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Opinión

Si hay un idiota en el poder

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Fue Aparicio Fernando de Brinkerhoff, y no Gandhi, el autor de la certera frase: “Si hay un idiota en el poder es porque quienes lo eligieron están bien representados”. Y ese es el problema de la democracia, Que el pueblo soberano es siempre el último y, por tanto, único responsable. Otros serán culpables, pero quienes responden, es decir, quienes sufren las consecuencias son los que eligieron a esos culpables.

Responder de lo que otros han decidido… porque tú lo has dejado.

Cuando la cosa se ponga fea de verdad, esos culpables, los políticos, los grandes empresarios que juegan a corromper y corromperse, y todo el resto de quienes son aupados al poder por el pueblo soberano, se largan fuera, como ya hicieron la otra vez, a disfrutar de su rapiña y a culpar displicentemente a quienes les votaron:

Cómo son estos españoles. Ya la han vuelto a liar.

Como le dijo el Rey al recién estrenado Presidente “El dolor viene después”. Y ya lo creo que viene, pero para los responsables, no para los culpables. Un dolor del que no tenemos referentes. O sí.

Habrá crisis económica, traición a España y a los españoles, recorte de libertades, persecuciones encubiertas unas y publicitadas otras. Pero el gran peligro viene del derrotero en el que Pedro Sánchez ha metido los socialistas. Porque de ese camino sólo se llega al fin PSOE o al fin de España tal y como ha sido durante 500 años y al fin de la democracia.

En apenas dos años la situación económica, política y social se habrá vuelto tan negativa que el gobierno del Frente Popular se enfrentará al dilema de encarar elecciones con la seguridad de que el PSOE se hunde y Podemos rentabiliza la crispación o se evitan las elecciones. Que es algo que sólo se puede hacer acabando con la democracia o disolviendo la unidad de España o ambas cosas a la vez.

Ese es el dolor que viene. No son los meses de zozobras y penurias hasta llegar al punto de colapso. Es que en ese punto de colapso los socialistas van a tener que decidir si salvan España y la democracia o salvan al PSOE. Y nada apunta a lo primero.

Tenemos apenas dos años para impedir ese golpe revolucionario. Pero nada invita tampoco al optimismo. Porque el pueblo español ha elegido a sus idiotas, a sus traidores y a sus cobardes. Lo que nos hace sospechar, visto a dónde hemos llegado, que son fieles representantes de buena parte de ese pueblo antes grande y heroico y ahora, responsable de lo que se nos venga a todos encima. A todos menos a los culpables que nos afearán desde los exilios dorados haberla liado otra vez. Porque eso es lo único seguro. Otra vez.

*Presidente Nacional de Nosotros- Partido de la Regeneración Social

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España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

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«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

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