Opinión
Una izquierda, nerviosa y desquiciada, pierde el relato. Por Jesús Salamanca Alonso

«Los activistas al servicio del poder están desquiciados y saben que han perdido el relato»
Están perdiendo el relato y el debate, por eso precisan con urgencia censurar las redes sociales. Todo lo tienen en contra y la corrupción rodea «Moncloaca», cerca al felón y falsificador de tesis y atiza a diario a la «catedrática» de trapo, Begoña Gómez. Y no solo aspiran a meterse en su burbuja cercenando las redes, sino que hasta «Napoleonchu» Albares prohíbe a sus embajadores hacer declaraciones o escribir artículos de prensa, por dormirse en sus discursos o alabar a los Reyes de España. Diplomacia y comunismo se dan de tortas.
La Diplomacia Europea le ha puesto muchos alias cual más cachondos y despreciativos, sobre todo desde que se supo que autorizó a la embajada española en Venezuela para que en ella se presionara, amenazara y hostigara a Edmundo González. Europa y Von der Leyen lo han metido en la lista negra de «animales de alfalfa» por su incondicional apoyo a la narco-dictadura asesina del heredero del «Gorila» rojo.
Y todo ello mientras surgen temas tapados, la UCO desentraña cuentas aparecidas en República Dominicana, José Manuel Albares atiza a quien se mueva y el hermanísimo dimite del puestazo que le fue regalado y al que accedió sin los méritos reales que sí tenían otros participantes. El problema lo tiene ahora la Hacienda Pública, ya que la portuguesa ha iniciado investigación puntual sobre el presunto fraude de este catedrático de la estupidez, buscador de la oficina de Artes Escénicas y demostrado ausente en su puesto de trabajo.
Eso sí, nos llaman violentos a quienes los ponemos frente a su espejo y es que simplemente llaman así a los que no piensan como ellos; es decir, a quienes no forman parte del clan del colmillo retorcido. Me dirán que están locos, pero no están locos porque saben muy bien lo que hacen. Viven de la mamandurria y la mandanga, pegados al poder, amamantados por «Moncloaca» y no dudarán en actuar como sicarios si su señorito se lo exige o ellos mismos aprecian que se les vacía el pesebre. Así nos cubre el pelo.
Respecto a las televisiones, estén ustedes tranquilos porque esto no saldrá en las noticias de venganza y tampoco se hará eco de ello la patrulla de la «Opinión Sincronizada». Los fachas son ellos, los otros, los que embarraron a Sánchez por su abandono en Paiporta o la Casa Real que ‘abandonó’ al traidor y cobarde Sánchez. Pero el relato y las pruebas demuestran que el facherío está en la zurda vengativa, en el odio acumulado y en el miedo a quedarse sin apesebramiento y sin «bebercio» permanente. Han copiado de Patxi López, que practica con los medios el funambulismo, al igual que acudía por la mañana a los entierros de sus compañeros tiroteados por la banda asesina vasca y, por la tarde, «txikiteaba» en el casco viejo o brindaba en Navidad con simpatizantes y defensores de la banda asesina. «Patxi, dirás y harás muchas cosas que me helarán la sangre», le dijo la madre de Pagaza. ¡Qué mujer, ni en una letra se ha equivocado!
Ahora recuerdo cómo agredía la izquierda cuando estaba en la oposición. Lo hicieron contra Esperanza Aguirre, Gallardón, Cifuentes, etc. Como he visto que lo hizo la tal Pardo. Queda sobradamente demostrado que el relato le explota a la izquierda en las narices y por eso lo repiten, aunque no tardarán en encontrarse con la horma de su zapato y llegar a su San Martín donde todos los animales de bellota finalizan su andadura.
Los zurdos están desesperados y ven vaciarse el pesebre. Injustificable la actuación del sicario y activista Maestre, que no periodista, a quien hay que darle una respuesta puntual y constatable. La violencia JAMÁS tendrá justificación. Pero, claro, ese muchacho también ha pecado de pardillo, sin saber que el juego deja de serlo cuando acumula odio, violencia y anhelos de muerte. Sospecho que el informador, Vito Quiles, tendrá unas dulces vacaciones a su costa porque los tribunales no pasan por alto agresiones basadas en el odio, la venganza y la extrema violencia. Esa gente engreída, pero sin formación personal ni académica, son los que se autocalifican como tolerantes. La tal Pardo ha quedado tan retratada como este Maestre porque, detrás de la primera pregunta, siempre irá la segunda que abordará la medida de los túneles, los vagones y el desastre de su ignorante hermanita que, dicho sea de paso, me recuerda a Sor Angélica del Bulo Fácil y a los dos DNI del ínclito juez Peinado. Por cierto, la investigación sobre los vagones arrojados al Sil ya está finalizada, pintan bastos y la culpabilidad parece evidente; no obstante, la sentencia en toda su extensión y contenido sólo es competencia del juez para quien los sectarios activistas de la siniestra ya preparan engaños, tretas y podridos guisantes.
Confío en el saber estar de los periodistas que ponen nerviosos a los políticos. Las agresiones que hemos conocido y visto en las redes también hay que denunciarlas porque se van a multiplicarse como los políticos socialistas multiplican su patrimonio, los viajes a República Dominicana o el nombramiento de “catedráticas” para unas cátedras donde ni siquiera las nombradas podrían acceder como alumnas al carecer la necesaria titulación.
Han puesto de moda el lanzamiento de micrófonos. Ahora, imaginad por un momento que el resto de periodistas del país hicieran su trabajo como lo hacen Quiles, Ndongo, Javier Negre, Alfonso Rojo, Alsina y muchos otros profesionales de rigor; no duden de que a esos activistas de la zurda ahumada los daría algo. A la vista del día a día, no hay pan para tanto chorizo, y parece que algunos se quedan sin su ración. ¡Caramba con los tolerantes, su hipocresía iba envuelta en violencia, odio y venganza!
En fin, los activistas al servicio del poder están desquiciados y saben que han perdido el relato… Sus bulos cada vez tienen menos recorrido. El fango los ahoga. La huida hacia adelante de la «sanchosfera» pasa por controlar las redes, amenazar a los usuarios e imponer la dictadura sociocomunista, pero eso tiene un precio.
¿Por qué no contestan a las preguntas de algunos medios cuando los pillan con el carrito de los helados? Si pueden, que contesten y que desarmen argumentalmente a quienes hacen las preguntas, y aquí paz y después gloria. Pero no pueden en muchas ocasiones porque pringan a otros.
Es el coste de la huida hacia adelante. No son libres y están desquiciados.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






