España
Abascal: “VOX será pronto la primera fuerza política Nacional”
La formación ha celebrado su Asamblea General Ordinaria, donde se ha hecho balance del trabajo de la organización y se han presentado las cuentas de 2020.
[V]OX ha celebrado hoy su Asamblea General Ordinaria correspondiente anual. Un acto en el que han intervenido el presidente de la formación, Santiago Abascal; el secretario General, Javier Ortega Smith, y el tesorero, Pablo Sáez. Además, con motivo de la cercanía de las elecciones a la Asamblea de Madrid, ha intervenido también la candidata de VOX a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio.
Abascal ha apelado a la responsabilidad de la formación de llegar a ser la primera fuerza política Nacional, algo que ocurrirá “más pronto que tarde”. Y que se ha conseguido ya en Cataluña, Murcia, Almería y Ceuta. “El mérito es extraordinario por los obstáculos que y zancadillas que nos hemos encontrado”, ha dicho Abascal, quien ha recordado la “demonización de los medios de comunicación, de los partidos y la violencia”. “No hemos tenido la alfombra roja que tuvieron Ciudadanos y Podemos”, ha matizado.
El presidente ha advertido de que, pese a esa violencia que se ha escenificado en Vallecas durante la presentación de la candidatura de VOX a las elecciones del 4-M, “no van a encontrar a VOX en el enfrentamiento civil”. Por el contrario, “encontrarán valentía porque iremos a todos los barrios y ciudades sin pedir permiso”.
Por su parte, Ortega ha dado cuenta del trabajo de las diferentes Vicesecretarías, en un año con “duros confinamientos y estados de alarma que han impedido trabajar en condiciones normales”. “Hemos estado a la altura”, ha celebrado el Ortega, quien ha recordado que los equipos de VOX “lo primero que hicieron fue remangarse y hacer acciones solidarias en residencias, abandonadas por el exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias; en cuarteles de la Guardia Civil y en comisarías, donde se llevaron batas y mascarillas porque estaban abandonados”.
Ha destacado también el trabajo del equipo Jurídico, que trabaja en 73 grandes causas, entre las que se encuentra la persecución de los fugados por el golpe de Estado de 2017 en Cataluña; la financiación de Podemos y el llamado Caso Dina, entre otros. Y en el Congreso, “VOX es el partido que más ha trabajado”, como muestran los 14 recursos interpuestos en el Tribunal Constitucional, entre ellos, contra los Estados de Alarma “que han sido Estados de Excepción encubiertos”, ha denunciado.
Respecto a las cuentas del pasado ejercicio, Sáez ha destacado que se encuentran “saneadas, con liquidez y solvencia, sin deudas a largo plazo”. Además, se ha referido a la transparencia de VOX, “el primer partido que aprueba las cuentas” y las sube al portal de transparencia. A ello se suma que se realiza una auditoria por parte de una empresa independiente que ha emitido un informe favorable.
El tesorero ha destacado los ingresos procedentes de las cuotas de afiliados, que se ha incrementado en 1,84% porque hemos crecido casi en 10.000 afiliados en 2020. “Una cifra que afortunadamente sigue creciendo”, si bien ha explicado que la cuota media en 2020 ha descendido por el efecto de la pandemia.
Monasterio, por su parte, también se ha referido a los violentos que “nos han ido a buscar a Vallecas para matarnos”. Frente a ellos, “tenemos que conservar el espíritu” porque “no van a conseguir arrinconarnos”, sino que VOX va a “ganar con las ideas y la convicción”. Por ello, ha querido agradecer a los simpatizantes y afiliados del partido que “se han dedicado a recorrer los distritos y municipios para escuchar lo que dice la gente”. “Con eso, vamos a salir con un programa ganador”. La candidata ha puesto en valor la gente que forma parte de este partido, que es “valiente y comprometida, lo que demuestra que este proyecto es el que necesita España”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
