Opinión
¿Por qué el comunismo avanza en todo el mundo? Por Francisco Rubiales

La victoria de Lula da Silva en Brasil convierte a Latinoamérica en un continente teñido de rojo, donde el comunismo ya es dueño y señor, sin que los norteamericanos, que en el pasado no toleraban el marxismo, hagan nada por evitarlo.
El marxismo y los gobiernos que avanzan hacia el totalitarismo triunfan en muchos países del mundo, entre ellos España, país miembro de la OTAN, con bases americanas en su suelo y con alto valor estratégico.
Los norteamericanos no combaten ya el comunismo porque los grandes poderes en las sombras han decidido que los gobiernos comunistas y totalitarios en general son la antesala de la gran tiranía mundial que propugnan los defensores del Nuevo Orden Mundial (NOM). En consecuencia, permiten que proliferen y mantienen con ellos unas relaciones de intensa amistad y cooperación.
El mundo está cambiando tanto que hoy es irreconocible para los que tienen más de medio siglo de vida, muchos de ellos horrorizados porque cada día es más difícil impedir la esclavitud que avanza.
España no es un país comunista, pero tiene a comunistas gobernando. En realidad es un gobierno comunista disfrazado de democracia, que está presidido por un socialista marxista. Ese gobierno español, que hace apenas dos décadas habría sido acosado y expulsado de los foros y organizaciones occidentales libres, es hoy uno de los favoritos del gran poder oculto que controla los hilos.
La clave del cambio drástico que está experimentando el mundo es que el poder mundial oculto está empujando con todas sus fuerzas para que exista un gobierno mundial único, lo que implica erradicar la democracia e instalar gobiernos autoritarios y estados fuertes en todo el planeta. Hasta en los Estados Unidos, país tradicionalmente defensor de la democracia, el partido demócrata se ha radicalizado, se ha hecho globalista, defensor del NOM y paladín de los totalitarismos de izquierdas.
La democracia, aunque nadie lo reconozca en público, porque ese sistema posee un indiscutible prestigio y reconocimiento, es hoy considerada como el peor enemigo de los grandes poderes que pretenden dominar el planeta. Ellos repudian la democracia porque el voto del pueblo puede traerles sorpresas desagradables y porque la voluntad popular puede forzar política y medidas que no convienen a sus negocios. Odian los derechos humanos, la libertad, los derechos de los ciudadanos, el voto libre, la Justicia independiente y la soberanía popular, lo que les empuja a tratar a la democracia como el gran adversario a abatir.
El comunismo, una doctrina que se presenta como salvadora de los pueblos, está siendo fortalecida no por los ciudadanos a los que pretende salvar, sino por los poderosos que quieren controlar el Estado. Ya en el pasado, el comunismo soviético cayó porque el pueblo, al que pretendía redimir, lo abandonó y rechazó. El río de personas que huían del «paraíso» comunista nunca dejó de crecer y aquella sangría representaba un argumento imbatible contra ese sistema.
Pero alguien pensó que Trosky tenía razón cuando dijo que el comunismo no puede triunfar en un sólo país y que para que tenga éxito debe implantarse en todo el planeta. Entonces, los dueños del mundo, siempre recelosos de la democracia y soñando con poderes autoritarios y estados fuertes, idearon el NOM y comenzaron a construir esa monstruosidad. Se preguntaron ¿Qué pasaría si no tuvieran a donde ir? ¿Qué ocurriría si todos los países del mundo fueran comunistas? y decidieron avanzar hacia ese miserable meta.
Entonces reclutaron a partidos políticos ambiciosos de poder y a políticos corruptos para que condujeran a sus respectivos países hacia la meta del gobierno único mundial. Bien regados con dinero y con escudos de protección sólidos, muchos políticos traicionaron a sus pueblos y empezaron a construir el futuro totalitario dinamitando la democracia, que es el gran obstáculo que les impide crear un mundo de esclavos.
Desde entonces, la democracia es cada día más falsa e inexistente. Lo primero que han hecho es dominar los medios de comunicación para eliminar las certezas y la verdad, al mismo tiempo que se suprimen derechos y libertades, generando miedo, confusión y desconcierto en las masas, lo que facilita el dominio del poder sobre el ciudadano. .
Las democracia, en muchos países, han desaparecido y en otros agonizan, aunque en algunos otros resiste de manera ejemplar el cerco y el acoso del globalismo y el avance del NOM.
En ese ambiente, donde un poder en las sombras se siente eufórico porque el totalitarismo y la esclavitud avanzan, mientras la libertad y la democracia retroceden, las candidaturas de izquierda, siempre ávidas de poder y de totalitarismo estatal, están siendo apoyadas y promovidas con eficacia.
El mapa rojo de América Latina es una prueba evidente del ese avance de los dominadores y del retroceso de las libertades y la democracia.
España, donde se ha instalado un agresivo y letal gobierno comunistoide que es apoyado por los comunistas, por el antiguo socialismo democrático y por pequeños partidos que odian a España, es todo un ejemplo mundial del avance del globalismo, del NOM y del Estado fuerte frente a la libertad y el Estado de Derecho, un camino que está siendo protegido por los poderes mundiales sombríos y por un gobierno sin escrúpulos, presidido por un mercenario de las sombras llamado Pedro Sánchez.
Francisco Rubiales
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






