Opinión
Sánchez está con el terrorismo de Hamás. Por Jesús Salamanca Alonso
«Alguien debe explicar a Sánchez que, en poco menos de medio día, Hamás asesinó a casi el doble de personas que ETA durante toda su maldita existencia».
«Señor Benjamín Netanyahu, como español y como ciudadano europeo, le pido disculpas y le digo que siento sincera vergüenza por lo sucedido con el felón español. Me duele el alma y se me embarga de vergüenza y horror por el hecho de que este personaje sea presidente del Gobierno de España». Sánchez ha demostrado que es más torpe que un vencejo y más vulgar que un orinal. No se puede consentir a Pedro «cum fraude» que hable de cómo luchar contra el terrorismo cuando él mismo gobierna con asesinos de la banda terrorista vasca y su antecesor socialista traicionó al Gobierno español dado que, a la vez, intentaba negociar con la banda asesina a la vez.
La comparación que el mentiroso y felón, Sánchez, ha hecho entre el terrorismo de Hamás y ETA no puede ser más desafortunada porque la banda asesina vasca se dedicó a asesinar a sus compatriotas, lo mismo que lo ha hecho Hamás con su propia gente, en tanto que los israelíes lo que hacen es defenderse de este tipo de terroristas intransigentes. Hay un dato con el que Sánchez muestra una ignorancia interesada: obvia el hecho de que quien verdaderamente acabó con ETA fue Aznar tras cerrar todas sus fuentes de financiación y mantenimiento, como confirman los propios etarras en varias publicaciones.
El PSOE como siempre se quedó con la gloria, y a punto estuvieron de volver a meter la pata por la torpeza y mala cabeza de Rodríguez Zapatero. Datos confirmados por insignes socialistas muy alejados de Patxi López, quien pasaba de enterrar a un compañero, con lágrimas de cocodrilo incluidas, a negociar y brindar con etarras asesinos o permitir que su jefe los convirtiera en socios preferentes. ¡Manda huevos!
Después de ver los espeluznantes vídeos de la masacre de Hamás del 7 de octubre, Pedro Sánchez no dudó en aleccionar a Netanyahu sobre cómo combatir el terrorismo sirviéndose del ejemplo español con ETA. No se puede ser más tonto, ni más atrevido por ignorante. A ver si ahora va a resultar que Sánchez pretendía explicar a Netanyahu cómo hacer de Hamás un EH Bildu o algo parecido. Solo le faltó proponer que Hamás entrara en el Gobierno israelí como socio preferente, al igual que lo es ETA con el Gobierno español.
El maquiavélico presidente español ha pedido a los israelíes que ya no sean ETA y que sean Bildu. Muchos ciudadanos españoles pensaban que a Sánchez lo movía la ambición, pero ahora comprueban sus expresiones y propuestas propias de un psicópata visceral. Si tras visionar el vídeo de la masacre de Hamás en Israel dice las cosas que dice, entonces es que está fuera de la realidad.
Sánchez es un peligro público y una bomba potencial para destrozar el Estado español. La organización terrorista de Hamás es barbarie, odio, incomprensión, terrorismo y muerte. El presidente «cum fraude» lo único que ha hecho ha sido agriar las relaciones con Israel, ponerse del lado del terrorismo de Hamás y alentar el desprecio de la UE hacia él por su postura unilateral.
Sánchez le pide a Israel que no se defienda en esta guerra por su supervivencia, que se deje matar. Solo le ha faltado decir que la autodefensa es de fachas. El felón de Moncloa, un traidor a su patria, dispuesto a trocearla a cambio de seguir en el cargo, no entiende de obligaciones, ni de responsabilidades éticas, morales y legales. A cualquier persona normal, libre de psicopatía, le faltaría cuerpo y vergüenza –tras ver los vídeos de la masacre del 7 de octubre– para plantar a Netanyahu la sarta de memeces que ha lanzado. Ha quebrado la política internacional española e Israel no dudará en romper las relaciones con España hasta que haya un perdón o arrepentimiento en toda regla. Y el «Fraudillo» viendo llover.
