España
Raza blanca, especie en extinción
Celedonio J. Sáinz Espuñes.- En días pasados asistí invitado a la recepción de una boda de jóvenes (mujer y varón), me llamó la atención que el grupo musical que amenizaba la fiesta tocara por casi una hora canciones de los 1960´s y 1970´s (mi música) y aunque yo opino que hubo grandes creaciones musicales en esa época, no creo que sea para tanto. Esto me llevó a pensar en que debe de haber mucha gente que la escucha con frecuencia y obviamente esta gente tiene que ser un “Adulto Mayor” o sea de 60 años para arriba.
Para comprobar mi teoría me puse a investigar y me encontré la “Pirámide Poblacional” o “Pirámide de Edades” que emite Expansión/Datos Macro.com y se me ocurrió configurar un índice de juventud de la población de cada país.
La división por edades que presenta la fuente tiene la siguiente estructura por país
A).-La población de 0 a 14 años (población infantil) aun no es apta para el trabajo, ni para la reproducción y (por lo menos en cifras oficiales) no trabaja y es mantenida por los adultos.
B).- La población de 15 a 64 años de edad es la que lleva el peso de la economía y el trabajo, por eso se le llama población económicamente activa.
C).- La población de 65 años y más es la de los adultos mayores, y estadísticamente espera llegar a los 80 años de edad. Esta población tiende a no ser apta para el trabajo ni para la reproducción (hablamos en términos generales) por lo que podríamos decir que la sostiene la población de 15 a 64 años de edad.
Es en este contexto que se me ocurrió preguntarme ¿Cuántos infantes por cada adulto mayor?
El ”Índice de Juventud” que para cada país calculé, lo hice dividiendo el porcentaje de infantes (0-14 años) entre el porcentaje de adultos mayores (65 y más) esto nos da una clara idea de la capacidad que tiene cada país para reemplazar la población que va a morir en los próximos 15 años.
Los resultados los separé de la siguiente forma según el índice:
Poblaciones tendientes a envejecer: Países que presentan menos de 100 infantes (0-14) por cada 100 adultos mayores (65 y +) su índice es menor a 1.00 (X<1.00)
Poblaciones con tendencia estable: Países que tienen entre 100 y 200 infantes (0-14) por cada 100 adultos mayores (65 y +) su índice es mayor a 1.00 y menor que 2.00 (1.00<X<2.00)
Poblaciones con tendencia de crecimiento: Países que tienen entre más de 200 infantes (0-14) por cada 100 adultos mayores, su índice es mayor a 2.00 (2.00<X)
Una vez calculado el índice, ordené los 188 países de mayor juventud a menor. Los países que resultaron más jóvenes fueron básicamente africanos. Si efectivamente, de los 54 países de África, 43 tienen cada uno más de 1,000 infantes por cada 100 adultos mayores.
Pero lo que más llamó mi atención fue la parte baja de la tabla, pues de los 34 países que tienen menos de 100 infantes por cada 100 adultos mayores, 30 son europeos como lo muestra la siguiente tabla:
Investigando un poco más, vi que de los 54 países europeos, faltan 14 en esta tabla, que tampoco es que sean muy juveniles, ya que promedian apenas 128 infantes por cada 100 adultos mayores.
Por último vi que los países fuera de Europa, mayoritariamente de Raza Blanca, que no están en la tabla anterior son USA, Australia y Nueva Zelanda con 123, 123 y 129 infantes por cada 100 adultos mayores respectivamente. O sea que tampoco estos valores son muy grandes, más bien nada comparados con los africanos.
La penosa conclusión a la que llegué, es que los países con mayoría de Raza Blanca, tienen poblaciones que tienden a desaparecer, por lo que no es aventurado decir que la Raza Blanca es una especie en extinción.
La extinción de una especie se debe en la mayoría de los casos a malas prácticas en las actividades humanas, así es que echémosle una manita a la ONU para que declare ilegales estas prácticas y a ver sí así, se puede hacer algo por la raza blanca.
Básicamente la raza blanca ha sufrido tres ofensivas desastrosas en los últimos 60 años, a saber:
1ª.- La píldora anticonceptiva. A partir de 1960 en que fue creada, hizo grandes estragos en las poblaciones durante las décadas de 1960´s y1970´s en las que logró su penetración en el mercado.
2ª.- El aborto legal, que se empezó a generalizar en los países europeos durante los 1980’s y 1990’s redujo aún más las poblaciones de raza blanca de una manera por demás perversa y cruel, pues es a todas luces un asesinato vil. Cabe señalar que con los anticonceptivos actuales, la necesidad de un aborto es producto de un descuido tanto de ella como de él. O sea que los estados que admiten el aborto legal, es como si subvencionaran el descuido, la estupidez, la desidia, la abulia y la apatía sexual que practican sus gobernados. Cabe señalar que empieza a haber alguna esperanza para los blancos. El Estado Norteamericano de Georgia (59% blancos) acaba de abolir el aborto legal.
3ª.- En las dos primeras décadas de este siglo se ha ido configurando esta tercera ofensiva contra la población y la familia, realmente es el tiro de gracia. El reconocimiento de los derechos de los LGBT (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transgénero) ha venido a destrozar las previsiones que deben tener todos los estados para el crecimiento sano y equilibrado de su población, ya que las uniones homosexuales no son fértiles y por tanto la población no crece.
El problema con los LGBT es que pretenden imponer que estas prácticas sean aceptadas desde la niñez, que el infante los vea como algo natural, lo que no es.
ONU: aquí tienen las malas prácticas que hay que abolir para salvar a la raza blanca.
Apéndice para México: La República Mexicana ocupa el lugar 103 de 188 países en el Índice de Juventud, esto quiere decir que hay 102 países más jóvenes que nosotros. México cuenta con 389 jóvenes por cada 100 adultos mayores. La raza en México es en más de un 90% mestiza por lo que no nos interesa saber de composiciones raciales. Lo que sí debemos tomar en cuenta es que nuestros infantes no deben ser pervertidos por las prácticas de los LGBT. Un niño o niña mexicanos no pueden tomar la decisión de pertenecer a un sexo que no sea el que tienen naturalmente, porque esta decisión los marcará de por vida. En realidad es menos riesgoso darle una credencial para votar a un niño o niña que pedirle que decida qué sexo quiere tener. Como decimos en México no hay mal que dure seis años, así el niño o niña puede cambiar su intención de voto cada 3 o 6 años según le convenga y la verdad es que estaría mejor informado de las consecuencias que traen las elecciones, que de las consecuencias de la degenerada práctica sexual que pudiera desarrollar. No por nada son legalmente menores, no aptos para tomar decisiones extremas.
Por lo anterior lo que propongo es que se mantenga a los infantes mexicanos fuera de la influencia de los LGBT y que la SEP y los padres de familia desarrollen un sistema de información sobre la sexualidad y sus consecuencias para ser impartido a los jóvenes entre 16 y 17 años. De esta forma al llegar a los 18 años de edad, los jóvenes podrán tomar informadamente la decisión de qué preferencias sexuales quieren tener.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
