Connect with us

Cartas del Director

Pedro Sánchez debe defender la ley en Cataluña

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

El «proceso» independentista catalán se ha ido haciendo desobedeciendo una a una todas las leyes que se ha encontrado en el camino o forzando las leyes hasta el fraude. A lo largo de estos años, desde que 23 de enero de 2013 el Parlament aprobó la declaración de soberanía y el derecho a decidir de Cataluña, todo ha sido un camino bordeando la legalidad o incumpliéndola. Lo grave es que es un camino hecho ante la pasividad, impotencia o inoperancia de los gobiernos. De este proceso se puede sacar una conclusión, confirmada estos días con el juicio en el Tribunal Supremo y la clara intención de los dirigentes independentistas de que tenían una voluntad innegable de subvertir el orden constitucional, de que si no se actúa en defensa de la legalidad ésta acabará quebrada. Esa situación se está viviendo día a día a Cataluña.

Ante la decisión del presidente de la Generalitat, Joaquim Torra, de incumplir la sentencia de la Junta Electoral Central (JEC) de retirar lazos amarillos, banderas esteladas y demás propagada de los partidos y movimientos independentistas de las dependencias oficiales de la administración catalana, el Gobierno debe actuar de manera inmediata y denunciar ante la Fiscalía esta nueva desobediencia. La JEC argumenta que esta exhibición de propaganda secesionista altera la neutralidad exigida en los centros públicos en periodo electoral, algo que en una situación normal –es decir, en un lugar donde se respeta al adversario político– sería cumplido, pero que la Generalitat, haciendo alarde de su desprecio a la legalidad española y a un irrefrenable instinto provocador, se ha negado.

En Cataluña hay sectores políticos que creen que lo que denominan la «judicialización del problema» es una mala estrategia para apaciguar al independentismo, teoría compartida por los socialistas catalanes y que todo indica que ha encontrado predicamento en el propio Pedro Sánchez, siempre dispuesto a dejar a PP y Cs como fuerzas contrarias al «diálogo». Esta posición tiene una primera consecuencia que la sociedad catalana viene sufriendo desde hace tiempo: la usurpación del espacio público por el independentismo imponiendo banderas, himnos, consignas, gritos y, en definitiva, amedrentando a quien no comparta la doctrina oficial; y, en segundo lugar, desatendiendo a la obligación por parte del Gobierno de hacer respetar la legalidad allí donde se incumpla.

En el caso de los lazos amarillos y banderas separatistas vuelve a repetirse la habitual provocación de forzar al propio Estado a actuar –para mostrar su «rostro represivo», según jerga victimista al uso– y provocar el enfrentamiento. Este es el único programa de Torra y de su gobierno, lo que aprovechará hasta lo indecible. La Junta ha respetado todos los plazos, incluido esperar el escrito de alegaciones del propio Torra pidiendo la ampliación del plazo aduciendo que es difícil identificar los edificios públicos que incumplen lo exigido, hasta que, una vez desestimando, debe aplicarse lo requerido.

El presidente de la Generalitat se expone a cometer un delito de desobediencia que podría derivar en inhabilitación, lo que en su estrambótica carrera política no debe significar mucho, y tampoco le importará demasiado un paso más en la degradación de la institución que representa. El argumento de que Torra sólo cumplirá lo que le aconseje el Sindic de Greuges (defensor del pueblo) es un acto más en esta ceremonia de falsedades a la que la Generalitat está sometiendo a los catalanes, ya que se trata de una instancia cuya función es otra («atender las quejas de todas las personas que se encuentran desprotegidas ante la actuación, o falta de actuación, de las administraciones»). A la espera de que la JEC decida llevar el caso a la Fiscalía, el Gobierno no puede abandonar a una parte de los catalanes y tomar la iniciativa.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

Cartas del Director

Fallece un torilero tras ser embestido por un toro en Benavente (Zamora)

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Santiago D. S, un torilero de la plaza de toros de Benavente (Zamora), ha fallecido tras sufrir una cogida de uno de los astados del concurso de cortes que se iba a celebrar este domingo por la tarde con motivo de las fiestas del toro enmaromado de esta localidad zamorana.

