España
Pedro Sánchez continuará siendo presidente del Gobierno gracias al voto dividido de la derecha

AN (R).- ¡El drama está servido! La cifra es abrumadora. Más de trescientas mil personas participaron ayer en las movilizaciones feministas de Madrid, el doble que el año pasado. Hubo mareas de mujeres en toda España: se cuentan por centenares de miles solo en las principales capitales españolas.

Imagen de la manifestación feminista en Vigo.
A poco que nos funcione el brujuleo determinaremos en qué dirección soplaban las soflamas, las consignas y las diatribas. Nos barruntamos que a esas cientos de miles de personas que tomaron ayer las calles españolas no les faltarán alicientes para ir a votar el 28 de abril. Y de una forma abrumadoramente mayoritaria, lo harán por el bloque de la izquierda encabezado por Pedro Sánchez.

Imagen de la manifestación feminista en Bilbao.
Hete aquí que el partido que nos ha sido presentado como el galvanizador de la conciencia nacional, lo que al final ha conseguido es movilizar al votante de la izquierda como hacía años que no se conocía. La activación del miedo a la derecha le está funcionando extraordinariamente bien a Sánchez y entiendo que tenga motivos para hallarse exultante a estas horas.

Imagen de la manifestación feminista en Granada.
Pueden decirnos lo que quieran, pero este medio antepone el interés de España por encima de querencias partidistas. Narciso Michavila y su siempre fiable Gad3 nos han hecho una fotografía inequívoca del escenario electoral: en la hora presente, PP y Vox sumarían los mismos votos que obtuvo el PP en 2016. Pero la división del voto traduciría eso en 24 escaños menos. El gozo de Pedro Sánchez es sin igual: así se las ponían a Fernando VII.

Imagen de la manifestación feminista en Málaga.
Podemos tener motivos para reprocharle al PP de Rajoy que no asumiese muchos de los compromisos adquiridos con sus votantes en lo tocante sobre todo a cuestiones relacionadas con la salud moral de los españoles. Fueron años en los que se dio prioridad a rescatar al país de la quiebra y de ser intervenido. Y eso se hizo a costa de preterir una parte relevante del programa electoral. Lo que no podemos aceptar nunca es que un gobierno del PP sería lo mismo que un gobierno presidido por Pedro Sánchez con el apoyo de los que piensan igual que Nicolás Maduro y de los separatistas que quieren hacernos saltar por los aires. Y esta suma de aberraciones es la única que, según los sondeos, alcanzará en abril la mayoría absoluta.

Imagen de la manifestación feminista en Santander.
Percibimos una actitud de odio hacia el PP entre dirigentes que hasta hace sólo unos días formaban parte de este partido, tomaban decisiones dentro de este partido y disfrutaban de generosos chiringuitos económicos vinculados a este partido. Tendrían que explicar si es tanto lo que les separa hoy del partido del que durante años han estado comiendo y lucrándose que prefieren que siga en La Moncloa el actual inquilino.

Imagen de la manifestación feminista en Zaragoza.
Lo que sí les pedimos es que no pretendan engañar a los electores. Sostienen por ejemplo que su concurrencia electoral en Andalucía incrementó la participación hasta el punto de desbancar al PSOE del poder que ejercía desde hacía 38 años. Falso. Las elecciones andaluzas de 2018 fueron la segunda más baja en la historia de las autonómicas. Apenas 59 de cada 100 andaluces con derecho a voto acudieron a los colegios electorales, casi cuatro puntos menos que en 2015.

Otra imagen aérea de la manifestación feminista en Madrid.
La clave de las elecciones andaluzas fueron esos 400.000 votos que dejó de percibir el PSOE con relación a los comicios anteriores. Esos votos fueron a parar en esta ocasión a la abstención y a Ciudadanos. Cualquier otra interpretación numérica de la derrota socialista es falsa.
En el otro bando, los más de trescientos mil votos perdidos por el PP fueron a parar mayoritariamente a Vox. El partido liderado en Andalucía por Juanma Moreno logró en 2016 un total de 1.064.168 sufragios, casi el mismo número de votos sumado por PP y Vox en las elecciones de diciembre pasado.
Así las cosas, que la derecha supere a la izquierda en número de votos puede ser insuficiente con la ley d’hont en la mano. Si Pablo Casado no obtiene un resultado muy por encima de lo que auguran hoy los sondeos, Pedro Sánchez tendrá asegurada su investidura como presidente del Gobierno hasta las elecciones de 2023.
Entonces se demostraría que votar a Vox fue votar a Sánchez.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