Cuanto antes desaparezca Sánchez de nuestras vidas, mejor. Él le va a enseñar a los israelíes cómo tratar con terroristas; es como si pretende enseñar a un padre a hacer hijos tras tener familia numerosa. ¿Acaso no ven su alto grado de idiotez y tontería? No dudo de que sí tiene delirios de grandeza el sociópata éste. Alguien debe explicarle que, en poco menos de medio día, Hamás asesinó a casi el doble de personas que ETA durante toda su maldita existencia.
Empieza a ser habitual leso de pensar que Sánchez ha creado una sociedad enferma. Ha llegado demasiado lejos. Ha dicho al mundo que España. después de los casi mil muertos de la banda terrorista vasca, está de rodillas ante las políticas etarras. Ha demostrado que España ya no es una democracia y que aquí se hace lo que diga el brazo armado de los asesinos, EH Bildu, a través de él y lo que impongan los golpistas e independentistas catalanes, también a través de él. Sánchez ya ha perdido toda credibilidad para los españoles. Antes o después caerá y no podrá defenderlo ni la policía política de Marlasca que estos días apalea, gasea y amedrenta al pueblo que se manifiesta pacíficamente frente a Ferraz.
Engañó a Puigdemont, como intentó engañar a todo el mundo, y ahora no puede seguir adelante. «No veo salida a eso de la amnistía», ha dicho a sus cercanos, con lo que ha dejado en ridículo a Félix Bolaños como negociador y al ministro Albares como jefe de la política exterior. Puigdemont lo creyó, dio su voto de investidura y ahora se verá sin amnistía, acusado de terrorismo, sin la protección europarlamentaria y cualquier día con las esposas a la espalda.
¡Qué paciencia ha tenido Netanyahu escuchando las estupideces de Sánchez! Ha tenido que morderse la lengua para no mandarlo al carajo inmediatamente. El atrevimiento de Sánchez con sus «consejos» demuestra que está fuera de la realidad. El día que caiga lo va a pagar, sin más tardar. Recuerden que la estatua de Sadam Huseín fue arrastrada por Bagdad a lo largo de toda la ciudad. En España no se hace eso, pero se corre a gorrazos y se grita eso de «¡Me gusta la fruta!» No dudo de que Sánchez tiene querencia hacia los terroristas, hasta el punto de aliarse con ellos y meterlos en el Gobierno. A ver si ahora va a pretender que Israel haga lo mismo ¡Cojonudo está Sánchez, como para dar lecciones a otros!
Dar lecciones a Israel sobre lucha antiterrorista es arriesgarse a hacer el ridículo, como ha hecho el felón mayor de España. Me temo que es lo que ha pasado. El conflicto entre ellos es más complejo de lo que creen Sánchez y Albares; es más, solo verdaderos expertos como el exministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, puede hablar con autoridad de la cuestión. Hasta el actual ministro de Exteriores, José Manuel Albares Bueno, ha demostrado que es un pardillo en temas de calado. ¿Se acuerdan de cómo le metieron el rabo entre las piernas en Marruecos y llegó a Moncloa jodido y aullando?
En España toleramos las memeces de nuestros políticos, en Israel no. Si pretende la ministra de Infantil y Juventud, Sira Rego, que Hamás sea razonable, va de cráneo. No pueden evitar ser como son.
Cuanto antes pongan a la ministra, proterrorista y antisemita, mirando a Cuenca y a la puerta de salida, antes evitarán infinidad de problemas y abusos. También Sánchez está del lado del terrorismo de Hamás y por ello ha sido felicitado por la organización mafiosa y cavernaria.
Nuestro personaje maquiavélico siempre tiene la rara habilidad de situarse en el lado equivocado de la historia.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
