Sociedad
Terrible caso de violencia machista del que, sin embargo, no se informa
Polonia Castellanos*.- Hace 5 minutos un hombre, que responde a las siglas G.S. ha participado en el asesinato a sangre fría de una mujer de la forma más repugnante posible, a la mujer la han sujetado y viva la han comenzado a desmembrar sin ningún tipo de anestesia, arrancándole las piernas, los brazos y finalmente la cabeza, se sospecha además que haya podido traficar con los órganos de la mujer.
Lejos de entrar en la cárcel, el responsable ha recibido una compensación de aproximadamente 700 euros por parte del estado y ha sido aplaudido y homenajeado por la mayoría de los partidos políticos.
Esto es un aborto, y mientras leías esto ya han acabado con la vida de otra persona y otra en los próximos 5 minutos.
El responsable del asesinato ha logrado acumular una fortuna multimillonaria gracias al desmembramiento de personas o al envenenamiento.
Algunos de los centros donde se realizan estos asesinatos publican publicidad ilegal con el fin de atraer a las mujeres y ganar más dinero.
En muchas ocasiones este asesinato se cobra dos vidas, pero de ésto no pueden hablar los medios de comunicación.
Se han documentado varios casos en los que algunos responsables de servicios sociales incentivan este tipo de asesinatos como «única alternativa», es posible que exista algún tipo de contraprestación a cambio.
El gobierno de España apoya estos asesinatos con más de 60 millones de euros cada año, que salen de tus impuestos, ese dinero va directamente a los asesinos.
Las ayudas a la mujer no llegan a 3 millones de euros al año.
Algunas «ONG» van a países pobres a practicar estos asesinatos, porque según ellos es mejor «ser asesinado» que «ser pobre». Tampoco dan más alternativas ni ayudan a las mujeres, en cambio te venden felicitaciones de Navidad.
Algunas mal llamadas feministas también se están lucrando con estos asesinatos.¿Acaso ser feminista es apoyar el asesinato?
Tito Livio decía que «ningún crimen tiene fundamentos razonables», por eso no tenemos que permitir que nos engañen. La ciencia dice que la vida comienza en la concepción y todas las vidas son igualmente dignas, un asesinato siempre será un crimen, por mucho que intenten disimularlo.
*Presidenta de Abogados Cristianos
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
