gracias a las reformas del Ejecutivo de Mariano Rajoy, y pese a ello, ha dicho, buscó pactar unos Presupuestos «comunistas».
Ha añadido el líder del PP que cuando el candidato socialista llegó a la Presidencia del Gobierno se creaban al día 8.000 empleos, pero ahora, según sus números, se crean 6.800.
Sánchez ha sido el primero en recordar la incidencia de la corrupción en la economía española, pero acto seguido ha insistido en que el principal problema ahora en España es la desigualdad.
La apuesta de su Gobierno ha sido revertir la tendencia que consagró, a su juicio, la gestión de Mariano Rajoy, y ha sido posible mediante la aprobación de reales decretos leyes en los llamados «viernes sociales».
Igualmente, Sánchez ha reprobado la propuesta fiscal del PP porque equivale al déficit que actualmente tiene la Seguridad Social, de 18.000 millones de euros.
El candidato de Ciudadanos ha abogado por emprender las reformas que ni el PP ni el PSOE han acometido cuando ocuparon gobiernos. Un pacto educativo, hacer los contratos indefinidos o reforzar la protección de los autónomos son otras de sus prioridades.
Para Rivera, y en este terreno ha pasado a censurar la gestión de Sánchez, los únicos a los que ha ido bien con el Gobierno socialista son los «500 enchufados» que, ha precisado, dirigen empresas públicas.
El aspirante de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha enarbolado la Constitución para defender un modelo fiscal basado en la proporcionalidad, de modo que aporten más quienes más tienen, y ha demandado que el próximo Gobierno exija a los bancos devolver los 60.000 millones que les prestaron los ciudadanos.
Se han producido lances más agresivos, como cuando Rivera ha aconsejado a los ciudadanos que «se guarden la cartera» si gobiernan Sánchez e Iglesias porque irán «a saco», o como cuando Casado ha declarado que «si entra el PSOE por la puerta, el empleo sale por la ventana».
«Detector de verdades» ha reclamado Sánchez ante las intervenciones de «la derecha», en tanto que Iglesias ha afeado al candidato del PSOE que se apropie de la subida del Salario Mínimo Interprofesional.
El líder de Ciudadanos ha destacado, además, en referencia a Casado, que «el milagro económico del PP está en la cárcel».
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






