Opinión
¡Traición! El Tiempo Nuevo ya está aquí

El Nuevo Orden Mundial ya está aquí, señores. Sin preguntar. Como un meteorito caído de alguna lejana galaxia. Como cuando nos colocan un rey de papel couché o un presidente por accidente, que aquí los tontitos no tenemos que elegir nada. ¡Sí se nos deja opinar, de momento, gracias a Dios, pero nunca votar en ningún plebiscito justo y democrático! Para decidir están otros, claro, los que mandan de verdad: unos auténticos dictadores que hace tiempo que pactaron nuestro futuro. No en vano son los amos y creadores de PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos, PNV, ERC… ¿Quién dijo dictadura? Por favor… ¡Si tenemos varios colores para elegir! Y un reyezuelo para unirlos a todos en la sombra.
¿Conoce usted el Tiempo Nuevo, versión hispana del Nuevo Orden Mundial? ¡Es más sencillo de lo que parece, oiga, no sea usted antiguo! El Tiempo Nuevo es que tengamos un presidente al que sólo su abuela ha votado, sí, pero hay mucho más: ¿sabía usted que nuestra primera dama es un damo? Esto lo he analizado en el anterior artículo y no, no es una broma aunque pueda parecerlo. Forma parte de un sórdido plan llamado Tiempo Nuevo. Un régimen tiránico que viene a sustituir al presente, o mejor dicho empeorarlo.
¿Sabía usted que este Tiempo Nuevo fue anunciado en España, por primera vez, en la mañana del 11-M? Remito al lector a La Gran Soflama de Iñaki Gabilondo, de Ignacio López Brú:
https://lascloacasdel11m.wordpress.com/2015/03/19/5-el-tiempo-nuevo-i-gabilondo/
Un artículo imprescindible para entender esta situación tan alarmante, el Tiempo Nuevo, pero a un tiempo tan ignorada por la población: recordemos que el 11-M está resuelto, sí, aunque no desde luego en los tribunales. La Justicia está con el Tiempo Nuevo y siempre encuentran a unos idiotas, culpables creíbles que paguen los platos rotos de esta mafia. Y si son moritos, por descontado, quedan genial en el papel… Seguro que han sido ellos.
Diez años después del Atentado, en su coronación, nuestro preparao Felipe se hacía eco de la misma cantinela: repitió varias veces ese concepto y ese rollo, profetizado por Gabilondo en la mañana del Atentado:
Encarno una monarquía renovada para un Tiempo Nuevo.
Qué curioso, ¿verdad? Podría parecer un simple juego de palabras, pero vemos que lo repiten hasta la saciedad desde todos los medios y partiditos del Régimen. ¡ESO es consenso y lo demás es tontería! Por ejemplo cuando la separatista Uxue Barkos se refiere, a coro con su homólogo Urkullu, a un Tiempo Nuevo para Vascongadas.
¿Tendrá esto que ver con la extraña arenga de Gabilondo, en la mañana del 11-M, llamando al Gobierno a un Tiempo Nuevo? ¿A negociar a cualquier precio con los nacionalistas, con su ETA, en pleno recuento de cadáveres? Y es que ese mamoneo matutino que se trajeron entonces, en el Gobierno y la oposición, a cuenta de si ETA o no ETA, a mí me parece de lo más sospechoso: sobre todo habida cuenta de que el Atentado sigue sin resolverse oficialmente, 14 años después, pero ese quién ha sido resultó determinante para saber qué Gobierno tendríamos. Un Estado en manos de terroristas, sí, pero nada que ver con ETA o Al Qaeda: la cosa apunta bastante más arriba de eso…
También el hermanísimo del profeta Gabilondo se dedica, a coro con su presidente por accidente, a pedir un Tiempo Nuevo en Madrid. La lista de ejemplos es larga pero vemos que comprende a todo el espectro político: desde los separatistas al rey ése, una figura tan vacía de sentido como su propio Estado Central, pero que se empeña en engrosar esta ofensiva general contra lo que queda de Estado. Ése que había jurado defender, sí, pero ojo: ¡nadie ha dicho que fuera el Estado Español! Y es que el Régimen de las Autonosuyas, recordémoslo siempre, reconoce estas regiones autónomas como nacionalidades. Lo pone en el artículo 2 de esa constitución, falsa y antiespañola, que el Tiempo Nuevo viene a pervertir más aún. ¿No queríais café para todos? Pues toma dos tazas.
El Tiempo Nuevo ya está aquí. En nuestra mano está luchar contra el verdadero enemigo del Pueblo Español, que es su propio Estado Autonómico, con sus absurdos títeres a la cabeza. También y por supuesto su Unión Antieuropea y su OTAN, porque ahí siguen sus bases nucleares. Estas dos organizaciones terroristas nos mantienen en jaque permanente, con envites bélicos como el de este viernes en Cataluña, pero tranquilos: seguro que Mr Preparao lo arregla todo con un discursito de los suyos. También puede pedir ayuda a la mujer de su presidente, que no el mío. ¡Seguro que está encantada de echarle una mano!
Vivimos tiempos revueltos, con este Tiempo Nuevo, inaugurado en España con el brutal atentado del 11-M. Hoy estamos aquí y mañana, ¿quién sabe? A lo mejor en una trinchera, sí, pues pienso morir con las botas puestas. Por esto no quiero despedirme de vosotros, por si acaso, sin un sentido:
¡Viva siempre España! ¡Viva la Libertad!
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






