Opinión
Puigdemont, vicepresidente del Gobierno español. Por Jesús Salamanca Alonso
«Carles Puigdemont está donde siempre acababan los delincuentes españoles buscando protección. Bélgica sigue siendo un paraíso para facinerosos».
El cobarde fascista, carles Puigdemont, abandonó España metido en un maletero. Lo más parecido a la forma en que un polizonte se introduce en un barco sin ser visto. Y todo ello por miedo a que la Justicia española le hiciera pagar los platos rotos. Tras mil y una peripecias, aprovechamiento descontrolado de dinero público, malversación, rebelión y disfrute de escoltas a cargo de la Generalidad, se instala en Bélgica con toda su familia. ¡Maldito “botifler” catalán! Llegado 2023, nos encontramos con que ya es «vicepresidente» del Gobierno del mentiroso Sánchez, el mismo que lo engañó con la amnistía y encargó su captura a cualquier precio.
Eso hoy ha cambiado y el felón monclovita encarga novenas, triduos y rosarios para que la Judicatura y la Corte europea no lo traiga esposado a España. Ahí tienen recientes las amenazas del prófugo a Pedro Sánchez ante todo el Europarlamento. Las cañas ya son lanzas y «El Puchi» no quiere a la «rata Bolaños» en las comisiones ante el mediador, ni al carcelero Cardán, a quien él llama «cerdón», por su falta de aseo e higiene personal.
Puigdemont está donde siempre han acabado los delincuentes y terroristas españoles buscando protección. Bélgica sigue siendo un paraíso para los facinerosos; con tal de hacer daño a España. Hoy acoge a vándalos como Puigdemont, al igual que acogía a etarras que asesinaban a miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. ¡Maldita Bélgica! Si hasta su presidente se alía con Sánchez para bendecir a Hamás, acusar a Israel y proteger terroristas malditos y maldecidos. Parece como si los habitantes de las instituciones belgas tuvieran odio y ojeriza a España desde que los Tercios españoles los hicieron correr con los calzones por las rodillas y lanzas en ristre. Pero eso lo cuento otro día con detalles y diarreas etarras por medio.
El expresidente y «botifler» catalán ve difícil su vuelta a España a corto plazo. Si regresa será para ingresar en prisión, por eso se lleva a su familia para instalarse en La Casa de la República pagada con dinero del erario público desviado ilegalmente de las partidas recibidas del Estado y con lo ingresado en la Caja de Solidaridad catalana, donde cuatro ignorantes, tres imbéciles con lazo amarillo y una treintena de empresarios catalufos, y con fuerte odio a todo lo español, ingresan dinero a fondo perdido. ¿Se puede ser más ignorante y mafioso que esta gente adocenada y sin formación política? Pues a pesar de eso están convencidos de su heroicidad. Confío que con esas medidas y el latrocinio, que durante años ha cometido el golpismo catalufo, Marcela Topor (barragana de Puigdemont) dejará de sangrar a la Diputación, quien le pagaba sueldos desorbitados por sus programas semanales e inconfesables servicios. Lo curioso es que nunca oigo hablar a los golpistas de la deuda histórica que Cataluña tiene contraída con España (“Cataluña nos roba”) y que está muy cerca de los dos billones de euros.
Esa imagen de retorno que ha intentado agitar JxCAT no es más que una baza de partido y un engaño para el voluntariado que contribuye a la Caja de Resistencia: se trata de que siga habiendo ingresos para pagar la Casa de la República y la vida de lujos, abusos y prostíbulos que han llevado y continúan llevando en Bélgica algunos de los golpistas fugados. ¿En qué creen que han convertido los catalanes las mal llamadas embajadas con tan fuerte dotación económica? Sencillamente en oficinas de la nada y en fuentes de financiación para prófugos, golpistas, puteros y demás mafia de degenerados. Sencillamente, han copiado modos y formas del incitador y asesino, Companys, capaz de acumular crímenes y sangre en tres tardes y dos festivos.
