Internacional
Soros: ese malnacido que promueve el aborto y que ahora incluso se esfuerza en evitar «arrepentidas»
De todos es sabido que George Soros es un declarado partidario del aborto y de extenderlo globalmente. Hasta ahí, nada nuevo. Pero el magnate -que es capaz de sorprendernos, que no de asombrarnos- siempre va un paso más allá. Por eso, ha lanzado a una de las organizaciones que financia, Open Democracy, para atacar y desacreditar la reversión del aborto tras la toma de la píldora.
Muchas mujeres se han arrepentido de usar la píldora abortiva y han podido revertirlo gracias al esfuerzo de médicos y profesionales provida.
Tal como publica Religión en Libertad, Soros ha intentado por todos los medios desacreditar la tecnología de reversión de la píldora abortiva, aunque sin aportar ni una sola prueba del supuesto mal que generan. Para ello, activistas de Open Democracy se hicieron pasar por mujeres que habían tomado la píldora llamando a las líneas de Heartbeat Internacional. Durante las 24 horas del día atienden a mujeres que piden ayuda y de inmediato se movilizan para revertir los efectos del aborto químico, pues el tiempo corre en contra de la mujer que desea seguir con el embarazo.
Las activistas de Soros ocuparon las líneas mientras las enfermeras las atendían con paciencia. Pero al final del procedimiento estas mujeres decían que no se arrepentían del aborto y colgaban. En realidad intentaban buscar argumentos para desacreditar este procedimiento provida.
Tal y como recoge LifeNews, Heartbeat International ha salvado ya la vida de 2.000 bebés tras lograr revertir el aborto químico. “George Soros, así como otras organizaciones proaborto, financian Open Democracy, que se describe a sí mismo como periodismo de investigación feminista en la lucha de primera línea, y están buscando formas de luchar contra aquellos que están en contra de lo que ellos llaman derechos de las mujeres”, denuncia la portavoz de Heartbeat, Andrea Trudden.
Así, explica que las enfermeras escucharon a estas activistas encubiertas y les explicaron lo que tenían que hacer para obtener la reversión del aborto. “Cada una de ellas (las activistas), justo antes del paso final de ponerlas en contacto con una clínica, decían: ‘no, ¿sabes qué? He cambiado de opinión’”. Y colgaban.
Trudden se lamentaba de que estas mujeres quitaran tiempo a las enfermas y que personas que sí necesitaban esa ayuda pudieran quedarse sin atención. Pero pese a que Open Democracy no encontró nada contra la reversión publicó un estudio atacándolo por poco ético y peligroso. Aunque para ello tuvieran que citar a políticos y grupos abortistas.
Pese a todo, la intoxicación informativa de la plataforma financiada por Soros ha brindado a los políticos un objetivo a eliminar: esta ayuda concreta a la mujer. Pese a que se llevan años revirtiendo abortos y son miles de mujeres las que han salvado así las vidas de sus hijos, Open Democracy ha hecho creer que es algo experimental.
Religión en Libertad, explica cómo en realidad, el procedimiento de reversión de la píldora abortiva es claro, sencillo y seguro. Actúa contrarrestando el fármaco abortivo mifepristona, uno de los dos que se suelen tomar juntos para abortar y luego expulsar al feto. La mifepristona hace que el útero sea inhóspito para una nueva vida al bloquear la hormona de la progesterona. El procedimiento de reversión implica administrar a la madre dosis de progesterona para contrarrestar el fármaco abortivo. El procedimiento de reversión de la píldora abortiva no funciona después de que la madre toma el segundo medicamento, misoprostol, uno o dos días después.
Los investigadores y los expertos médicos indican que el procedimiento es seguro y eficaz. La Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos Pro-vida lo respalda, e incluso un prestigioso médico de la Facultad de Medicina de Yale le dijo al New York Times que el tratamiento «tiene sentido biológico» y que se lo recomendaría a su propia hija.
Sin embargo, estudios realizados por dos universidades sí destacan los efectos secundarios de la píldora abortiva, relacionándola con problemas de depresión y de ansiedad.
Por cierto, que el amigo Soros ha entrado en Pescanova. Y lo ha hecho por la vía más especulativa y anti-empresarial de todas: no ha comprado acciones, sino deuda convertible en acciones, naturalmente a bajo precio. Vamos que como a buen especulador Pescanova le importa un pimiento. Es un buitre que se aprovecha de su liquidez para comprar barato -aunque hunda a una empresa o compañía- y vender caro. O sea, un progresista. No me extraña que en su país de origen, Hungría, le hayan declarado persona non grata.
Repugante, tenebroso y patético. Bueno, y un aprovechado. Naturalmente, es un maestro de progresistas.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
