Sociedad
Por fin, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos se atreve a decir lo que todo el mundo sabe: el ABORTO es un ASESINATO con agravantes

La revocación de la sentencia ‘Roe vs Wade’: el gran triunfo provida del siglo XXI
Cuando se filtró aquel borrador en el que el juez Alito apuntaba que la Corte Suprema de los Estados Unidos anularía la jurisprudencia creada en 1973 por la sentencia del caso Roe vs Wade comenzó una reacción mediática furibunda y procesos de redacción normativa en las legislaturas territoriales del país. La doctrina elevó al grado de derecho constitucional, federal, la autonomía de una mujer embarazada para elegir abortar sin excesivas restricciones estatales.
A partir de ahora, lo principal es que la revocación del dictamen del alto tribunal propiciará un cambio drástico en la legislación sobre el aborto que permitirá a las cámaras de cada estado prohibirlo en todos los casos. Es de esperar que el ritmo de modificación de las leyes varíe de un territorio a otro. La mayor parte de los gobiernos encabezados por el Partido Republicano ya habían redactado normas diseñadas para restringir el aborto en previsión del fin de Roe. Se prevé que Texas, por ejemplo, donde está en vigor la prohibición efectiva de abortar después de las primeras seis semanas de gestación, vuelva a una legislación más restrictiva previa, a través de un mecanismo ya aprobado para restablecerla. De igual modo, otros estados ya cuentan con leyes listas para ser activadas para desencadenar la prohibición de todos o casi todos los abortos.
Donde gobierna el Partido Demócrata, sin embargo, el movimiento provida continuará enfrentado por una feroz resistencia política. En esos lugares las leyes no serán modificadas y se prevé la promoción de una suerte de turismo abortista para que las mujeres viajen desde otros estados para poner fin a su embarazo con la financiación de poderes públicos y empresas privadas.
El proceso de preparación de las normas estatales emprendido en los últimos tiempos ha contado con la orientación de grupos provida como Americans United for Life o Family Policy Alliance, asesores de los fiscales generales sobre cómo responder a la decisión de la Corte Suprema. Se han preparado para la inminente batalla política posterior a la anulación de la jurisprudencia vigente desde 1973.
Desde esas mismas instituciones se ha señalado que el final de Roe vs Wade no será la culminación del movimiento provida en los Estados Unidos, sino el comienzo de una nueva fase. Según Ryan Anderson, presidente del Centro de Políticas Públicas y Ética, «es hora de aprobar leyes para proteger a los bebés, elaborar políticas a favor de la familia, crear sistemas de apoyo para las mujeres. Mucho de esto ya existe, y ahora es el momento de pasar al siguiente nivel».
En la era post Roe la batalla no será sólo política. Numerosas iniciativas de apoyo a madres en situaciones difíciles y organizaciones benéficas comenzaron hace tiempo a experimentar cómo sería un mundo posterior a Roe vs Wade, con especial atención a los estados gobernados por el Partido Demócrata. Según sus previsiones, será un ambiente de emponzoñamiento de los procesos democráticos y de intensificación de la influencia política sobre la educación pública y los medios de comunicación. En otras palabras: una vuelta de tuerca a la situación actual. En consecuencia, buena parte de sus iniciativas serán una continuación de sus actividades habituales: propuestas legislativas, concienciación e influencia sobre el voto de los representantes públicos.
Enfrente, los demócratas llevan meses impulsando una codificación federal de Roe vs Wade a través de miembros electos como la representante Ayanna Pressley, que ha avisado de que seguirán «luchando con independencia de la resolución de la Corte Suprema». Junto a ellos, Planned Parenthood, el gigante del negocio del aborto cuya presidente, Alexis McGill Johnson, pronosticó un «alto nivel de ira» ante la posibilidad de «estar viviendo en un mundo donde nuestros hijos tengan menos derechos que nosotros». En términos prácticos, se espera que el fin de la jurisprudencia suponga el cierre de más de 200 clínicas abortivas, un cuarto de todas las que operan en los Estados Unidos.
Ante la revocación de Roe vs Wade y del previsible cierre de establecimientos, la estrategia del Partido Demócrata y de las empresas abortistas pasa primero por la calle, con el envalentonamiento de sectores de la población siempre dispuestos a manifestarse, no necesariamente de forma pacífica, y en último término por las elecciones de noviembre, para las que cuentan con transformar en votos el malestar manufacturado durante los próximos días.
Tras la resolución de la Corte Suprema, la vida del no nacido, como la ideología de género o la educación, seguirá siendo un motivo de división moral y territorial entre los estadounidenses, con más poder movilizador que cualquier cuestión económica o fiscal. La anulación de la doctrina creada por Roe vs Wade traerá manifestaciones a favor del aborto en las grandes ciudades del país, aquellas que están mayoritariamente habitadas por votantes demócratas, donde nadie ha levantado la voz ante la subida del 150 por ciento del precio de la gasolina, por ejemplo.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