El suceso se ha producido sobre las 18.40 horas, cuando iba a salir al ruedo el primero de los toros participantes en el concurso y este operario que trabajaba como voluntario se encargó de la apertura de la puerta de salida al ruedo del astado, han informado a Efe fuentes municipales.

El toro se ha dado la vuelta repentinamente y ha pillado al fallecido en el pasillo entre los toriles y la salida al albero, donde le ha empitonado y le ha causado heridas mortales.

Los servicios sanitarios atendieron de forma inmediata al hombre, aunque no pudieron hacer nada por salvar su vida.

El suceso ha hecho que se suspendiera el espectáculo de cortes que iba a dar comienzo y al que habían asistido cerca de dos mil personas.

Del mismo modo, se han suspendido otras actividades festivas previstas en la jornada dominical en señal de suelo.

El alcalde de Benavente, Luciano Huerga, ha lamentado lo ocurrido y ha anunciado que la Corporación municipal adoptará alguna medida para mostrar sus condolencias por un suceso que ha conmocionado a todos los benaventanos.

El fallecido llevaba décadas como voluntario encargado de las labores de la puesta a punto de la plaza de toros y los trabajos de apertura de puertas y toriles cuando se celebraban espectáculos taurinos.

Luciano Huerga lamentó en declaraciones a EFE la fatalidad que hizo que el toro, tras salir por la puerta de toriles se dio media vuelta y aunque él intentó cerrarla como hace habitualmente no le dio tiempo y le pilló en el pasillo.

De la víctima, Huerga recordó que llevaba toda la vida como voluntario encargado de cuidar la plaza a lo largo del año.

“Vivía aquí, la plaza era su vida”, indicó el alcalde de Benavente, quien detalló que Santiago, además de aficionado a los toros, era peñista y vivía plenamente las fiestas del toro enmaromado.

Las lesiones sufridas por el encargado del toril fueron “incompatibles con la vida” y aunque rápidamente fue atendido por los servicios médicos de la plaza no pudo ser reanimado, a pesar de que había un quirófano con motivo del festejo taurino.

El suceso se ha producido durante las fiestas del toro enmaromado de Benavente, que el próximo miércoles vivirán su día grande con la popular carrera de un toro atado a una maroma que recorre las calles de esta ciudad.

 


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Cartas del Director

Ocurrencias de Ciudadanos

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

La propuesta de Cs al PP para turnarse en la Alcaldía de Madrid es una ocurrencia que desacredita al partido naranja. La fórmula le ha funcionado con los socialistas en Albacete y Ciudad Real, pero no por eso deja de ser una iniciativa irrespetuosa con las instituciones. Cs está utilizando sus concejales en la capital como el argumento del chantaje al PP para maquillar su enésimo fracaso en el asalto al liderazgo del centro derecha. Villacís se está equivocando con el obstruccionismo a Almeida y cargando de razones a quienes diagnostican en Cs un grave problema de desorientación táctica y estratégica. Las urnas dijeron con claridad que el liderazgo del cambio en el Ayuntamiento de Madrid corresponde al PP. Es legítimo que Cs quiera alcanzar poder pero ahora le toca esperar hasta las próximas elecciones municipales. Entre tanto, deben asumir que están transmitiendo una imagen negativa de ambición por el poder que empieza a corresponderse con la realidad de un partido que siente que pierde una y otra vez las oportunidades de superar al PP.

La lectura del tiempo que le toca vivir a Cs y a su candidata en Madrid, es la de formar una mayoría no de izquierdas que compense en los ámbitos municipal y autonómico el radicalismo de un previsible gobierno del PSOE con Podemos, apoyado por los nacionalistas y separatistas. Cs debe ahorrarse sus continuos amagos con romper la baraja con los populares y centrarse en asumir un espacio concreto en la vida pública española. El Ayuntamiento de Madrid no es un botín electoral, sino uno de los mejores escaparates de las políticas liberales, moderadas y reformistas que puede encontrar el centro derecha en España para convencer a más electores e impulsar una victoria a nivel nacional. La adolescencia puede ser hasta simpática, pero en un partido con aspiraciones de gobierno resulta decepcionant


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Cartas del Director

Con los votos de Vox, pero sin notarse

Published

on

Marín y Serrano
Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Vox anunció ayer que planteará una enmienda a la totalidad al proyecto de Presupuestos andaluces para este año presentado por el Gobierno de coalición formado por PP y Cs.

