Salud
Una jueza prohíbe a una familia tratar a su hijo en coma con homeopatía

Una jueza de Madrid ha rechazado la petición de una familia de que su hijo -que se encuentra en coma por complicaciones posteriores a una intervención de apendicitis- sea tratado con homeopatía y vitamina C en contra del criterio de los médicos del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid.
La jueza María del Sagrario Herrero deniega la petición de la familia en un auto, en el que argumenta que tanto el hospital como el médico forense del juzgado han certificado que el tratamiento homeopático tienen en todo caso carácter paliativo y no mejoraría la situación del paciente ni revertiría el coma en el que se encuentra.
Francisco C.R., según ha adelantado El País, fue operado de urgencia el 23 de diciembre diagnosticado de apendicitis aguda. La intervención transcurrió sin problemas ni quirúrgicos ni anestésicos, pero posteriormente el paciente sufrió problemas que le hicieron entrar en parada cardiorrespiratoria.
El auto detalla que el día 24 se le diagnosticó una mala situación neurológica y al día siguiente presentó sufrimiento cerebral, que posteriormente derivó en una ausencia de flujo cerebral compatible con una situación de muerte encefálica.
El padre del paciente solicitó autorización judicial para su tratamiento con homeopatía y vitamina C y la jueza, tras consultar al hospital y al experto del juzgado, ha rechazado tal pretensión.
Justifica su decisión en que ordenar ese tratamiento implicaría obligar al responsable médico a administrar un tratamiento distinto al establecido y «en principio no curativo».
Un tratamiento que «en nada demostraría que la situación del paciente puede mejorar y que en nada demuestra en todo caso que el tratamiento que se ha venido haciendo en estos tres últimos días le haya perjudicado o haya empeorado su salud».
No obstante, la jueza plantea la posibilidad de que la familia ejerza las acciones jurídicas oportunas si considera que hubo una actuación previa imprudente en la operación de apendicitis.
La decisión de la magistrada no es firme y contra ella cabe recurso de reforma (ante la misma jueza) en el plazo de tres días o de apelación (ante la Audiencia Provincial) en el de cinco.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






