Internacional
Telegram ganó 50 millones de usuarios durante el colapso de Whatsapp
La red social fundada por los hermanos rusos Pável Dúrov y Nikolái Dúrov tuvo un pico de descargas mientras que el servicio de Mark Zuckerberg dejó de funcionar.
El servicio de mensajería Telegram se convirtió en la mejor alternativa mientras que Whatsapp, Facebook e Instagram colapsaron en todo el mundo. Durante esas horas ganó 50 millones de nuevos usuarios, según el servicio de análisis TGStat. Sin embargo, su servicio también tuvo interrupciones por la misma saturación de personas que buscaban otra vía para comunicarse.
Telegram ya había figurado a inicios de este año, cuando Whatsapp anunció que compartiría datos de los usuarios con su matriz Facebook. La elección era quedarse y aceptar las condiciones de la empresa de Mark Zuckerberg, o irse a otro servicio. Y muchos tomaron la segunda opción. Entre el 6 y 10 de enero Telegram tuvo 5,6 millones de descargas según Apptopia.
«Tratar de mantenerse al día con todos los nuevos usuarios hoy no es fácil, especialmente todos a la vez. Perdón por la interrupción», anunció la empresa en Twitter.
Las redes sociales de Zuckerberg se restablecían en medio de disculpas a sus usuarios. Pero la interrupción podría marcar el inicio para una gran polémica ya que una ex-ejecutiva de Facebook confesó preocupantes problemas éticos de parte de la empresa, sobre todo en relación a menores de edad y las decisiones en enero pasado entorno al ataque en el Capitolio en EE. UU. “Lo que quiero que la gente sepa es que Facebook es mucho más peligrosa de lo que la gente cree, y cada vez es peor”, declaró Frances Haugen.
¿Qué hay detrás de Telegram?
Sus creadores son los hermanos rusos Pável Dúrov y Nikolái Dúrov. Su lanzamiento inicial fue en 2013. En la primera semana de enero alcanzó los 500 millones de usuarios. Después de eso, siguió creciendo: 25 millones de nuevos usuarios se unieron a Telegram solo en las últimas 72 horas. «Estos nuevos usuarios procedían de todo el mundo: el 38 % de Asia, el 27 % de Europa, el 21 % de América Latina y el 8 % de MENA (Oriente Medio y África del norte», reveló uno de sus fundadores. Probablemente el número sea aún mayor luego de la estrepitosa caída de Whatsapp.
A Pável lo han apodado como «el Zuckerberg ruso», pero hay una marcada diferencia. El multimillonario de 36 años creó la plataforma basada en el derecho a la privacidad. A inicios de este año también asomó una estrategia de publicidad, “una que sea fácil de usar, respete la privacidad y nos permita cubrir los costos del servidor y el tráfico”. En 2013 Durov fue acusado de atropellar una persona —algo que él catalogó como montaje político— y ahora vive exiliado, supuestamente sin domicilio fijo.
La plataforma ha ganado enemigos. Al haber libre flujo de información, el gobierno de Vladimir Putin lo vio como amenaza. Luego de una larga disputa el Kremlin permitió su uso, posiblemente sin todo el consenso dentro del gobierno según Atlantic Council. Esta libertad y respeto a la privacidad de usuario también ha decantado en otros temas, como el uso que le estarían dando grupos criminales. Sin embargo, se perfila como una alternativa a otros servicios que sin reparo anuncian el acceso a información de usuarios para usarla comercialmente.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
