Sociedad
Todos los cameos de Stan Lee más allá de los cómics
Los superhéroes lloran la pérdida de una de sus figuras más relevantes. Stan Lee, el padre de personajes tan emblemáticos como Spider-Man, Hulk, Thor, los X-Men, entre muchos otros, ha fallecido a los 95 años en Los Ángeles, según informó su hija al sitio web sobre celebridades TMZ.
La muerte de Lee ha supuesto, sin duda, un gran varapalo para todos sus fans, y las innumerables muestras de cariño que se han vertido hacia él en las redes sociales lo demuestran. Muchos estadounidenses se han acercado también a diferentes puntos del país, como a la estrella que lleva su nombre en el camino de la fama de Hollywood, para rendirle un sentido homenaje.
«Mi padre amó a todos sus fans. Fue el hombre más decente y grande», aseguró su hija, Joan Celia Lee, a TZM.
El artista venía presentando últimamente algunos problemas de salud, especialmente una neumonía de la que estaba aquejado desde hacía un tiempo; y perdió a su esposa con la que compartía vida desde hace casi 70 años el pasado 2017.
Aquel que dio vida a través del dibujo a gran parte del universo Marvel ha dejado, no obstante, un gran legado para que sus seguidores lo puedan recordar. El prolífico autor es el responsable de haber dado vida a 179 villanos y 60 héroes, y ha participado en numerosos ‘cameos’, algunos de los cuales incluso han tenido lugar fuera del universo Marvel.
Para celebrar la vida de este célebre personaje, traemos un recorrido por algunas de sus más famosas apariciones en el cine o en la televisión, en las que, en tono habitualmente humorístico, Stan Lee conseguía arrancar una sonrisa en la mayoría de los espectadores. En total, el artista ha cosechado 54 ‘cameos’ en producciones de diferente ámbito.
‘El Juicio del Increíble Hulk’ fue la película escogida para su debut delante de las cámaras, hace ya 31 años, actuando como un miembro del jurado, y desde entonces ha participado en todas las películas de Marvel Cinematic Universe.
Lo cierto es que tantas fueron sus apariciones que sus seguidores comenzaron a elaborar teorías al respecto. Teorías que el propio estudio acabó por confirmar. Stan Lee interpretaba a un único personaje en todas sus apariciones. Al parecer, el autor formaba parte de un grupo del denominado Los Vigilantes, unos personajes de los comics de Marvel que se limitan a observar los diferentes acontecimientos que tienen lugar en dicho universo, pero sin intervenir en el desarrollo de los mismos.
La última película en la que Lee participó fue ‘Venom’, que se estrenó a inicios de septiembre de 2018.
https://www.youtube.com/watch?v=HnByuUqMeko
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
