España
Resumen político del año 2020: Lo ocurrido, y lo que nos espera, es culpa de los españoles, que consienten a TODO, y parece que les gusta
- Pacto de gobierno de PSOE y Podemos, ese que, según Sánchez no iba a ocurrir nunca.
- Entra en España Delcy Rodríguez, perseguida por la justicia, se encuentra con el ministro Ábalos en el aeropuerto y le deja 40 maletas.
- Mes de enero, se empieza a oír hablar del coronavirus, pero aquí no pasa nada, tan solo tendremos algún caso contado, no son necesarias las mascarillas y por supuesto, lo más importante es ir a la manifestación feminista del 8 de marzo.
- 8 de marzo, manifestación feminista. Hay que ir porque, según Carmen Calvo, a las mujeres “les va la vida en ello” y no se preocupen por el coronavirus, no es más que “una simple gripe”.
- 15 de marzo, semana siguiente a la manifestación, la cosa se pone fea porque, “quien iba a saberlo”, total: 3 meses confinados en casa, del 15 de marzo al 21 de junio.
- Llega el verano: Hay que ponerse esas mascarillas que antes no eran necesarias y hay que ir por la calle como autómatas porque los jóvenes son “muy malos” y contagian a todo el mundo por “ir a los botellones”.
- Así llegamos a agosto, con España patas arriba, con un verano perdido y sin mes de agosto para hosteleros y comerciantes. Sánchez se va de vacaciones porque está “muuu cansado” y se gasta un dineral en reformas en el Palacio de la Mareta y en mosquiteras en el Palacio de las Marismillas de Doñana. Hay que tratar bien a los amigotes que se llevan de vacaciones a nuestra costa, el presimiente y Begoña tienen que quedar bien.
- Pe Drong-Sánchez se va a Bruselas a hacer como que hace y a que le pongan “mirando a Cuenca” para sacar dinero para la hundida economía española. Como hizo el ridículo, tuvo que editar un vídeo en el que los ministros lameanos le recibieran en la Moncloa en plan triunfador.
- 3 de noviembre de 2020: Nuevo estado de alarma, esta vez de 6 meses y Sánchez metiéndose en las casas de todos diciéndonos con quién podíamos estar, o no, en Navidad.
- En una nueva traición a todos, Sánchez consigue sacar adelante unos Presupuestos Generales del Estado para cuyo apoyo negocia con terroristas e independentistas.
- Ayer podíamos salir a la calle hasta las diez, otros hasta las once, otros no se pueden reunir más de seis, otros sí. Y así todo… una sociedad cada vez más aborregada haciendo lo que le manden.
Este es, a muy grandes rasgos, un resumen de lo que ha hecho el gobierno, resumen que hemos hecho de memoria y en el que, a buen seguro, nos hemos dejado muchas cosas en el tintero como las estafas cometidas en el BOE prácticamente a diario.
Hoy leemos en ‘El Español’ lo siguiente: “El Gobierno se escuda en la UE para plantear un recorte del 6% en las pensiones: “Es una condición para las ayudas”. Y añaden en el artículo lo siguiente: La reforma del sistema público de pensiones es uno de los grandes objetivos del Gobierno de Pedro Sánchez. Dentro de los cambios que está diseñando el Ejecutivo, concretamente el área económica, se encuentra una importante modificación del periodo de cálculo que determina la cuantía de cada prestación. Concretamente, se aumentaría de 25 a 35 años, lo que permitirá un recorte de hasta el 6% de las pensiones futuras.
Y sabemos que, a pesar de las quejas, lo aprobarán pero ya hemos llegado a un punto en el que nada de lo que este gobierno haga es culpa del gobierno, es culpa suya y nuestra. Culpa de una sociedad cada vez más cobarde y aborregada que traga con todo. Culpa de una sociedad que, por perder, ha perdido hasta la dignidad y permite que el gobierno le orine encima a diario. No señores, no echen la culpa a Sánchez, a Iglesias, al PSOE o a Podemos. Ni siquiera se la echen a ERC o a Bildu, cúlpense a ustedes mismos, culpémonos todos porque no hacemos nada, callamos, asentimos, nos ponemos la mascarillas y vamos como tontos por la calle.
Lo han conseguido. Se han cargado a esta sociedad delante de nuestras narices y todos nosotros lo hemos permitido. ¿Saben ustedes cómo consiguen los niños que son acosados en los colegios quitarse de encima ese acoso? Defendiéndose por ellos mismos y plantando cara al acosador. ¡Despierten!
(el diestro)
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