Supongo que la reunión que tuvieron los golpistas del JxCAT era para rendir pleitesía a Puigdemont, además de para contarle cómo habían disfrutado de las cárceles catalanas durante su estancia, con coca sin límite, orgías incluidas, cumpleaños falseados y prostitutas a libre disposición y atención. Aquí, el verbo disfrutar no lo utilizo en sentido figurado, ni con segundas intenciones. Han disfrutado, celebrado encuentros, reuniones, salidas ilegales, visitas oscuras, mofas contra el sistema judicial, etc. Incluso hasta han acordado la aprobación de los presupuestos generales del Estado de 2021. Pregunten a Pablo Iglesias y a otros lastres del sistema que visitaron las penitenciarías donde ellos holgaban. Menos mal a Isabel Díaz Ayuso que nos quitó del medio a la «garrapata» Iglesias, el hijo del terrorista zamorano. Y no sólo lo quitó del medio, sino que lo hundió en la miseria de la política, justamente el mismo lugar donde ha acabado su inútil compañera de chalet, odios y malversaciones: nunca una mujer hizo tanto daño a tantas mujeres, ni benefició a tantos agresores sexuales, ni proporcionó la libertad infundada a tanto malhechor. ¡Confío en que su Dios, si es que lo tiene, le maldiga por los siglos de los siglos!
Sánchez ha rendido pleitesía a Puigdemont. Algunos medios lo han calificado como una «Cumbre golpista en Ginebra, con mediador terrorista salvadoreño». Allí acudieron ufanos los golpistas traidores a España, los mismos que lloraron al ingresar en prisión por desconocimiento del medio: Rull, Turull y Forn, entre otros ignorantes del golpismo terrorista catalufo. Y allí esperaban, aplaudiendo con las orejas, el propio Puigdemont, Lluís Puig, Comín y Ponsatí. Es más, voy más lejos: al grupo se unió otro delincuente y proterrorista, protegido por la Justicia belga Valtònyc.
Dios los cría y ellos se juntan. La pena es que, ante el ataque a los jueces y a la Judicatura en general, esos hayan mostrado tanta humillación, cobardía y falta de criterio. Se salvan tan sólo tres y el del bombo. Por cierto, el juez que llevaba el bombo está hasta los estatutos de tanta cobardía urbana de miles de jueces arropados en manada. Claro, él es de pueblo y con las colgaduras bien puestas, hasta tal punto que no ha dudado en llamar «a Dios de tú y a la virgen, Petra». Sin duda, ha mostrado una visión mucho más amplia, vigorosa y capaz de acabar con las estupideces de golpistas y rácanos de dudoso y múltiple pelaje.
Ante el irreconciliable camino de ERC y Jx3%, así como la diaria tirantez, había que intentar salvar ese escollo y dar a los catalanes independentistas una imagen de concordia, unidad y aspiraciones comunes. Más engaño, más mentiras y más retroceso de la economía catalana, sin contar la enfrentada división social que ya es una lacra casi insalvable. Hoy Cataluña es un vertedero de secesionistas, inmigración ilegal, terrorismo urbano al más puro estilo tupamaro y un núcleo al que numerosos países europeos recomiendan no visitar a sus ciudadanos que acuden a España. Cataluña está maldita, en tanto que Madrid es ya un motor que gana fuerza cuanto más tiempo funciona. Miles de empresas abandonan Tabarnia cada año ante el miedo al terrorismo golpistas, la degradación laboral, el miedo a las amenazas y el sectarismo inútil del idioma, que apenas hablan dos corderos, tres cabras y seis cabestros encencerrados.
Cataluña es menos Cataluña desde que el bandolerismo golpista y el terrorismo independentista han instalado la violencia y la represión en la calles y plazas de Tabarnia y Tractoria. Ahora se instala Puigdemont con su familia en Waterloo. Antes acudieron a Bélgica innumerables delincuentes españoles a disfrutar del paraíso de protección que casi siempre fue, al igual que lo fue Venezuela para los asesinos etarras y bandarras vascos. La envidia hacia España se nota en cada paso y en cada medida, aunque con el mentiroso Sánchez España es una mofa para toda la UE y gran parte del mundo, además de una diarrea permanente ante el sociocomunismo terroristas que nos mal gobierna. Sánchez ya es el culo del mundo desde que Netanyahu lo puso en bloqueo, condena y ridículo, además de declararlo «personaje peligroso»
Echo mano de mis recuerdos de joven y de estudiante. Recuerdo que nuestra profesora de Historia Contemporánea nos contaba que Bélgica representaba en Europa (para toda la delincuencia y el terrorismo antiespañol) lo mismo que la Isla de Tortuga en el siglo XVIII para la piratería: lugar de refugio, disfrute y seguridad. Incluso, allí tampoco faltaban las ramas de pino (ramera) sobre el dintel de la puerta en algunos tugurios de comida, bebida y servicios de féminas.
¿Hace falta contar el significado de la ramera (rama de pino) encima del dintel de una puerta de un bar, tugurio o tasca? Pues bien, donde había una ramera (rama de pino) significaba que dentro había rameras que daban servicio. También existió en la Salamanca de la Edad Media y en otras poblaciones castellanas…y leonesas.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
