Opinión
Un torpedo a la línea de flotación del régimen zapaterista
Mi libro sobre el Frente Popular, ya hoy en las librerías, está concebido como un torpedo a la línea de flotación del frente popular informal de hoy. Todo el discurso político de izquierda y separatistas, y del propio PP se basa en la falsificación de la guerra civil. El Frente Popular sería el régimen legítimo y democrático hundido por unos fascistas o reaccionarios; por lo tanto sus atrocidades serían simples errores o excesos justificados por el ataque sufrido, mientras que los aciertos de los nacionales agravarían sus culpas. Sobre ese «Himalaya de falsedades» intentaron sabotear en 1976 la transición de la ley a la ley. Fallaron entonces, pero han persistido hasta hacer de esa versión un tópico aceptado con más o menos matices por casi todos los medios y políticos. Esto se debió a haber conquistado fácilmente la universidad, por abandono de la derecha, siendo de la universidad de donde salen precisamente esos nefastos políticos y periodistas que dominan el ambiente social.
Es ese discurso el que les permite a su vez presentarse hoy como demócratas con especiales derechos, y en función de ello han sometido moral y políticamente a la derecha (el PP), que se esfuerza en demostrar su democratismo escupiendo sobre la tumba de sus padres, los que oficialmente se sublevaron y vencieron a la «democracia republicana». Salir de esa inmensa charca de miseria moral, intelectual y política no será fácil, porque se manifiesta de mil maneras y ha avanzado sin apenas obstáculo durante decenios. Pero por eso mismo hay que contraatacar el punto clave de lo que llaman hiperlegitimación o superioridad moral de la izquierda y los separatistas. Y ese punto es su versión del Frente Popular y la guerra. Destruyendo su leyenda legitimadora se desmoronan sus pretensiones, harán que la gente vea más claro y que el panorama político se normalice.
Después de su fracaso en el referéndum del 76 los autoconsiderados herederos del Frente Popular desarrollaron una tenaz propaganda con el objetivo de deslegitimar el franquismo y con él la transición la democracia salida de ella y la monarquía. Esa propaganda culminó con Zapatero, que de hecho transformó el régimen mediante sus medidas totalitarias y proseparatistas. Por entonces, se recordará, escribí Contra la balcanización de España e intenté impulsar un movimiento en defensa de la Constitución, es decir, de lo que la Constitución tiene de demócrata y garante de la unidad de España. También puede recordarse su completo fracaso. Ni el PP ni nadie se enteró ni quiso enterarse entonces de que se estaba produciendo una segunda transición basada en el rupturismo, un verdadero cambio de régimen, como digo, cuyos rasgos he analizado y expuesto hasta el cansancio.
Es preciso, antes de llegar a enfrentamientos peores, plantear una tercera transición para recuperar las libertades y asegurar la unidad nacional. Y en esa labor tiene importancia decisiva, como política de fondo, demostrar el carácter liberticida, antiespañol y directamente criminal del Antiguo Frente Popular, hoy resucitado de hecho, aun si no de derecho. Algunos creen que «ya saben» ese carácter de «la república», pero la inmensa mayoría de los que creen saber, saben muy poco, tienen un argumentario tosco o endeble, y finalmente no hacen casi nada al respecto, porque no entienden su transcendencia actual.
Y esto debe cambiar. Por qué el Frente Popular perdió la guerra es, insisto, un torpedo dirigido a la línea de flotación del nuevo y corrupto frente popular, cuyo hundimiento permitiría alejar muchos peligros del panorama español. Pero para que el torpedo cumpla su misión es preciso que se lance. En otras palabras, el libro será efectivo si ustedes, lectores y oyentes, lo leen, lo difunden, lo citan y lo comentan o debaten por todos los medios a su alcance, que son muchos y requieren poco esfuerzo. Cuando escribí «Contra la balcanización de España», donde explicaba y denunciaba lo que se venía encima, quedé asombrado por la actitud pasiva, por no decir hostil, del PP hacia la denuncia. Pronto pasé del asombro a la comprensión de lo que era ese partido nefasto. Hoy existe, afortunadamente, un clima distinto. En estos años la verdad ha sido muy poco defendida, y a menudo más con una mezcla de grandilocuencias, tópicos y lloriqueos. Pero vale más un gramo de acción que una arroba de quejas, y el libro es también una llamada a la acción.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
