Sucesos
Seis jóvenes marroquíes violan analmente a dos niñas españolas en Cádiz
Agentes de la Policía Nacional de Cádiz han arrestado a seis jóvenes marroquíes acusados de violar a dos niñas de 12 años.
Los hechos ocurrieron el 7 de septiembre, cuando un grupo de marroquíes violaron a dos menores españoles en la calle Medina Sidonia. Alertada por varios vecinos, una patrulla policial pudo identificar a los violadores.
Las dos niñas, atendidas por los servicios de emergencia, se sometieron a un examen médico exhaustivo, que confirmó el abuso sexual.
Según el informe médico, recibieron seis puntos en el ano. Actualmente, y según las mismas fuentes, están en tratamiento psiquiátrico.
A los seis agresores ya se les asignó un defensor público y están a la espera de juicio. En cuanto a la ley española, son menores de edad, por lo que probablemente recibirán sentencias muy ligeras.
Las vidas de las personas están siendo destruidas, pero recuerda: si dices que son marroquíes y pides que sean deportados de España, eres el fascista.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

Carmen
07/07/2019 at 14:23
Lo siento mucho por las pobres niñas y por sus familias.
¡Esta es la «mierda» que viene de Marruecos!
¿No tienen nada que decir LOS POLÍTICOS, o es que ellos no tienen también hijas, a las que cualquier día les puede pasar lo mismo…?
Ramiro
07/07/2019 at 14:23
Dicen que son también menores, desconozco sus edades, pues no se han publicado, o por lo menos yo no las he visto. Dicho lo cual, seguramente son menores llegados en la última patera, o hijos de moros que viven en España de las ayudas sociales, pues solo un 20% de los marroquíes trabajan. El resto, es decir, casi todos, se limitan a vivir de las ayudas sociales, y a criar hijos, tener varias esposas, etc., para «ir repoblando» España…
Pedro
07/07/2019 at 14:15
¿Que hacían solas por las calles de una ciudad llena de moros, extranjeros y delincuentes…?
¿Estaban «tonteando» con ellos, O FUE A LAS BRAVAS?
«Gracias» a los politicastros por llenar España de gentuza.
Ramiro
30/09/2018 at 11:01
Dicen que son también menores, desconozco sus edades, pues no se han publicado, o por lo menos yo no las he visto. Dicho lo cual, seguramente son menores llegados en la última patera, o hijos de moros que viven en España de las ayudas sociales, pues solo un 20% de los marroquíes trabajan. El resto, es decir, casi todos, se limitan a vivir de las ayudas sociales, y a criar hijos, tener varias esposas, etc., para «ir repoblando» España…
Pedro
27/09/2018 at 15:11
¿Que hacían solas por las calles de una ciudad llena de moros, extranjeros y delincuentes…?
¿Estaban «tonteando» con ellos, O FUE A LAS BRAVAS?
«Gracias» a los politicastros por llenar España de gentuza.
Carmen
27/09/2018 at 15:09
Lo siento mucho por las pobres niñas y por sus familias.
¡Esta es la «mierda» que viene de Marruecos!
¿No tienen nada que decir LOS POLÍTICOS, o es que ellos no tienen también hijas, a las que cualquier día les puede pasar lo mismo…?