Sociedad
STARLINK, el servicio de Internet por satélite de TESLA y Elon Musk se dispone a dar servicio en España para cubrir el 100% del territorio nacional
Starlink, el operador de telecomunicaciones satelital fundado por Elon Musk, continúa con las gestiones burocráticas para comenzar a dar servicio en España. El Ministerio de Economía se encuentra cerrando los trámites para otorgar el permiso de operador de telecomunicaciones satelital a la corporación norteamericana.
Hace unas semanas Starlink conseguía luz verde a uno de los primeros trámites para comenzar a operar en nuestro país, tras registrarse como operador de telecomunicaciones satelitales en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
La Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales (SETELECO), órgano integrado en el Ministerio de Economía, explica que «Tesla ha solicitado las autorizaciones para poder operar en España y ya se están tramitando las concesiones administrativas para enlaces descendentes y ascendentes necesarias para prestar el servicio».
Elon Musk tiene previsto comenzar a dar servicio a lo largo de 2021. El foco de Starlink se encuentra en un mercado poco cubierto por los grandes operadores, como lo son las conexiones a Internet en lugares remotos o de difícil acceso -generalmente las zonas rurales-.
La dotación de banda ancha en este tipo de lugares está en la agenda del Gobierno, que pretende solucionar de una vez por todas las demandas de conexión de los españolas que residen en zonas de orografía complicada, condenados generalmente a disponer de un Internet de baja velocidad.
La oferta tarifaria de la compañía fundada por Elon Musk es hoy en día tres veces superior a la de los operadores que ya dan servicio en España
De hecho, el Ejecutivo obligará a las telecos que participen en la inminente subasta de espectro 5G (presumiblemente Telefónica, Orange y Vodafone) a dedicar parte de su esfuerzo de inversión en infraestructuras a llevar señal a las zonas de acceso complicado.
De esta manera, las poblaciones rurales van a contar, sobre el papel, con una mayor oferta de compañías y propuestas tarifarias, entre las que también estará la de la teleco de Elon Musk.
Starlink ofrecerá banda ancha en base a una constelación de satélites que generarán la cobertura necesaria para alcanzar cualquier región del planeta. Elon Musk ya trabaja en la creación de esta red, cuyo objetivo es disponer de alta velocidad y baja latencia a precios populares, aunque esta sea la intención final de Musk. En 2017 el norteamericano se hizo con una licencia para poner en órbita 12.000 satélites.
Los usuarios españoles ya pueden reservar el servicio desde la página web de la corporación norteamericana, cuyo coste mensual será de 99 euros, más 499 euros en concepto de hardware y 60 euros por el envío de este material.
El posicionamiento que busca Elon Musk
Como decimos, a día de hoy la propuesta comercial de Starlink está muy por encima en precio de lo que ofrece el mercado español de las conexiones satelitales.
El mercado cuenta con ofertas de entre 25 y 30 euros mensuales por conexiones de 50 Mbps de velocidad y sin límites de descargas. Hablamos de un tercio menos de lo que ofrece la compañía fundada por el creador de Tesla. Habrá que ver cómo evoluciona su oferta para ver si está en condiciones de competir con los operadores instalados en España. A día de hoy, centrando todo en el precio, está lejos de poder plantar cara a las compañías que dan cobertura en nuestro país.
La web de Starlink refleja que que ahora ofrece un servicio beta inicial tanto a nivel nacional como internacional, y continuará expandiéndose hasta una cobertura casi global del mundo poblado en 2021. Los usuarios en modo ‘beta’ tendrán velocidades de datos que variarán entre los 50 Mbps y los 150 Mbps, con una latencia de 20 milisegundos a 40 milisegundos. El operador también reconoce que durante los primeros meses del servicio es posible que se produzcan cortes en la conexión.
«A medida que lancemos más satélites, instalemos más estaciones terrestres y mejoremos nuestro software de red, la velocidad de datos, la latencia y el tiempo de actividad mejorarán drásticamente«, concluye la compañía.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