Alega la formación derechista que estas cuentas «las podría haber presentado un Gobierno socialista perfectamente» y se alejan de todo lo que el Ejecutivo de Juan Manuel Moreno había anunciado. Puede decirse que los puntos de los que este partido hizo bandera y quiso condicionar el Gobierno de San Telmo no se han tenido en cuenta: se mantiene la partida de 4,2 millones para violencia de género y se ha aumentado en más de un millón el gasto para las políticas migratorias.

Al partido que lidera Santiago Abascal se le puede achacar que ideologizó en exceso su estreno en una institución pública de importancia, más preocupado en marcar perfil que en gestionar. Puede que ahora le haya pasado factura. El pacto que llevó al PP a San Telmo cuenta 26 diputados de los populares, 21 de Cs y 12 de Vox. No es una representación menor (9 escaños tenía Cs, encabezado por Juan Marín, cuando apoyó a Susana Díaz), por lo que sorprende que no haya tenido capacidad para intervenir en los presupuestos, que anuncie que «todas las actividades y programas que no tengan interés claro público y social no serán apoyadas» y que haya esperado a después de presentarse en el Parlamento el pasado viernes para anunciar su disconformidad. Si estas cuentas no han cumplido el «espíritu», como dijo el portavoz de Vox, es algo que tenía que haberse cerrado en la investidura.

La posición de Vox, de entrada, es legítima, pero también precipitada. De cumplirse esta amenaza, el pacto que forjó la alternativa al socialismo andaluz gobernante 37 años entraría en crisis cinco meses después. Sin embargo, que Abascal haya dado este golpe en la mesa coincidiendo con las negociaciones abiertas en comunidades autónomas y ayuntamientos indica que quiere hacer valer sus votos y, como ya han reiterado, no ser «ninguneados» y tratados como una fuerza de la que se utilizan sus votos cuando interesa y luego se oculta para no verse perjudicados por pactar con una fuerza de extrema derecha, tal y como es calificada muy a la ligera. Albert Rivera también marcó ayer la línea a seguir por su partido: no negociará con Vox, aunque entren en gobiernos que dependan de éstos. Es lógico, por lo tanto, que este partido ponga condiciones y que reclame una representación acorde con sus votos, pero no lo es menos que nadie se lo va a facilitar.

Descartadas las «mesas a tres» en el centroderecha, puede derivarse que no se va a reeditar el pacto andaluz, modelo que se pensó podría trasladarse a otros territorios, aunque nadie hizo bandera de ello. Difícilmente un partido que rehúye a otro puede llegar a grandes acuerdos, y el desencuentro entre Rivera y Abascal es evidente y cada vez más hondo.

Otra cosa diferente será ver cómo gestionan que para que el centroderecha gobierne en Madrid, Aragón y Murcia sea necesario una pacto entre populares, Cs y el apoyo, en la manera que sea, de Vox. El problema de Rivera es el problema de su formación: la indefinición ideológica o, en el tema que nos ocupa, cómo hacer compatible pactos con el PSOE y con un partido que definen de extrema derecha.

En definitiva, la pretensión del partido naranja es que Vox apoye cualquier acuerdo con el PP, pero que no se note. Resulta imposible. Ahora sólo cabe esperar si Vox cumple la amenaza y devuelve las cuentas andaluzas. Añadir esta crisis a un mapa en el que se están encajando gobiernos y ayuntamientos es irresponsable.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading
Advertisement

Publicidad

Advertisement

Publicidad

¡SUSCRÍBASE GRATIS A NUESTRA NEWSLETTER!

Reciba cómodamente en su correo electrónico, todas las mañanas, la primera edición de ALERTA NACIONAL. ¡Esté informado de todo antes que nadie!
ArabicChinese (Simplified)EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish