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Sorteo de Champions: Ajax-Madrid, Olympique de Lyon-Barça y Atlético-Juventus
El sorteo de emparejamientos de octavos de final de la Liga de Campeones ha sido benévolo con Real Madrid y Barcelona, que serán muy favoritos frente a Ajax y Olympique de Lyon, respectivamente, y duro con el Atlético de Madrid, que ha quedado emparejado con la Juventus de Cristiano Ronaldo.
Entre el resto de eliminatorias, destaca el duelo de aspirantes al título entre Liverpool y el Bayern de Múnich, el sorteo asequible para el Manchester City, emparejado con el Schalke 04, o el interesante enfrentamiento entre Manchester United y Paris Saint-Germain. Además, los octavos se completan con las eliminatorias Tottenham-Borussia Dortmund y Roma-Oporto.
El Atlético pagó muy caro el segundo puesto de su grupo, al que quedó relegado tras el último empate ante el modesto Brujas, y se citará como uno de los grandes aspirantes al título, una Juventus que a su alto potencial de los últimos años ha sumado la voracidad de Cristiano Ronaldo.
Así, el equipo rojiblanco ve cómo el camino hacia ‘su’ final del Wanda Metropolitano aparece lleno de espinas hasta el principio. La ‘Vecchia Signora’ marcha viento en popa hacia su octavo ‘Scudetto’ consecutivo en la Serie A, donde es líder con ocho puntos de ventaja sobre el Nápoles, y dominó con autoridad su grupo de Champions por delante de Manchester United y Valencia.
Doble campeona de Europa (1985 y 1996), la Juve ya jugó dos finales europeas recientemente y perdió ambas, contra el Barça en 2015 y contra el Real Madrid en 2017, así que el pasado verano se decidió a poner toda la carne en el asador para contratar a Cristiano Ronaldo, donde ya es lidera con sus goles tras superar un pequeño periodo de adaptación.
Asequible para Madrid y Barça
Mucho más accesible se presenta el billete para cuartos para Real Madrid y Barcelona, que tendrán ventaja de campo y se medirán con dos rivales procedentes de ligas menores como la holandesa y la francesa, aunque ambos llegarán sin presión.
El equipo blanco, vigente tricampeón de Europa, viajará hasta Ámsterdam para enfrentarse al Ajax, un histórico del fútbol europeo que sigue lejos de sus épocas más doradas. De la mano de jóvenes valores como el central Matthijs de Ligt, flamante ganador del premio ‘Golden Boy’, o el centrocampista Frenkie de Jong acabó invicto en la fase de grupos.
Así, finalizó segundo con tres victorias y tres empates ante rivales del nivel del Bayern de Múnich o del Benfica, al que relegó a la Liga Europa. Dusan Tadic y el veterano Klaas Jan Huntelaar son sus referentes en ataque, pero de momento no bastan para liderar la liga holandesa, donde marchan segundos a dos puntos del PSV.
Por su parte, el Barcelona en teoría tampoco debería pasar muchos problemas ante el Olympique de Lyon, un adversario que se clasificó para octavos de final sumando una sola victoria y cinco empates que le valieron para pasar por delante del Manchester City y relegando al Shakhtar Donetsk.
El equipo galo, tercer clasificado en su liga por detrás del inalcanzable PSG y del Lille, tiene como jugador más destacado al talentoso Nabil Fekir, campeón mundial con Francia el pasado verano, y líder de un ataque donde también dejan destellos de calidad Memphis Depay y Moussa Dembélé.
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Zapatillas: comodidad, moda y decisiones de compra en el Perú de hoy
zapatillas: la palabra suena cotidiana, pero en el Perú de hoy concentra una discusión más grande sobre consumo, identidad y hasta salud pública, porque lo que nos ponemos en los pies dice mucho de cómo vivimos y de lo que priorizamos. En Lima y en regiones, la escena se repite: gente que se mueve más, que combina trabajo con trayectos largos y que, en medio de un ritmo acelerado, busca algo que aguante el trote sin castigar la espalda ni el bolsillo.
La “zapatilla” ya no es un objeto reservado para el deporte. Se metió en la oficina (cuando el código de vestimenta se relajó), en el campus, en la combi, en el mall, en la salida familiar del domingo y en la caminata improvisada por el malecón cuando el día se presta. Y, sobre todo, se instaló como una compra que no se hace a ciegas: se compara, se calcula y se decide con una mezcla de gusto, necesidad y presupuesto. Lo interesante es que el mercado lo entendió antes que muchos: el abanico de opciones se ha ampliado al punto de que, en una sola vitrina digital, conviven líneas urbanas, deportivas y “de uso diario”, con marcas globales y otras más accesibles que apuntan al volumen.
