Europa
Varios heridos en otro apuñalamiento múltiple en una calle comercial de La Haya
Nunca en la historia de Europa se había producido una impostura tan colosal, una desprotección moral e intelectual tan completa.
Hay un chantaje de la violencia irrestricta para saquear y desarmar a las sociedades europeas con la complicidad de sus falsos líderes morales y con la protección de los gobiernos.
Por eso, cómplices tanto políticos de uno y otro bando del suicidio, partícipes del consenso suicida de la estupidez, no queda otra opción que la extrema derecha. Utilizamos el término tal como lo usa el sistema sin su carga peyorativa, sabiendo que la definición geométrica es simplista y que sus corrientes son varias y dispares. Es precisa la extrema derecha sea como revulsivo, como la ruptura de ese consenso, como el grito de unas sociedades que no están dispuestas a morir.
Porque lo que se han generado son las bases de un conflicto sangriento de grandes dimensiones que es preciso parar y aún hay tiempo. Esos guetos subvencionados, esos grupos mimados por la asistencia social no se pueden seguir sosteniendo mediante la depredación de las posibles víctimas y, por ende, por este camino, bajo estos políticos, la situación tenderá a empeorar y mucho.
Sabemos muy bien que, con la complicidad culpable de la educación y el periodismo, de los profesores y los periodistas, no se ha explicado a las poblaciones, a las gentes, los peligros que representa la llegada masiva de personas de las que nada conocemos, ni su condición, ni sus sencillos e inhumanos e inmorales preceptos. Hoy se impone señalar a los políticos socialistas y los conservadores, aunque ellos viven en urbanizaciones de acceso restringido y fuerte seguridad, creadores al tiempo que administradores del conflicto. Antes que reconocer su error están dispuestos a que haya más víctimas; a que se pueda gritar por las calles la voluntad genocida, para luego seguir desarmando a las víctimas.
Es necesario que Europa despierte y exija responsabilidades por esta inmensa traición y, aquí y ahora, ese despertar sólo puede darse por un ascenso significativo de la extrema derecha en todas las naciones, también en España, que ponga coto y fin al consenso suicida de la estupidez. No lo decimos como provocación, sino como llamamiento, desde nuestro amor a la libertad y a la Europa posible, a la civilización occidental a la que nos honramos en pertenecer.
Porque todos, socialistas y conservadores, hablan el mismo lenguaje de ese consenso suicida y exhiben la misma estupidez enervante. Consenso suicida de la estupidez en estado puro. Los que lo decimos, desde el máximo respeto a las personas pero no a los fines de quienes les inducen a entrar ilegalmente en Europa, somos llamados xenófobos y racistas, toda vez que los políticos al uso, tanto socialistas como conservadores, no sólo desarman a las víctimas sino que encima insultan su inteligencia y les quieren obligar a no ver lo evidente, por la sencilla razón de que la clase política europea en su conjunto es culpable; y lo evidente es que con una demografía expansiva y subvencionada, sin aportar nada, aprovechándose de los carísimos servicios públicos y hundiéndolos para todos, lastrando la economía, al menos una parte de los ilegales parecen haber sido inducidos a pensar que los europeos son tan estúpidos como lo son sus políticos y dan a entender estos. Políticos que, se acumulan los indicios, con frecuencia están comprados con el dinero saudí y de las petromonarquías.
En Alerta Digital combatimos las ideas, no las razas, ni los orígenes nacionales. Sólo un ascenso imparable de la extrema derecha puede dar la voz de la rebelión contra el consenso suicida de la estupidez mantenido por una casta parasitaria que ha jugado al multiculturalismo y a la ingeniería social y que lejos de enmendar su error, y reconocer su fracaso, persiste en sus anatemas abracadabrantes, en sus admoniciones inconsistentes y cegatas.
En Europa sería deseable o una nueva oferta superadora e integradora o una coalición articulada de partidos patrióticos, sobre puntos comunes, dejando en el desván las viejas rencillas y los debates ora históricos ora de pureza ideológica esterilizante cuando se trata de abrir puertas al sentido común y sobrevivir. Lanzamos el guante porque, aquí y ahora, frente al consenso suicida de la estupidez de socialistas y conservadores, sin excluir a sus grupos mascotas como Vox y Podemos, no hay otra opción que la extrema derecha si queremos sobrevivir como civilización.
Varias personas apuñaladas en La Haya
Varias personas han resultado heridas este viernes tras ser apuñaladas en una calle comercial de la ciudad neerlandesa de La Haya, según ha confirmado la Policía, sin que por el momento haya más detalles sobre el suceso.
La Policía neerlandesa ha señalado en un breve mensaje en su cuenta en la red social Twitter que el incidente ha tenido lugar en la calle Grote Markt y ha agregado que «los servicios de emergencia se encuentran en el lugar».
Asimismo, la Policía local ha indicado a través de su cuenta que el sospechoso está fugado. «Buscamos a un hombre con el pelo ligeramente teñido, de entre 45 y 50 años y con el pelo rizado», ha dicho. «Viste una bufanda y ropa deportiva gris. ¿Le han visto?», pregunta.
Las autoridades han solicitado a la población que no se dirija a la zona, muy concurrida debido al Black Friday, y ha impuesto un perímetro de seguridad, según los medios locales.
España
Lo único bueno que nos trae Europa: retuercen el brazo a Sánchez para aumentar el gasto en Defensa
El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión».

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.
