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España

Superioridad progresista

Redacción

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Luis Ojea.- La corrupción no es progresista. Que nadie se engañe. Ese tipo de conductas solo pueden imputarse a personajes de la derecha rancia. Si algún progre resulta salpicado por algún caso será un garbanzo negro, puntual y aislado, pero nunca será responsabilidad de los partidos de nuestra izquierda. Esas fuerzas tienen un código ético prístino y ejemplar. Llevan años con la matraca, repartiendo lecciones de moral pública. Con una falsa superioridad moral que es a la vez impúdica y ridícula. Sobre todo cuando se enfrentan a una sentencia tan demoledora como la de los ERE de Andalucía.

El Gonzalo Caballero que tildaba la sentencia de la Gürtel de «bofetada terrible a un PP caracterizado por la corrupción» y proclamaba que «tenemos que reclamar ejemplaridad y mayor limpieza de los cargos públicos» es el mismo Gonzalo Caballero que ahora no tiene nada que decir del mayor caso de corrupción de la historia de la democracia en España. Porque estamos hablando, no conviene olvidarlo, de destacados cargos de su partido que a lo largo de una década malversaron 679 millones de euros para armar una gigantesca red clientelar con la que acudir dopado a las urnas.

El doble rasero de la izquierda resulta impúdico. El Pablo Iglesias que exigía una moción de censura contra Mariano Rajoy es el mismo Pablo Iglesias que ahora responsabiliza del caso de los ERE al bipartidismo. Preso de su coalición con Pedro Sánchez, desvincula al líder socialista de cualquier responsabilidad. Al contrario, por cierto, que la líder de su partido en Andalucía, Teresa Rodríguez, que sin medias tintas exigió esta semana que el PSOE devuelva «todo lo robado».

Es una doble vara de medir absolutamente pueril. Que les hace perder la poca credibilidad que podrían todavía tener. La Ana Pontón que jaleaba la moción contra Rajoy es la misma Ana Pontón que ahora no va a tener remilgos en pactar la investidura del líder del partido que afronta una sentencia en la que queda constatado que cargos de esa organización, cargos no menores, montaron una red regada con dinero público para comprar favores.

La izquierda actual de este país es así. Dotados de una falsa superioridad moral que les permite ir por la vida repartiendo doctrina sobre ética pública. No son pocos los casos en los que señalaron, juzgaron y condenaron a alguien por salir mencionado en un sumario. No son pocos los casos en los que finalmente quedaron en nada. Pero la sentencia pública de la progresía ya estaba dictada. Culpable. Ahora bien, si el caso salpica a uno de los suyos la reacción es muy distinta. Lo primero es apelar a la presunción de inocencia. Como Sánchez en 2016 cuando decía que «Chaves y Griñán son personas honestas» y aseguraba confiar en su inocencia. Y si el caso va a más, como ahora, siempre encontrarán alguna fórmula imaginativa para desentenderse de la situación. Como Ábalos cuando esta semana aseguraba que el caso de los ERE «no es del PSOE».

Resulta desternillante ver como algunos personajes exhiben públicamente y sin rubor su incoherencia. Como dilapidan mostrando ese doble rasero la poca credibilidad que podían tener delante de la sociedad. Como después de una bofetada de realidad como la que representa la sentencia publicada esta semana siguen operando desde la atalaya de su falsa superioridad moral. Todos. El socialismo, el rupturismo y el nacionalismo gallego. Sí, Podemos y el BNG están dispuestos a pactar y gobernar con el PSOE de los ERE. Con su reacción a la condena han demostrado, todos, que, más allá de postureos progres, lo que les mueve no es el ánimo de promover la regeneración del sistema democrático. El único objetivo de esta izquierda es desbancar al centroderecha del poder. Aunque sea aliándose con el partido cuyos cargos han malversado cientos de millones de euros para montar la mayor red clientelar de la historia de la democracia en este país.

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España

¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

AGENCIAS

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El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»

 

Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.

En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».

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