Salud
Una española, elegida mejor médico de familia del mundo

La española Verónica Casado ha sido elegida como la mejor médico de familia del mundo, un galardón que recogerá el próximo sábado en Seúl, después de haber sido distinguida previamente con los premios europeo e iberoamericano de la especialidad.
La Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA, por sus siglas en inglés) le he concedido el premio Doctor Cinco Estrellas a esta médico que ejerce en Valladolid, donde pronto cumplirá treinta años de profesión y docencia.
Este premio reconoce a un médico de familia por su trabajo, como proveedor de asistencia con una visión integral pero también por su forma de tomar decisiones y actuar en equipo.
Es la primera vez que se entrega a una médico española y con anterioridad lo recibieron una doctora ugandesa en 2016, una estadounidense en 2013 y de forma conjunta dos de Trinidad y Tobago y Canadá en el 2010.
Casado ha dicho que el día a día de un médico de familia «en España es difícil», ya que la crisis «ha maltratado bastante» en financiación a la que es la base de la sanidad.
«Tienes que estar enamorado de lo que haces, que te guste tu trabajo, que es duro y que hace que a veces llegues a casa bastante rota, tras situaciones de salud duras», explica la doctora Casado que ejerce en el centro de salud de Parquesol.
Para ello se requieren muchos conocimientos y habilidades pero también grandes dosis de «humanismo, de profesionalidad, de ética, de buena comunicación», señala.
En su opinión, la sanidad es como los castillos humanos catalanes, donde la base, que tiene que ser muy potente para sostener el resto del edificio, la ocupa la atención primaria, el médico de familia.
También critica los recortes en financiación, que han reducido del 18% al 14% el gasto en atención primaria, y en número de profesionales, porque si la mitad de los médicos del sistema deberían corresponder a centros de salud, ahora se queda en el 30%. «No se contrata a médicos» para sustituciones con «jornadas sobresaturadas» y «no se fideliza», lamenta.
Ella tiene 1.600 tarjetas sanitarias, con 35 o 40 pacientes al día, que en épocas de epidemias, como la anual y próxima de la gripe, pueden convertirse en 50 o 60, «una barbaridad», advierte.
«Es como si vas a un taller de reparación y te dicen que en seis minutos te tienen que mirar el coche», aunque eso no es posible si el paciente es diabético, hipertenso y mayor.
Se define como «una médico de personas», ya que se ocupa del hígado, del corazón, del catarro, pero dentro de «toda la persona, incluida su familia y su contexto social».
Casado dedica el galardón a los «excelentes médicos de familia» que hay en España, y a los equipos con los que ha trabajado, y a pesar de haber ganado «el mundial» de la profesión, asume que, como le sugirió uno de sus pacientes que debería pasar, su triunfo no se celebrará en las fuentes de la ciudad y el país de forma multitudinaria.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






