España
Pinta mal lo de Sánchez

Tomás Gómez.- Algo se está haciendo mal para que, con sus principales líderes en la cárcel y el independentismo fraccionado entre ex convergentes, republicanos, violentos y no violentos, los de ERC se sientan tan fuertes.Después de la sentencia del “procés”, difícil de gestionar ante su público, se han encontrado con un balón de oxígeno, que fue la repetición electoral y una carta que jugar, sus votos en la investidura.Tienen músculo, lo demuestra el hecho de que solo hizo falta el anuncio de que realizarán una consulta a los militantes para que el PSOE ponga a todos sus efectivos a preparar una Mesa de diálogo de partidos políticos sobre Cataluña.
Pero, por mucho que Pedro Sánchez elabore una estrategia de negociación, a ERC solo le interesa conseguir la independencia. Probablemente es cierto que cualquier solución al problema catalán pasa por el diálogo, pero organizar una línea de conversaciones, en medio de la búsqueda de apoyos para una investidura, es un grave error porque queda contaminada por completo.Los independentistas quieren cortar el condón umbilical de Cataluña con el Estado e intentan que sus escaños les den la tijera para hacerlo. No pueden ni quieren dar su abstención gratis a Sánchez después de todo lo pasado en los últimos meses.Esa es una de las consecuencias de la repetición electoral, en el mes de junio no había sentencia y era más fácil para los de Rufián apoyar al gobierno.
En este momento, el mundo independentista necesita algo que exhibir a cambio de su voto.Algunos dirigentes socialistas están esperando que Sánchez explique porqué no empezó la casa por los cimientos, es decir, solicitando el apoyo del principal partido de la oposición.No solo era lo razonable dado el mapa parlamentario y el conflicto sin expectativas a corto plazo de Cataluña, sino que, además, ponía a Pablo Casado en una situación muy complicada porque el PSOE se abstuvo en la investidura de Mariano Rajoy en el año 2016.Es probable que hubiesen aflorado tensiones en el Partido Popular, anticipándose el debate que aún tiene pendiente sobre si moderarse para ocupar el huérfano espacio del centro derecha, o radicalizarse para competir con la extrema derecha.
Pero el presidente del Gobierno en funciones, en una estrategia inédita, prefirió explorar en primer lugar una amalgama de partidos, muchos de ellos de carácter nacionalista o regionalista que entienden los Presupuestos y el propio Parlamento como una tarta a repartirse.Las apuestas se han disparado sobre cuánto tiempo duraría una coalición con Pablo Iglesias, en caso de lograr formar gobierno, aunque las más interesantes son las que se interesan por quién sería el protagonista de ese gobierno. Sin embargo, la posibilidad de acuerdo con los independentistas, siempre latente en las quinielas, sitúa la atención en otro foco: ¿qué van a sacar de esto?No sabemos muy bien hacia dónde dirige Sánchez la nave, esperemos que tanto regate corto, sin levantar la mirada del suelo, no acabe metiendo gol en propia meta. De momento, tiene mala pinta.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






