Tribunales
Villarejo dice que aportará toda la información que tiene sobre el 11M

El abogado del excomisario José Villarejo, Antonio José García Cabrera, ha asegurado que su cliente tiene previsto aportar este jueves al juez toda la documentación que tiene sobre el 11M, a la espera de que Asuntos Internos entregue la que le fue intervenida y que se acuerde desclasificar lo que esté bajo secreto.
García Cabrera ha hecho estas declaraciones a los periodistas poco antes de que comenzara la declaración como testigo de Villarejo ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón para relatar su versión sobre la autoría del 11-M, en la que apunta a la responsabilidad de servicios secretos marroquíes y franceses.
«Su único ánimo es colaborar a ayudar a esclarecer las cuestiones que pudieran quedar oscuras y que el haya conocido» en su condición de policía que hacía «labores de información» y «como agente encubierto», ha expuesto su abogado.
La intención de Villarejo, ha dicho, es poner toda la información que tiene a disposición del juez para que decida si se debe investigar más a fondo.
Según García Cabrera, «en sus escritos se contienen líneas de investigación que no se siguieron, nuevas líneas de investigación, y también otras que se siguieron y quizá puedan ser complementadas y algunas modificadas».
La mayor parte de esa documentación está toda intervenida, ha explicado, y por eso ha pedido que se traiga al procedimiento «igual que se ha hecho con otras piezas de esta investigación» y ha pedido que se reclame a Asuntos Internos que busque la documentación tanto en soporte papel como audio.
«Si de verdad hay una voluntad de investigar no se puede hacer un uso selectivo de esa información. Que se traiga todo y se analice la relevancia de la misma complementada con las informaciones y con los datos y con los hechos que el va a explicar hoy y con las identidades de las personas que el investigó y que pueden estar relacionadas y que hay que seguir investigando hasta intentar esclarecer todo el atentado o lo más que se pueda», ha insistido.
También ha pedido que se desclasifiquen informes y notas que están bajo secreto para llegar al fondo de la cuestión.
Respecto a la nueva investigación del caso Villarejo que afecta al líder de Podemos, Pablo Iglesias, que ayer miércoles se personó en la causa como perjudicado en relación a la sustracción de un móvil de una colaboradora del partido en 2016, ha anunciado que el excomisario dará una respuesta a este asunto a través de un comunicado.
No obstante, el abogado ha considerado que no se debe hacer «política con determinadas materias si hay que investigar algo que se investigue, pero no hay
España
El juez del Tribunal Supremo que investiga al Fiscal General le acusa de «destruir pruebas». Pero aquí no dimite nadie

El juez que investiga a García Ortiz le reprocha que haya hecho «desaparecer pruebas»
Hurtado señala la «falta de colaboración» del fiscal general del Estado por no haber comunicado al tribunal la eliminación de sus mensajes
El juez del Tribunal Supremo que investiga al fiscal general del Estado por revelación de secretos -por la filtración de datos reservados del empresario Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso- ha reprochado a Álvaro García Ortiz que haya hecho «desaparecer pruebas» de sus móviles, tras constatar la Unidad Central Operativa (UCO) que eliminó sus mensajes en los días claves de la divulgación de esa información confidencial sobre la investigación al empresario por fraude tributario.
Así lo pone de manifiesto el magistrado Ángel Hurtado en la resolución en la que -tras la queja del fiscal general sobre la incorporación de datos reservados a los informes de la UCO- acuerda que acusaciones y defensas puedan consultar los anexos de esos dictámenes en la propia secretaría del tribunal, para reducir así el riesgo de filtraciones. El instructor toma esta decisión tras recibir el último informe de la UCO, fechado el pasado día 21, que incorpora tres anexos sobre lo «cambios de móvil» del fiscal general
El instructor señala que «es una evidencia» que García Ortiz «ha hecho desaparecer pruebas que podrían encontrarse en sus terminales móviles» a lo largo de la instrucción. Y «aunque ha dado distintas explicaciones para hacerlo», añade, «de haber mostrado algún grado de colaboración con el esclarecimiento de los hechos, bien podía haberlo comunicado antes de llevar a cabo tal desaparición» y «no aprovechar» para llevar a cabo ese borrado masivo el mismo 16 de octubre del pasado año, «cuando es notorio que este Tribunal Supremo se declara competente para conocer de la causa, a raíz de auto de 15 de octubre».
«Precauciones para sustraerse a la acción de la Justicia»
Ante esa eliminación de datos, y «el cauteloso «conjunto de precauciones para sustraerse a la acción de la Justicia», como dice nuestra LECrim -asegura-, se han acordado diversas diligencias «para tratar de recuperar pruebas», para lo que «ha sido necesario acudir a la realización de una serie de medidas de investigación tecnológica en búsqueda de los dispositivos móviles con los que se presume que ha desplegado su actividad delictiva, en las que, previsiblemente, el propio investigado debió haberse representado la posibilidad de encontrar datos relativos a terceros, que no había razón para descartar que ofrecieran información que contribuyese a ese esclarecimiento de los hechos».
Hurtado se refiere de forma expresa a lo que señala a este respecto la Exposición de Motivos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Lecrim) cuando se refiere -con el lenguaje propio de finales del siglo XIX- a la «desigualdad» de condiciones entre el investigado y el Estado en un procedimiento penal en la medida en que «desde que surge en su mente la idea del delito, o por lo menos desde que, pervertida su conciencia, forma el propósito deliberado de cometerlo», aquel «estudia cauteloso un conjunto de precauciones para sustraerse a la acción de la Justicia y coloca al Poder público en una posición análoga a la de la víctima, la cual sufre el golpe por sorpresa, indefensa y desprevenida». Para restablecer esa igualdad, expone la norma procesal, «menester es que el Estado tenga alguna ventaja en los primeros momentos siquiera para recoger los vestigios del crimen y los indicios de la culpabilidad de su autor».
Y aunque deja claro que «no desconoce» que «carece de relevancia penal que un investigado llegue a hacer desparecer pruebas», añade que «tampoco se debe ignorar» que ese borrado de mensajes de su móvil (y también de las copias de seguridad, según ha constatado la UCO) «no tenga incidencia en el desarrollo de una instrucción penal».
La consulta de documentos, en el Supremo
Hurtado acuerda que, a partir de ahora, los anexos de los oficios que realice la UCO no se entregarán a las partes, que únicamente podrán consultarlos en la secretaría del alto tribunal. García Ortiz se quejó de una supuesta vulneración de la normativa de protección de datos por la divulgación de información reservada en los anexos a esos dictámenes.
El magistrado se ampara en el artículo 236 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que faculta a los jueces a adoptar las medidas necesarias para suprimir datos personales de resoluciones y documentos «siempre que no sean necesarios para garantizar el derecho a la tutela judicial efectiva», y sin que en ningún caso, pueda producirse indefensión a las partes.