Ese crecimiento se nota en la oferta. En el catálogo de marcas de zapatillas de Ripley, por ejemplo, la variedad es tan amplia que el listado se cuenta por miles de resultados y reúne nombres que van desde Adidas, Nike y Puma hasta New Balance, Converse, Skechers, Reebok y Steve Madden, entre muchas otras marcas presentes en el mismo espacio de búsqueda. No es un detalle menor: cuando el consumidor encuentra tanta diversidad en un solo lugar, la competencia deja de ser únicamente “quién vende” y pasa a ser “quién orienta mejor”, “quién ofrece mejor experiencia” y “quién resuelve rápido” si algo no calza como uno esperaba.
También hay un componente económico que empuja la conversación. Las campañas de descuento, cupones y temporadas comerciales han convertido a las zapatillas en uno de los productos emblema del e‑commerce, con mensajes agresivos de precio y urgencia. En esa misma página se promocionan ofertas “hasta 30% OFF” y se menciona incluso la dinámica de cupón en app, un guiño directo al nuevo consumidor que compra desde el celular y caza promociones con paciencia. No estamos hablando solo de calzado: hablamos de un hábito de compra cada vez más sofisticado, donde la gente no solo busca “algo bonito”, sino “algo que rinda” y que, si puede, salga con descuento.
Pero la zapatilla no vive únicamente en la lógica del ahorro. Hay un fenómeno cultural, silencioso y persistente: el calzado se volvió una forma de pertenecer. En el Perú urbano, sobre todo entre jóvenes, la zapatilla comunica. Una silueta ancha o minimalista, un color sobrio o una combinación llamativa, un modelo clásico o uno más “tech”: todo eso funciona como lenguaje. No hace falta decirlo en voz alta. Se ve. Y esa lectura se ha normalizado tanto que hoy hay personas que planifican su outfit alrededor del par que tienen, no al revés.
En paralelo, la demanda de comodidad dejó de ser “un gusto” para convertirse en criterio principal. El ciudadano promedio camina más de lo que cree: para llegar al paradero, para atravesar centros comerciales, para hacer trámites, para moverse en jornadas largas. En ese escenario, la amortiguación, el soporte y la durabilidad pesan tanto como la apariencia. Por eso se ha vuelto común que una misma persona tenga distintos pares según uso: uno para entrenar, otro para calle y otro para el día a día, incluso si todos se llaman “zapatillas”. Y esa segmentación explica por qué los catálogos se han hecho tan extensos y detallados: no se compra lo mismo para correr que para caminar o para estar de pie ocho horas.
La otra cara de esta historia es la digitalización del consumo. Comprar zapatillas por internet —antes visto con desconfianza— hoy es rutina, especialmente cuando el usuario siente que puede filtrar por marca, talla, estilo y precio en segundos. Esa “sensación de control” es clave. La navegación por grandes listados, donde aparecen decenas de marcas y una cantidad muy alta de opciones, refleja que el consumidor peruano ya no quiere una tienda con pocas alternativas: quiere un buscador con muchas puertas. Y el retail ha respondido con páginas que organizan el caos: filtros, categorías y un lenguaje comercial que insiste en el beneficio inmediato (descuento, envío, cupón, campaña).
Ahora bien, en medio de tanta oferta, surge la pregunta que vale oro para cualquier comprador: ¿cómo elegir sin perderse? Aquí, más que recetas, hay criterios prácticos. Primero, tener claro el uso: no es lo mismo una zapatilla urbana, pensada para caminar y combinar, que una de entrenamiento, que debe priorizar estabilidad y soporte. Segundo, mirar el material: la promesa de “ligereza” puede ser buena, pero si el uso es intenso conviene revisar costuras, suela y ventilación. Tercero, no subestimar la talla: el pie cambia con el tiempo, con el calor y con el tipo de media; comprar por impulso suele ser el camino más corto a la incomodidad.
Al final, las zapatillas concentran un retrato bastante exacto del Perú contemporáneo: un país que se mueve, que mezcla lo formal con lo práctico, que compra con más información que antes y que, pese a las diferencias de ciudad y bolsillo, comparte una misma idea básica: caminar cómodo ya no es un lujo, es una necesidad. Y en esa necesidad caben muchas historias: la del estudiante que quiere durar todo el ciclo con un solo par, la del trabajador que prioriza salud y resistencia, la del padre o madre que busca calidad sin desbalancear el gasto, y la de quien —simplemente— encuentra en un buen par una pequeña certeza para enfrentar el día.
