Sociedad
Un guardia civil recibe hasta 12.675€ menos de pensión que un «mozo de cuadra»
Independientes de la Guardia Civil consideran necesaria una actualización de los haberes reguladores de
los funcionarios incluidos en grupos C1 y A2, ya que se están viendo muy perjudicados, además de la
recatalogación al grupo B.
Los guardias civiles muestran su malestar al quedar excluidos de la revalorización de sus pensiones, percibiendo hasta 12.675€ menos al año que los agentes de los Mossos en Cataluña, una enorme cantidad que no hace referencia ha la revalorización de 2023.
Desde Independientes de la Guardia Civil (IGC) señalan que la revalorización de las pensiones de cada año desde el mes de enero, viene regulada en los artículos 58 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social y el 27 del texto refundido de la Ley de Clases Pasivas del Estado en los que se establecen cómo se debe de hacer, sin embargo, para la Guardia Civil esta normativa no le afecta y no va suponer una revalorización efectiva de sus pensiones.
Indican desde esta asociación que la Administración Central no cotiza por la totalidad de los ingresos de los Guardias Civiles, por lo tanto, la actualización con la inflación sólo afecta a la prestación correspondiente a la base cotizada, no al resto, con lo que la pérdida del poder adquisitivo se ve agravada. Durante su vida laboral, los guardias civiles vienen cobrando hasta 500€ menos de sueldo al mes en activo que los Mossos.
Como ya se publicó en h50 en 2022, tras la jubilación, el sistema de cotización hace que un Mosso se jubile con hasta 2819€ mensuales en catorce pagas, y sin embargo un agente de la Benemérita retirado o un Policía Nacional recibirían 1913€, un 32% menos, lo que supone una diferencia de 12.675€ al año, teniendo ya de por si un salario claramente inferior, sin contar que las policías autonómicas pueden prejubilarse varios años antes.
La diferencia de sueldos es notable y la misma genera un problema muy grave a largo plazo, ya que repercute de forma significativa en el cálculo de las pensiones. Así, a mayor cotización por un funcionario, mayor será el computo de su pensión, y es por ello que entre ambos cuerpos policiales existe esa discriminación en sus jubilaciones.
“Los guardias civiles estamos hartos de ser maltratados, tal es así, que no entendemos como el pasado 26 de julio de 2022, se aprobó en Consejo de Ministros la transferencia de crédito para la jubilación anticipada de Mossos d Escuadra y la policía foral de Navarra por un importe de 48.5 millones de euros, sin embargo a los guardias civiles y policías nacionales, el Estado solo tributa por una parte de su nómina para la jubilación y no por la totalidad, como si ocurre con las autonómicas”,
indican desde IGC.
Desde esta asociación abogan por una revalorización justa y real de los haberes reguladores para el Cuerpo de la Guardia Civil, que no haga que exista tanta diferencia entre funcionarios policiales con las mismas funciones y es por ello que emplazan a la Administración a que cotice por la totalidad del sueldo de sus agentes y cese definitivamente la discriminación salarial que vienen sufriendo.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

Serafí Bandarra i Grataconys
06/02/2023 at 09:31
Es de escuadra, señores