Internacional
¡ULTIMA HORA! Bloomberg califica la vacuna Sputnik V de posiblemente el «mayor avance científico» de Rusia desde la era soviética
Según la agencia, los países ahora «están haciendo cola para recibir suministros de Sputnik V» luego de que la revista The Lancet confirmara que el antígeno ruso tiene una eficacia de más del 91 %.
Bloomberg calificó este sábado la vacuna contra el coronavirus Sputnik V de posiblemente el «mayor avance científico» de Rusia desde la era de la Unión Soviética.
En su artículo titulado ‘La vacuna de Putin una vez despreciada ahora es la favorita en la lucha contra la pandemia’, la agencia señala que los países ahora «están haciendo cola para recibir suministros de Sputnik V» luego de que la prestigiosa revista médica The Lancet publicara los resultados preliminares del ensayo de fase III del fármaco ruso, que muestran que tiene una eficacia del 91,6 %, es eficaz para todos los grupos de edad y no tiene efectos secundarios graves.
El medio subrayó que en la batalla global para derrotar la pandemia, la carrera por obtener vacunas ha adquirido gran importancia geopolítica mientras los gobiernos buscan salir del enorme daño social y económico provocado por la crisis sanitaria. «Eso le da a Rusia una ventaja como uno de los pocos países donde los científicos han producido una defensa eficaz«, aseveró Bloomberg.
«Rusia ya está aprovechando mucho el impacto de poder blando de la vacuna en su imagen», agrega el texto, mientras que los expertos consultados por la agencia opinan que el éxito de Sputnik V no cambiará la hostilidad hacia el presidente ruso Vladímir Putin de los gobiernos occidentales, pero podría fortalecer la influencia geopolítica de Moscú en regiones como América Latina, donde el fármaco ya fue aprobado por Argentina, México, Venezuela, Bolivia y Paraguay.
«Con esta vacuna, se ha demostrado que es capaz de producir algo nuevo que tiene demanda en todo el mundo«, dijo la directora de la consultora Control Risks, Oksana Antonenko.
Asimismo, Bloomberg, subrayó que, a diferencia de la vacuna de Pfizer y BioNTech, Sputnik V se puede almacenar en un refrigerador en lugar de en un congelador, lo que «facilita su transporte y distribución en los países más pobres y más calientes«. El fármaco ruso también es más barato que la mayoría de las alternativas occidentales.
Hasta el momento, el antígeno desarrollado por el Centro de Investigación Gamaleya de Moscú ya ha sido aprobado en 19 países, incluido Hungría, Estado miembro de la UE, mientras que el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF) prevé que el fármaco esté registrado en un total de 25 naciones a finales de esta semana. Mercados clave como Brasil y la India están cerca de autorizar su uso.
Entre tanto, Moscú está poniendo su mirada en el mercado de la Unión Europea, que actualmente enfrenta una escasez de suministro de otras vacunas anticovid.
Rusia ha pedido a los reguladores europeos que examinen una solicitud de autorización de Sputnik V después de que Alemania prometiera ayudar a acelerar el proceso. La canciller alemana, Angela Merkel, declaró la semana pasada que la vacuna rusa podría ser usada para proteger a las personas en el bloque comunitario siempre que sea aprobada por la Agencia Europea de Medicamentos. Por su parte, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, afirmó el pasado viernes que Sputnik V es «una buena noticia para la humanidad».
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
