Salud
Pánico en una ciudad de Pakistán tras conocerse que hay más de 900 niños infectados con VIH

RT.- La ciudad pakistaní de Ratodero se enfrenta a una epidemia de VIH desde el pasado abril, con más de 900 niños infectados, lo que ha causado pánico entre la población local, informa India Today. Al mismo tiempo, las autoridades creen que los números reales podrían ser aún mayores, ya que solo una parte de la población de la ciudad se ha hecho análisis.
Inicialmente, los funcionarios de salud pública, que llegaron para investigar el caso, culparon a un pediatra, Muzaffar Ghanghro, que atendió a las familias más pobres de la ciudad y supuestamente reutilizaba las jeringas al hacer inyecciones a los niños. Muzaffar Ghanghro cobraba unos 20 centavos por su consulta, el precio más bajo de la ciudad, por lo que muchas familias con pocos recursos acudían a su consulta.
El pediatra trató a los seis hijos de Imtiaz Jalbani, cuatro de los cuales resultaron infectados con VIH, los dos hijos menores de Jalbani murieron. El padre confiesa que vio al médico buscando en la basura una jeringa para usarla con uno de sus hijos. Cuando Jalbani protestó, el pediatra respondió que la familia era demasiado pobre para pagar una nueva jeringa. «Si no quieres mi tratamiento, ve a otro médico’», cita sus palabras a NYT el padre. Jalbani explica que la familia habría muerto de hambre si hubiera pagado la cara medicina.
Aldeanos pakistaníes esperan afuera de un hospital para realizarse análisis de detección de VIH, el 16 de mayo de 2019. Acusan a un médico de infectar con VIH a más de 400 niños y 100 adultos en Pakistán
El pediatra fue arrestado y se le imputan cargos de negligencia, homicidio y daños involuntarios. Sin embargo, el médico rechaza todas las acusaciones. Aunque el proceso contra Ghanghro no ha concluido y todavía no ha sido condenado, el doctor sigue trabajando en un hospital gubernamental de la ciudad.
Mientras tanto, los funcionarios de salud pública señalan que es poco probable que Muzaffar Ghanghro sea la única causa del brote. Debido al alto nivel de la pobreza, los dentistas utilizan instrumentos no esterilizados, así como los barberos usan la misma navaja de afeitar para todos los clientes.
Según la ONU, de 2010 a 2018, el número de personas con VIH en Pakistán casi se duplicó, alcanzando las 160.000 personas infectadas.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






