Opinión
Pío Moa, historiador: «El ‘Doctor’ y el ‘Coletas’ tendrían que ir a la cárcel por negligencia criminal»
En la siguiente entrevista, el historiador Pío Moa, se muestra muy crítico con la gestión de la crisis del coronavirus, advierte que nuestra dependencia del turismo hará más difícil la recuperación económica y acusa al Gobierno de «priorizar sus demagogias políticas o ideológicas sobre una prevención de la enfermedad cuya urgencia conocía de sobra».
–Usted no toma partido en relación con el confinamiento por el coronavirus.
–No lo tomo porque no tengo suficientes elementos de juicio. Si la mayoría de los países sin distinción de ideologías adoptan esa medida, pese a su tremendo coste económico, tiene que ser por algo. No creo que a todos les haya entrado el pánico o que estén manejados por fuerzas invisibles. Dicho eso, me siento algo asombrado.
–Pero no todos los países toman las mismas medidas. ¿De qué se asombra?
– Ante todo de los números. Parece que más del 80% de los muertos corresponde a personas de más de 70 u 80 años. Por tanto la medida de Boris Johnson en Inglaterra, parecía correcta: el confinamiento solo para los mayores de esa edad, porque los muertos entre los más jóvenes resultan inferiores a los de una gripe común. Sin embargo ha tenido que aceptar una medida mucho más amplia, y no creo que sea por pánico. Alguien capaz de sacar a Inglaterra de la UE –que no de Europa–, demuestra tener muchas agallas. Por otra parte, los efectos de este virus son mucho más insoportables que los de una gripe, aunque no te maten. Francamente, no sé a qué carta quedarme.
–El confinamiento atenta, además, contra los derechos constitucionales más evidentes.
–Sí, pero es un caso especial y transitorio. Si te están amenazando con una pistola no te dedicas a invocar tus derechos. Es lo que está haciendo el virus. El problema principal va a ser el económico. Y en España, además, el político.
–¿Cree usted que prosperarán las querellas contra “los ministros y las ministras”?
–Aquí el gobierno es culpable de una negligencia criminal al priorizar sus demagogias políticas o ideológicas sobre una prevención de la enfermedad cuya urgencia conocía de sobra. Además no cesa de cometer fraudes y chapuzas en sus medidas. Pero lo peor es que intenta, igual que los separatistas, aprovechar la situación para profundizar en su marcha bolivariana, que no es solo el Coletas sino principalmente el Doctor. Tendrían que ir a la cárcel, porque nos amenazan a todos. Pero tenemos una justicia-basura en gran parte, así que cualquiera sabe.
– ¿Qué haría usted si estuviese a cargo del gobierno?
–Creo que tomaría medidas menos drásticas, a fin de dañar lo menos posible la economía, y limitar el confinamiento estricto a los ancianos. Claro que es hablar por hablar. Y, al margen de la política, España es especialmente vulnerable a causa del turismo y de que su nivel de endeudamiento, debido sobre todo a Rajoy, es ya gigantesco. Según algún economista, lo que ocurrirá es que se asumirá esa deuda y finalmente no se pagará, cosa que ha ocurrido algunas veces, con Alemania o con Grecia, por ejemplo. Habrá que reenfocar la economía en otra dirección, con menos turismo y menos ladrillo. El turismo ha llegado a un nivel invasivo y el ladrillo también. Pero esto son divagaciones. En mi opinión, el único partido que lo está haciendo bien es VOX. Porque es además el único partido democrático, es decir, respetuoso con los derechos, que hay en España. El único que se opone a las medidas y leyes totalitarias y a la falsificación del pasado. Porque estas cosas siguen contando, no debe quedar ocultadas por el virus.
–¿Debería entenderse VOX con el PP?
–El PP es la mayor basura política que tenemos en España. Lo he argumentado muchas veces y no voy a extenderme ahora. Mucho peor que el PSOE o los separatistas, porque siempre ha sido el mamporrero de ellos. Entenderse con él, salvo para acciones muy puntuales, sería contaminarse inevitablemente.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
