España
Sánchez, Valls y García Montero

Federico Ysart.- Valls saldrá del Ayuntamiento de Colau para adornar el próximo gobierno Sánchez, si éste llega a formarlo. La jugada abrillantaría la pátina centrista de la que se ha recubierto nuestro fraudulento doctor. Al menos, por unos meses, porque el franco catalán, una vez sentado en el banco azul, probablemente trate de ir avanzando hacia su cabecera para hacerse con el gobernalle de la nave.
Auparse hasta lo más alto es su ambición no satisfecha. En Francia intentó ser candidato a la presidencia republicana en dos ocasiones, 2012 y 2016, coronadas ambas con el fracaso. En el Reino de España habrá de conformarse con la del Gobierno. La inconsistencia de Sánchez y la experiencia vivida en París tal vez le salvaran de un fiasco más. Al fin y al cabo, para un expresidente del Gobierno francés, los de aquí no dejamos de ser simples petites espagnols.
De momento aportaría a Sánchez un cierto aroma antinacionalista, que para eso le ha servido su breve baile con Rivera, quien se dejó engañar como un chino del interior. Y las arremetidas que desde su ruptura propina a Ciudadanos le reponen sus hechuras socialdemócratas. En resumen, el candidato perfecto para un nuevo gobierno bonito del sanchismo.
¿Y cómo salvar a un Iglesias que chapotea en los remolinos abiertos por la estrepitosa derrota de la extrema izquierda, sin sentar un podemita a la mesa? Pues con un hombre de renombre, históricamente vinculado al comunismo vía Izquierda Unida, poeta laureado y desde hace poco menos de un año puesto al frente del Instituto Cervantes: Luis García Montero.
Carmen Calvo le catapultó hasta el sillón del que desalojó desconsideradamente a Juan Manuel Bonet, a quien ya había descabezado años antes de la dirección del Reina Sofía siendo ministra con Zapatero. Si la hoy vicepresidenta en funciones sigue teniendo la influencia que sobre Sánchez ha ejercido, García Montero podría relevar al andaluz José Girao, amigo y antiguo compañero en la Universidad de Granada.
O a la socialista vasca Isabel Celaá, titular de Educación además de insólita portavoz; socialistas ya tiene demasiados para tan escaso peso parlamentario. Y si necesitara mujeres, ahí está Almudena Grandes, esposa de García Montero.
Semejante gambito no colmará la sed de Iglesias, más bien podría hundirle aún más en la miseria, pero el presunto presidente podría escenificar un nuevo tiempo con dos figuras nuevas en la tediosa escena de la política convencional.
Pero lo sustancial, Navarra por ejemplo, no va con él. El vendepatria no tiene cura.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






