Opinión
Reflexiones acerca del sistema penitenciario
Durante mi instancia como preso preventivo en la cárcel de Navalcarnero durante diez meses, he podido observar y constatar un conjunto de situaciones, comportamientos que ponen en evidencia las carencias del sistema penitenciario.
1º.- La primera reflexión se refiere a la falsa propaganda de la reinserción de los presos.
El sistema penitenciario no reinserta (son una minoría los que se reinsertan), los presos cuando salen de prisión o han quedado anulados psicológicamente o salen rebotados por el tiempo en que permanecieron en prisión.
2º.- Existe, una clara y manifiesta diferente aplicación de los permisos por las distintas Juntas de Tratamiento.
3º.- Los diversos talleres ocupacionales, no sirven de garantía para obtener un puesto de especialidad cuando el preso disfrute de la libertad.
4º.- Los Jueces de vigilancia penitenciaria, tienen criterios diferentes a la hora de aplicar resoluciones sobre los presos.
5º.- El aumento de suicidios es una prueba de que algo falla del sistema penitenciario.
6º.- El consumo de droga blanda campea a sus anchas por un negligente control o pasividad de los funcionarios.
7º.- No se cumple el mandato del Art. 526 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que prescribe: ”el Juez Instructor visitará una vez por semana, sin previo aviso, ni día determinado las prisiones de la localidad. En la visita se enterarán de todo lo concerniente a los presos y corregirán los abusos que notaren”.
8º.- Existe una muy deficiente y sospechosa planificación sobre las concesiones a empresas que suministran las comidas y cenas.
9º.- Yogures caducados, y diversidad de frutas en condiciones de desecho, se sirven a los presos.
10º.- La figura que se conoce como “Mandadero” una especie de economato para los presos, factura productos de hasta tres veces superiores al mercado.
11º.- La parte positiva del régimen penitenciario, la representan los Capellanes y las Trabajadoras Sociales, que contribuyen eficazmente a mitigar la situación de los presos.
Dentro de este contexto, la emisora Radio María divulga todas las semanas un programa dedicado a los presos. El actual Papa, en algunos de sus mensajes ha abogado por mejorar las condiciones de los presos.
12.- Otro aspecto positivo, lo representa la relación funcionarios- presos, dado el comportamiento de los primeros (salvo casos muy excepcionales) es de total corrección y profesionalidad.
Desde esta tribuna, hago un llamamiento a Instituciones Penitenciarias, pues el régimen penitenciario se puede mejorar y mucho, pues ello es bueno no solo para los presos sino también para toda la sociedad.
*Secretario general de Manos Limpias.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
