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Europa

Salvini amenaza con detener al buque de rescate de inmigrantes ‘Sea Watch 3’ si entra en aguas italianas

AGENCIAS

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El ministro de Interior de Italia, Matteo Salvini, ha amenazado este lunes con detener «por todos los medios legales» al buque de salvamento marítimo ‘Sea Watch 3’ si entra en aguas italianas, en respuesta a la decisión de la ONG del mismo nombre de volver al Mediterráneo una vez levantado el bloqueo judicial.

«El barco de ONG ‘Sea Watch 3’ (de bandera holandesa) está navegando en el Mediterráneo hacia Libia. Aviso a navegantes: no penséis en ayudar a los traficantes, embarcar inmigrantes e ir a Italia porque serán detenidos por TODOS los medios legales», ha dicho Salvini en un mensaje de Twitter que ha cerrado con la etiqueta #puertoscerrados.

El también viceprimerministro italiano ha respondido así a la ONG Sea Watch que este lunes ha anunciado en un comunicado que el barco de busca y rescate volvió a navegar el sábado «después de más de un mes de bloqueo ilegal por parte del Estado de bandera, Países Bajos».

El martes, un tribunal de La Haya determinó que Países Bajos había impedido de forma ilegal que el ‘Sea Watch 3’ abandonara puerto desde principio de abril, aplicando una nueva regulación del Ministerio de Infraestructuras y Gestión de Aguas.

La ONG ha criticado que el ‘Sea Watch 3’ «fue el único barco para el que la regulación cobró vigencia inmediata, sin el periodo de transición que el ministro había prometido y que fue exigido por el juez», lo que para Sea Watch lo convierte en «un obvio bloqueo político».

«Una vez más es el único buque civil de rescate en el Mediterráneo Central», ha destacado, recordando que solo durante el pasado viernes «unas 70 personas cayeron víctimas de la letal política migratoria de la Unión Europea después de que el bote en el que habían partido de Libia naufragara».

Interrogado por la agencia de noticias DPA sobre la amenaza de Salvini, el portavoz de la ONG, Ruben Neugebauer, ha contestado que «no sería la primera vez que los tribunales tienen que revocar la retención ilegal de barcos de rescate». «Seguiremos trabajando como hasta ahora y nos seguiremos rigiendo por el Derecho Internacional», ha dicho.

En junio de 2018, Salvini cerró los puertos italianos a los buques de rescate de las ONG, política que ha seguido también Malta, los dos puertos seguros más cercanos a Libia, que se ha convertido en la principal lanzadera de migrantes hacia Europa.

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España

Lo único bueno que nos trae Europa: retuercen el brazo a Sánchez para aumentar el gasto en Defensa

Redacción

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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado

La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas

Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.

El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.

El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.

El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.

La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.

Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.

Modernización total

El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».

Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión».

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española

 

Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».

Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.

El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.

Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.

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